Recordando las características de las vacunas anti SARS-CoV-2


Vacuna de Janssen


Se trata de la cuarta vacuna aprobada en la Unión Europea contra el coronavirus SARS-CoV-2, la segunda basada en un adenovirus y la única monodosis.


La vacuna Ad26.COV2-S (JNJ-78436735) es una vacuna monovalente compuesta de un vector de adenovirus recombinante del serotipo 26 (Ad26), específicamente construido para codificar la glicoproteína espiga (spike, S) del virus.


Una vez administrada la vacuna, la glicoproteína S se expresa transitoriamente estimulando los anticuerpos neutralizantes, los anticuerpos específicos de la glicoproteína, así como las respuestas inmunitarias celulares.


La vacuna fue fabricada utilizando las plataforma tecnológicas AdVac® y PER.C6®, las mismas que se utilizaron para la creación de la vacuna contra el Ébola aprobada por la EMA en julio de 2020. Dichas tecnologías permiten crear los vectores de adenovirus y posibilitan la producción en gran escala de las vacunas. En cada dosis de 0,5 ml se encuentra una cantidad de 8,92 log10 unidades infecciosas de Ad26.COV2-S.


Se administra intramuscularmente en el brazo y la protección comenzará a los 14 días, aunque, advierte la casa farmacéutica, puede suceder que, como pasa con todas las vacunas, no proteja a ciertos pacientes.


La aprobación está basada en los resultados del estudio ENSEMBLE coordinado por Janssen que comenzó en septiembre de 2020. Se trata de un estudio aleatorizado, cuádruple enmascarado, controlado por placebo. Incluyó a 44.235 participantes (se espera conseguir hasta 60.000), con una media de edad de 52 años, 44,3% mujeres y 34% mayores de 60 años. El objetivo primario fue el de establecer la eficacia en los días 14 y 28 posteriores a su aplicación. Se reclutó pacientes en 8 países (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Sudáfrica y Estados Unidos) en 213 centros.


Los resultados a los 15 días mostraron una eficacia de 67% en el número de casos sintomáticos de COVID-19 (un total de 116 casos de 19.630 participantes), en comparación con los participantes del grupo de placebo (348 casos de 19.691 participantes). En los mayores de 75 años (755) la eficacia fue de 100% a los 14 y a los 28 días posteriores.


Janssen estima que la vacuna puede mantenerse estable durante dos años entre -25 °C y -15 °C, y un máximo de tres meses entre -8 °C y 2 °C. Esto permitirá la distribución utilizando los canales establecidos para otras vacunas.


Los efectos secundarios encontrados se dieron en los primeros días después de la administración. Los más comunes fueron el dolor en el área de la inyección, dolor de cabeza, cansancio, dolor muscular y naúseas.




Vacuna Sputnik V


La vacuna rusa contra la COVID-19 fue desarrollada por el Gamaleya Research Center for Epidemiology and Microbiology con el apoyo del el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF).


La vacuna, GAM-Covid-Vac o Sputnik V, utiliza 2 adenovirus recombinantes heterólogos (rAd), es decir, dos vectores de adenovirus que portan la secuencia de ADN que forma la proteína en espiga característica de los coronavirus. Dichos adenovirus, el adenovirus 26 (Ad26) para la primera dosis y el adenovirus 5 (Ad5) para la segunda dosis a los 21 días, no pueden replicarse dentro de la célula y esa misma célula infectada para producir las proteínas del SARS-CoV-2 será inmediatamente destruida por la inmunidad generada.


La razón de utilizar dos adenovirus distintos, a diferencia de las vacunas de University of Oxford/AstraZeneca, que usa solo el vector de adenovirus ChADoX1, Johnson & Johnson que utiliza el adenovirus 26 y la de CanSino Biologics con el adenovirus 5, es "asegurarse que no haya otra inmunidad hacia los adenovirus preexistentes en la población".


El uso de adenovirus otorga otra ventaja y es que, al utilizar la envoltura propia del virus, su robustez es mucho mayor que los ARN envueltos en lípidos como las vacunas basadas en ARN mensajero de Pfizer/BioNTech y de Moderna. Sputnik V, se debe almacenar a -18 °C, aunque la autorización permite el almacenamiento entre 2 °C y 8 °C en su forma liofilizada (seca) lo que facilita su distribución en todo el mundo. El punto débil es que se requieren dosis muy altas, de alrededor de 1010 o 1011 partículas virales, algo "que impone grandes exigencias a la fabricación y cuantificación necesarias para el despliegue de la vacuna a escala global.


La publicación se basa en los resultados del estudio RESIST de fase 3, aleatorizado, doble enmascarado, controlado con placebo, que se desarrolló en 25 hospitales y policlínicas en Moscú.


Se reclutaron 21.977 voluntarios entre el 7 de septiembre y el 24 de noviembre de 2020, de los cuales 16.501 recibieron la vacuna y 5.476 el placebo (una proporción 3:1). Los participantes se dividieron en 5 bloques de edad: 18 a 30 años; 31 a 40 años; 41 a 50 años años; 51 a 60 años, y mayores de 60 años.


