Las vacunas como herramientas terapéuticas
- Noticiero Medico

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Durante décadas, la vacunación se ha asociado fuertemente con la prevención y preparación del sistema inmunológico para protegerlo contra futuras infecciones. Aunque este principio aún se mantiene, el concepto se ha ampliado en los últimos años. Actualmente se están desarrollando vacunas no sólo para prevenir enfermedades sino también como herramientas terapéuticas diseñadas para reciclar el sistema inmunológico para atacar tumores y controlar infecciones crónicas como virus de la inmunodeficiencia humana e influir en procesos patológicos complejos.

A diferencia de las vacunas profilácticas clásicas, que están diseñadas para generar una memoria inmune duradera contra patógenos externos, las vacunas terapéuticas están destinadas a modular la respuesta inmune existente de una manera precisa y específica. El objetivo es corregir la disfunción o fortalecer el control inmunológico cuando falta.
Estos enfoques a menudo se adaptan al perfil biológico de un individuo, lo que refleja avances en inmunología y plataformas tecnológicas, como vacunas de ARNm de múltiples epítopos, vacunas basadas en neoantígenos y formulaciones combinadas con inmunoterapia.
En conjunto, estos avances están dando forma a una nueva categoría de vacunas terapéuticas que desdibujan la frontera tradicional entre prevención y tratamiento. En este campo en evolución, la investigación en oncología española e inmunología traslacional está cada vez más involucrada en ensayos clínicos y desarrollo de vacunas.
La oncología sigue siendo el campo principal para el desarrollo y validación de vacunas terapéuticas. La quimioterapia y la radioterapia convencionales actúan de forma inespecífica, dañando tanto los tumores como los tejidos sanos. Por el contrario, las vacunas terapéuticas introducen una estrategia diferente basada en la activación dirigida del sistema inmunológico contra los antígenos tumorales. Algunos de los primeros enfoques clínicos, como talimogene laherparepvec, un oncolítico genéticamente modificado herpes simple virus, en melanoma, și sipuleucel-t en cáncer de próstata, exploró esta estrategia utilizando virus modificados o las propias células del paciente cargadas con antígenos tumorales.
Actualmente, la investigación se centra en enseñar al sistema inmunológico a reconocer con precisión las células tumorales y atacarlas de forma selectiva y sostenible a lo largo del tiempo. Estas estrategias tienen como objetivo reducir la carga tumoral, retrasar la progresión de la enfermedad, prevenir recaídas y mejorar la supervivencia, particularmente en individuos con una enfermedad residual mínima después de la cirugía. Dichas estrategias incluyen vacunas de neoantígenos individualizadas, construcciones de ARNm multiepítopo, péptidos sintéticos y células dendríticas diseñadas para estimular respuestas de células T CD4 positivas y CD8 positivas.
El Melanoma se ha convertido en el principal modelo traslacional debido a su alta carga mutacional y sensibilidad al bloqueo de puntos de control inmunológico y se ha convertido en el modelo principal para traducir estos avances en beneficios clínicos.
Un estudio de 2025 publicado en Cell,1 la evaluación de las plataformas NeoVax y NeoVaxMI demostró respuestas de células T amplias, policlonales y específicas de mutaciones contra mutaciones tumorales. Los resultados mostraron mejoras significativas al optimizar la selección, dosificación y formulación de antígenos.
En una revisión 2025,2 las vacunas de ARNm de próxima generación para el melanoma sugieren que este tumor representa un modelo favorable para perfeccionar estas tecnologías y avanzar hacia un uso clínico más amplio y estandarizado. Según esta revisión, el rendimiento de la vacuna depende principalmente de la selección de antígenos y la optimización de múltiples características de la propia construcción de ARN, incluida la sintonización de codones, la estructura secundaria y las modificaciones químicas destinadas a mejorar la estabilidad y al mismo tiempo limitar la activación inmune inespecífica. Los elementos estructurales, como las regiones no traducidas de 5′ y 3′, la tapa tipo Cap1 y la longitud de la cola poli(A), también son críticos, ya que influyen directamente en la vida media del ARNm y los niveles de expresión de proteínas.
Estos avances moleculares han ido acompañados de avances paralelos en el campo de la administración de fármacos. Las nanopartículas lipídicas siguen siendo la plataforma dominante, aunque las formulaciones se han perfeccionado para mejorar la orientación tisular y celular. Además, se están investigando enfoques de administración híbrida que combinan nanopartículas lipídicas con membranas de células tumorales o vesículas extracelulares, lo que permite que algunos antígenos se muestren en la superficie de las partículas, mientras que otros están codificados intracelularmente. En conjunto, estos avances respaldan el potencial de vacunas más efectivas y adaptables con mayor escalabilidad y aplicabilidad clínica.
