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Salud renal para todos Cuidar de las personas, proteger el planeta

Salud renal para todos

Desde el año 2006, la Sociedad Internacional de Nefrología, – ISN-, y la Fundación de Federaciones Renales, -NKF-, vienen animando a todas las Sociedades de Nefrología y a las Asociaciones de Enfermos Renales, a la celebración del “Día Mundial del Riñón”, una campaña mundial destinada a concienciar sobre la importancia de nuestros riñones. Con lemas diferenciados cada año, para dar mayor realce a las causas de Enfermedad Renal Crónica y concienciar a la población general y también a los profesionales del manejo de una patología que puede afectar a cerca del 10% de la población

 

La enfermedad renal crónica (ERC) es un desafío de salud mundial importante y creciente, que afecta a 1 de cada 10 personas en todo el mundo.1

 

A menudo asintomática en sus etapas iniciales, la enfermedad renal crónica (ERC) puede progresar sin ser detectada hasta causar graves consecuencias para la salud, impactando profundamente a individuos, familias y comunidades. La enfermedad aumenta significativamente el riesgo de complicaciones cardiovasculares, reduce la calidad de vida y puede derivar en insuficiencia renal, donde la supervivencia depende de terapias de reemplazo renal que prolongan la vida, como la diálisis o el trasplante. Su impacto se distribuye de manera desigual, afectando desproporcionadamente a las poblaciones desfavorecidas y exacerbando las desigualdades sanitarias existentes.

 

La detección temprana puede salvar vidas. Pruebas sencillas, no invasivas y rentables mediante análisis de sangre y orina pueden identificar la disfunción renal, lo que permite intervenciones oportunas que ralentizan la progresión de la enfermedad. Dirigirse a poblaciones de alto riesgo (personas con diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, obesidad o antecedentes familiares de enfermedad renal) es muy eficaz. Los programas comunitarios pueden ampliar el acceso a poblaciones desatendidas. Detectar la ERC de forma temprana no solo preserva la función renal, sino que también reduce la necesidad de tratamientos que consumen muchos recursos y mejora los resultados a largo plazo. Los cambios ambientales están aumentando esta carga.  Los riesgos relacionados con el clima (contaminación del aire, estrés térmico, deshidratación y fenómenos meteorológicos extremos) agravan los riesgos de la ERC y aceleran su progresión.2 El aumento de las temperaturas globales también impulsa la propagación de enfermedades tropicales que pueden dañar los riñones.

 

Al mismo tiempo, los tratamientos para la enfermedad renal terminal, en particular la diálisis, consumen muchos recursos: requieren grandes volúmenes de agua, energía y plásticos de un solo uso, y generan emisiones de gases de efecto invernadero. Una sola sesión de hemodiálisis puede tener una huella de carbono equivalente a conducir un automóvil durante casi 240 kilómetros. Esto crea un círculo vicioso: la enfermedad renal y el cambio climático se agravan mutuamente

 

Ha llegado un punto de inflexión global. En la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud, la Organización Mundial de la Salud (OMS) adoptó su primera resolución dedicada a la enfermedad renal.3 Esta decisión histórica eleva la salud renal a la categoría de prioridad mundial de salud pública, reconociendo el Día Mundial del Riñón como una celebración formal e instando a la acción en materia de prevención, concienciación, acceso al tratamiento y reducción de riesgos ambientales. 

 

Llamada a la acción: un compromiso de múltiples partes interesadas Para construir un futuro más saludable, equitativo y sostenible para la salud renal, hacemos un llamamiento a los gobiernos, los sistemas de salud, la industria y las comunidades para que actúen conjuntamente:

Priorizar la prevención, la detección precoz y el tratamiento oportuno de la enfermedad renal. Promover las 8 reglas de oro para la salud renal, integrar las pruebas de detección de la enfermedad renal crónica en la atención rutinaria de las poblaciones de alto riesgo y reforzar las campañas de concienciación pública para fomentar la detección precoz y la atención preventiva, reduciendo así la necesidad de intervenciones hospitalarias.

 

Promover el acceso equitativo a los trasplantes. Ampliar el acceso a los trasplantes preventivos y precoces no solo mejora la supervivencia y la calidad de vida, sino que también reduce la costosa dependencia de la diálisis, disminuye los residuos plásticos y las emisiones, y aborda las desigualdades globales.

 

Transformar la diálisis hacia la sostenibilidad. Acelerar las innovaciones en terapias con menor impacto ambiental, priorizar las opciones domiciliarias como la diálisis peritoneal y promover prácticas ecológicas como la reutilización del agua y el reciclaje de materiales, garantizando al mismo tiempo que la calidad de la atención nunca se vea comprometida.

 

Garantizar las necesidades de los pacientes en la atención renal sostenible. La sostenibilidad nunca debe ir en detrimento de los pacientes. Las iniciativas deben abordar las ineficiencias sistémicas (por ejemplo, equipos de bajo consumo energético, suministros libres de toxinas) e incluir la opinión de los pacientes para garantizar la confianza, la transparencia y los beneficios mutuos.

 

Invierta en estrategias de implementación para todos los contextos.  Fortalezca las políticas y la financiación, fomente alianzas entre gobiernos y empresas para impulsar la innovación y apoye soluciones prácticas para entornos con recursos limitados, como la redistribución de tareas, las clínicas móviles y los cicladores manuales de diálisis peritoneal.

 

Refereencias

 

  1. Colaboración GBD sobre la enfermedad renal crónica.  Carga mundial, regional y nacional de la enfermedad renal crónica, 1990-2019: un análisis sistemático para el Estudio de la Carga Mundial de Enfermedad 2019.  Lancet. 2020;396: 1-18. doi:10.1016/S0140-6736(20)32336-8

  2. Bowe B, Artimovich E, Xie Y, et al. La carga mundial y nacional de enfermedad renal crónica atribuible a la contaminación atmosférica por partículas finas: un estudio de modelización. BMJ Global Health 2020;5: e002063. doi:10.1136/bmjgh-2019-002063

  3. OMS. Reducción de la carga de enfermedades no transmisibles mediante la promoción de la salud renal y el fortalecimiento de la prevención y el control de la enfermedad renal. Disponible en: https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/EB156/B156_CONF6-en.pdf (Consultado el 1 de septiembre de 2025).

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© 2019 Primera revista ecuatoriana de salud y ciencia médica

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