Según los resultados publicados, se alcanzó una eficacia de 91,6% en los mayores de 18 años a los 21 días de la primera dosis. Además, se analizó un grupo de 2.144 personas mayores de 60 años en los que se observó una eficacia de 91,8%.


Solo 16 pacientes (0,1 %) del grupo tratado con la vacuna y 64 (1,3 %) del tratado con placebo resultaron positivos para la infección con SARS-CoV-2 a los 21 días de la primera dosis. En el estudio se presentaron 3 muertes en pacientes con comorbilidades graves y se encontraron efectos adversos graves, no relacionados con la vacuna, en 45 personas vacunadas y en 23 con el placebo.


La mayoría de los eventos adversos notificados fueron de grado 1 (7485 [94 · 0%] de 7966 eventos totales). 45 (0 3%) de 16 427 participantes en el grupo de la vacuna y 23 (0 4%) de 5 435 participantes en el grupo de placebo tuvieron eventos adversos graves; ninguno se consideró asociado con la vacunación, con la confirmación del comité de seguimiento de datos independiente.



Vacuna de Moderna


El ensayo COVE proporciona evidencia de la eficacia a corto plazo de la vacuna mRNA-1273 para prevenir la infección sintomática del SARS-CoV-2 en una población adulta heterogénea. La vacuna ha demostrado eficacia de 94,1% en la prevención de la COVID-19, incluidas las formas graves. Aparte de las reacciones transitorias locales y sistémicas no se ha identificado ningún problema de seguridad.


En este ensayo de fase 3 se reclutaron 30.420 participantes mayores de 18 años de 99 centros en Estados Unidos. Nunca habían tenido COVID-19 y fueron asignados al azar para recibir la vacuna (n = 15.210) o solución salina (n = 15.210).


Se administraron dos inyecciones con intervalo de 28 días en el deltoides, en un volumen de 0,5 ml que contenía 100 µg de mARN-1273 o de un placebo de solución salina. En total, 96% de los participantes recibió ambas dosis.


La vacuna se almacenó entre 2 °C y 8 °C en los centros antes de la preparación y vacunación. No se requirió dilución. Las dosis se pueden almacenar en jeringas hasta 8 horas a temperatura ambiente antes de la administración.


La medida principal de eficacia fue la prevención de la COVID-19 con la aparición de síntomas al menos 14 días después de la segunda inyección en participantes que no habían sido previamente infectados con SARS-CoV-2.


La enfermedad sintomática de COVID-19 se confirmó en 185 participantes en el grupo de placebo y en 11 participantes en el grupo de la vacuna; la eficacia de la vacuna fue de 94,1% (IC 95%: 89,3% a 96,8%; p < 0,001).


Treinta participantes tuvieron COVID-19 grave, con una muerte; los 30 estaban en el grupo placebo.


Para los participantes menores de 65 años la efectividad fue de 95,6%, y para los mayores de 65 años fue de 86,4%.


Al igual que con la vacuna de Pfizer/BioNTech, la vacuna de Moderna comenzó a proteger aproximadamente 10 días después de la primera dosis, con máxima protección después de la segunda dosis.


El perfil de seguridad de la vacuna de Moderna con mediana de seguimiento de 2 meses es bueno. La frecuencia de eventos adversos graves 28 días después de la inyección fue similar en los grupos de vacuna y placebo.


Los eventos adversos en el lugar de la inyección, principalmente dolor, ocurrieron con más frecuencia con la vacuna que con el placebo, después de la primera dosis (84,2% frente a 19,8%) y la segunda dosis (88,6% frente a 18,8%). Duraron en promedio de 2 a 3 días.

Se observaron reacciones retardadas en el lugar de la inyección (las que ocurrieron a partir del día 8) en 244 participantes (0,8%) después de la primera dosis y en 68 participantes (0,2%) después de la segunda dosis. Las reacciones se caracterizaron por eritema, induración y dolor a la palpación, y se resolvieron en los siguientes 4 a 5 días.


Se observaron efectos secundarios sistémicos de moderados a graves, como fatiga, mialgia, artralgia y dolor de cabeza, en aproximadamente 50% de los participantes en el grupo de la vacuna después de la segunda dosis. Estos efectos secundarios fueron transitorios, comenzaron aproximadamente 15 horas después de la vacunación y se resolvieron en la mayoría de los participantes el día 2, sin secuelas.


En general, 0,5% de los participantes en el grupo de placebo y 0,3% en el grupo de la vacuna tuvieron eventos adversos que les impidieron recibir la segunda dosis, y menos de 0,1% de los participantes en ambos grupos interrumpieron su participación en el ensayo debido a efectos adversos.


Ocurrieron tres fallecimientos en el grupo de placebo (una por perforación intestinal, una por paro cardiorrespiratorio y una por síndrome de respuesta inflamatoria sistémica grave en un participante con leucemia linfoide crónica y erupción cutánea vesicular difusa) y dos en el grupo de la vacuna (uno por paro cardiorrespiratorio y otro por suicidio).