Vacunas Terapéuticas en el VIH
Las vacunas terapéuticas dirigidas a las infecciones crónicas siguen siendo experimentales. Aunque la activación inmune se ha demostrado consistentemente, los datos de eficacia clínica siguen siendo limitados y no se han aprobado ampliamente vacunas terapéuticas para estas indicaciones. La mayor parte de la evidencia disponible se deriva de ensayos de fase 1 o 2 y estudios de inmunomodulación recurrentes en infecciones respiratorias o infecciones virales persistentes, como VIH, virus de la hepatitis B, virus de la hepatitis C, herpesvirus y Virus Epstein-Barr.
En Infección por VIH, la vacunación terapéutica tiene como objetivo modificar las interacciones huésped-virus una vez establecida la infección. En los últimos años, los ensayos clínicos en fase inicial han evaluado vacunas candidatas terapéuticas de próxima generación, incluida la HB 500, que se está evaluando en estudios de fase 1b,3 en personas con cargas virales suprimidas que reciben tratamiento antirretroviral. Estos estudios se han centrado en la seguridad, la inmunogenicidad y la capacidad de inducir respuestas inmunes específicas, así como su contribución potencial a estrategias que buscan una cura funcional.
El objetivo es reducir o suspender la terapia antirretroviral manteniendo el virus bajo control mediante respuestas mejoradas de células T CD8 + y una actividad de anticuerpos más duradera contra reservorios virales que evaden el tratamiento convencional. Aunque estos hallazgos siguen siendo preliminares, la vacunación terapéutica podría surgir como un enfoque complementario a los tratamientos existentes.
En infecciones respiratorias recurrentes, el uso de vacunas bacterianas sublinguales y mucosas como inmunomoduladores se ha asociado con una reducción en la frecuencia, duración y gravedad de los episodios infecciosos en estudios prospectivos. Aunque estas intervenciones son principalmente preventivas, su capacidad para reducir las complicaciones y el uso de antibióticos sugiere su potencial papel terapéutico, particularmente en el contexto de la resistencia a los antimicrobianos.
Otras vacunas candidatas terapéuticas que se están investigando en Europa se dirigen a las enfermedades infecciosas crónicas. Según un informe de Vacunas Europa, dos candidatos han alcanzado etapas de desarrollo más avanzadas: una vacuna de ARNm dirigida a Cutibacterium acnes, actualmente en ensayos de fase 2 para acné, y una vacuna de ARNm contra el virus del herpes simple, también en fase 2, y situada dentro del campo de las infecciones de transmisión sexual.
Ambas vacunas emplean tecnología de ARNm, incorporando nucleósidos modificados y sistemas de administración de nanopartículas lipídicas, lo que es consistente con las tendencias predominantes en el sector europeo de vacunas. Este informe identificó aproximadamente 48 vacunas candidatas basadas en ARN, la mayoría de las cuales se originaron en Europa. El estado de la fase 2 indica que se dispone de datos iniciales de seguridad e inmunogenicidad en humanos, aunque estos productos aún están lejos de estar disponibles comercialmente.
Aunque esta revisión no se centra en las vacunas antitumorales, incluye vacunas dirigidas a agentes infecciosos oncogénicos, como el virus de la hepatitis B virus del papiloma humano, y el virus de Epstein-Barr, que puede combinar potencial preventivo y terapéutico frente al riesgo subyacente.
En general, la evidencia sugiere que las vacunas terapéuticas desempeñan un papel limitado, pero claramente definido en la cartera europea. Una adopción más amplia dependerá de marcos regulatorios y criterios de evaluación de valor más claramente definidos que respalden la innovación y al mismo tiempo faciliten la traducción de tratamientos efectivos y accesibles.
Referencias
Eryn Blass, Derin B. Keskin, Chloe R. Tu, Jeremy M. Simon, Catherine J. Wu, Patrick A. Ott, et al. Una vacuna personal multiadyuvante contra el neoantígeno genera una potente inmunidad en el melanoma. Cell, 2025; 188, 5125-5141.e27
Zoroddu S, Bagella L. Vacunas de ARNm de nueva generación en melanoma: avances en estrategias de administración y combinación. Células. 22 de septiembre de 2025; 14(18):1476. doi: 10.3390/cells14181476. PMID: 41002441; PMCID: PMC12468083.
Seguridad, reactogenicidad e inmunogenicidad de HB-502 y HB-501 frente a placebo en personas con VIH bajo TAR supresora. ClinicalTrials.gov ID NCT06430905




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