Vacuna Sputnik V contra la COVID-19

Actualizado: oct 1


La vacuna rusa contra la COVID-19 desarrollada por el Gamaleya Research Center for Epidemiology and Microbiology con el apoyo del el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), publicó en The Lancet.¹ el pasado mes de febrero, los primeros datos de la fase 3 de la investigación de la vacuna.

La vacuna, GAM-Covid-Vac o Sputnik V, utiliza 2 adenovirus recombinantes heterólogos (rAd), es decir, dos vectores de adenovirus que portan la secuencia de ADN que forma la proteína en espiga característica de los coronavirus. Dichos adenovirus, el adenovirus 26 (Ad26) para la primera dosis y el adenovirus 5 (Ad5) para la segunda dosis a los 21 días, no pueden replicarse dentro de la célula y esa misma célula infectada para producir las proteínas del SARS-CoV-2 será inmediatamente destruida por la inmunidad generada.


Según investigadores de la University of Reading y del London School of Hygiene & Tropical Medicine, de Reino Unido, en un editorial publicado también en The Lancet,² la razón de utilizar dos adenovirus distintos, a diferencia por ejemplo de las vacunas de University of Oxford/AstraZeneca, que usa solo el vector de adenovirus ChADoX1, Johnson & Johnson que utiliza el adenovirus 26 y la de CanSino Biologics con el adenovirus 5, es "asegurarse que no haya otra inmunidad hacia los adenovirus preexistente en la población".


El uso de adenovirus otorga otra ventaja y es que, al utilizar la envoltura propia del virus, su robustez es mucho mayor que los ARN envueltos en lípidos como las vacunas basadas en ARN mensajero de Pfizer/BioNTech y de Moderna. Sputnik V se debe almacenar a -18 °C, aunque la autorización permite el almacenamiento entre 2 °C y 8 °C en su forma liofilizada (seca) lo que facilita su distribución en todo el mundo. El punto débil es que se requieren dosis muy altas, de alrededor de 1010 o 1011 partículas virales, algo "que impone grandes exigencias a la fabricación y cuantificación necesarias para el despliegue de la vacuna a escala global.


La publicación se basa en los resultados del estudio RESIST de fase 3, aleatorizado, doble enmascarado, controlado con placebo, que se desarrolló en 25 hospitales y policlínicas en Moscú.