Test diagnósticos SARS-CoV2: Interpretación y recomendaciones de uso

Actualizado: oct 1

Klever Sáenz-Flor M.PATH

Director Postgrado de Patología Clínica. Universidad Central del Ecuador. Presidente Sociedad Ecuatoriana de Patología Clínica, Vicepresidente – Acreditación Asociación latinoamericana de Sociedades de Patología Clínica, Director Médico / Gerente de Calidad. Synlab Solutions in Diagnostics Ecuador.

Al momento la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19), causada por SARS-CoV-2, continúa siendo pandémica. En el país, al analizar el exceso de muertes a partir de la información publicada por el registro civil (32724 muertes entre marzo & agosto 2020) comparado a igual periodo promedio 2018-2019, se espera, considerando una letalidad del 2.5%, un total de 1´308 960 sujetos que han cursado la enfermedad. Estos datos permiten establecer una prevalencia poblacional de enfermedad aproximada hasta esa fecha del 7.4% (1´308 960/17´510 643).¹

En el contexto de la pandemia se han desarrollado varios tipos de pruebas diagnósticas desde ensayos de Biología Molecular (RT-qPCR), pasando por test de diagnóstico junto a paciente (POCT) para detección de antígeno, test POCT serológicos para anticuerpos totales e IgG e IgM para SARS-CoV2, así como tets inmunométricos sean éstos ELISA, Fluorescentes (FIA) Quimioluminiscentes (QL) o Electroquimioluminiscentes (EQL).²

La amplia gama de test disponibles y autorizados en el mercado diagnóstico del país, donde predominan los test “rapidos” (POCT) (Ver Tabla 1) torna imperiosa la necesidad de entender su uso en el contexto de la historia natural de la enfermedad.³

El conocimiento de estas pruebas diagnósticas vinculado a su naturaleza y la interpretación de sus hallazgos en el contexto clínico y de evolución de la enfermedad, es importante desde todo punto de vista por cuanto su interpretación y utilidad clínica variará a lo largo de la historia natural de la enfermedad. (Figura 1).²


Figura 1. Pruebas diagnósticas variación estimada en el tiempo para la detección de SARS-CoV2, en relación con el tiempo de contacto y aparición de síntomas. Tomado y adaptado de: Sethuraman et al. Interpreting Diagnostic Tests for SARS-CoV-2. JAMA.Publicado online Mayo 06, 2020. doi:10.1001/jama.2020.8259


En este contexto, es muy importante considerar entonces las pruebas diagnósticas en su uso clínico y en las peculiaridades de su desempeño bajo la premisa de que ninguna prueba diagnósticas tiene una confiabilidad al 100% y que por ende siempre existe la posibilidad de resultados falso positivos o falsos negativos, dependiendo del test seleccionado y su uso clínico.


RT-PCR para SARS-CoV2


Las tasas de falsos negativos para pruebas covid-19 (RT-PCR) pueden oscilar entre el 2% y el 29% (equivalente a sensibilidades del 71 al 98%). Estos falsos negativos pueden estar

asociados no solamente al desempeño del test, sino a la calidad de la muestra de hisopado tomada, del sitio de toma, siendo el combinado oro y nasofaríngea la muestra no invasiva de mejor desempeño. La capacidad diagnóstica de este test también se ve afectada, conforme se muestra en la figura 1 por el estadio de la enfermedad y el grado de replicación viral, a lo que se suma el impacto que tiene también los genes diana que se usen en este tipo de ensayos.

Considerando lo dicho, queda claro que una prueba de RT-PCR positiva para la prueba de covid-19 tiene más peso que una prueba negativa debido a la alta especificidad, pero la sensibilidad variable de la prueba, la expone a una mayor probabilidad de resultados falsos negativos.

Las pruebas negativas deben interpretarse con precaución, teniendo en cuenta la probabilidad de enfermedad previa a la prueba (probabilidad pre-test). Los resultados falsos negativos conllevan riesgos sustanciales; los pacientes pueden ser trasladados a salas sin covid-19, lo que provocaría la propagación de la infección adquirida en el hospital, los cuidadores pueden transmitir la infección a dependientes vulnerables y los trabajadores de la salud corren el riesgo de transmitir a personas vulnerables.

Los hallazgos de estos resultados falsos negativos son concordantes con el desempeño diagnóstico y la historia natural de la enfermedad, donde para ensayos RT-PCR se evidencian al menos dos zonas grises atribuible a las bajas cargas virales, especialmente en pacientes asintomáticos o levemente sintomáticos (Figura 2). La primera zona gris se corresponde a la fase inicial de la infección, cuando el paciente todavía está completamente asintomático o sólo levemente sintomático. Es posible que la diseminación de virus ya haya iniciado pero que su carga no sea lo suficientemente alta para ser detectada por el RT-PCR; por otra parte en el convalecencia temprana (final de síntomas para pacientes sintomáticos) se encuentra la segunda zona gris, donde la carga viral también podría encontrarse por debajo de la sensibilidad analítica del método.⁶’ ⁷

Actualmente el uso de la RT-PCR está establecido exclusivamente para el diagnóstico de la enfermedad y no está recomendado para el alta / des confinamiento, considerando lo siguiente, de acuerdo a la guía provisional actualizada de mayo del 2020 publicada por la Organización Mundial de la Salud:

  • Largos períodos de aislamiento para individuos con detección prolongada de ARN viral después de la resolución de los síntomas, lo que afecta el bienestar individual, la sociedad y el acceso a la atención médica

  • Capacidad de prueba ins