Vacuna de Oxford/Astra Zeneca


La revista The Lancet ha publicado los resultados del ensayo provisional de fase 3 de la vacuna Oxford/Astra Zeneca. En el artículo se detalla que para los participantes que recibieron dos dosis estándar, la eficacia de la vacuna fue del 62,1%, y en los participantes que recibieron una dosis baja seguida de una dosis estándar, la eficacia fue del 90,0%.


La publicación incluye datos de cuatro ensayos controlados aleatorios, ciegos y en curso realizados en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica. Los participantes de 18 años o más fueron asignados al azar (1: 1) a la vacuna ChAdOx1 nCoV-19 o al control (vacuna antimeningocócica conjugada de los grupos A, C, W e Y o solución salina). Los participantes del grupo ChAdOx1 nCoV-19 recibieron dos dosis que contenían 5 × 1010 partículas virales (dosis estándar; cohorte SD / SD); un subconjunto del ensayo del Reino Unido recibió media dosis como primera dosis (dosis baja) y una dosis estándar como segunda dosis (cohorte LD / SD).


Se inscribieron 23 848 participantes, 11 636 participantes (7548 en el Reino Unido, 4088 en Brasil) se incluyeron en el análisis de eficacia primario provisional. En los participantes que recibieron dos dosis estándar, la eficacia de la vacuna fue 62·1% (95% CI 41 · 0-75 · 7; 27 [0 · 6%] de 4440 en el grupo ChAdOx1 nCoV-19 vs 71 [1 · 6%] de 4455 en el grupo de control) y en los participantes que recibieron una dosis baja seguida de una dosis estándar, la eficacia fue del 90.0%. La eficacia global de la vacuna en ambos grupos fue del 70,4% (IC del 95,8%: 54,8-80,6; 30 [0,5%] de 5807 frente a 101 [1,7%] de 5829).


Se demostró que ChAdOx1 nCoV-19 tiene un perfil de seguridad aceptable y se ha encontrado que es eficaz contra COVID-19 sintomático en este análisis intermedio de ensayos clínicos en curso.


Se encontró que la vacuna era segura, con solo 3 de 23.745 participantes, durante una mediana de 3.4 meses, experimentaron eventos adversos graves que posiblemente estaban relacionados con la vacuna; uno en el brazo de la vacuna, uno en el brazo de control y uno en un participante que permanece enmascarado a la asignación de grupo. Todos los participantes se han recuperado o se están recuperando y permanecen en el ensayo.


Se informó un caso de mielitis transversa, 14 días después de la vacunación de refuerzo con ChAdOx1 nCoV-19, como posiblemente relacionado con la vacunación, el comité neurológico independiente consideró que el diagnóstico más probable era una desmielinización idiopática de la médula espinal de segmento corto.




Vacuna de Pfizer/BioNTech


Los resultados del ensayo fase 3 de la vacuna de ARN modificado contra COVID-19 de Pfizer/BioNTech (BNT162b2), demuestran un notable nivel de seguridad y eficacia.


A mediados de noviembre del año anterior un comunicado de prensa de Pfizer y su socio alemán, BioNTech, anunció que la vacuna tenía eficacia de 95%.


En el ensayo doble enmascarado de fase 3, participaron 43.448 mayores de 16 años que nunca habían tenido COVID-19, fueron aleatorizados para recibir 30 µg de vacuna (n = 21.720) o 30 µg de solución salina (n = 21.728). Los dos grupos recibieron dos inyecciones intramusculares con 21 días de diferencia. Para evaluar la eficacia de la vacuna, los participantes debían informar a los investigadores sobre la aparición de síntomas compatibles con la infección por COVID-19 para poder realizar la prueba y los efectos secundarios experimentados diariamente en un registro electrónico.


De las 37.706 personas con datos de seguridad informados, 49% era de sexo femenino y 83% de raza blanca. Venían de diferentes países, pero la mayoría era de Estados Unidos.

Aproximadamente 70% tenía sobrepeso (34,9%) u obesidad (34,8%); 21% tenía al menos una comorbilidad. Las personas infectadas con virus de inmunodeficiencia humana y los virus de la hepatitis B y C fueron elegibles para su inclusión en el ensayo. Las mujeres embarazadas y las personas que recibieron inmunosupresores o que estaban inmunodeprimidas fueron excluidas.


El criterio de desenlace principal para evaluar la eficacia fue la incidencia de casos de COVID-19 sintomáticos que se produjeron al menos 7 días después de la segunda dosis de la vacuna o placebo.


De los primeros 170 casos de COVID-19 analizados, 8 ocurrieron en el grupo de la "vacuna" y 162 en el grupo de placebo, es decir, una eficacia de 95% (IC 95%: 90,3 a 97,6).


Otros análisis indican que la eficacia en subgrupos basados en edad, sexo, origen, obesidad y presencia de comorbilidad no difirió significativamente de la observada en la población general. Los investigadores afirman que la eficacia en personas con hipertensión se analizó por separado, pero fue similar a la de los otros subgrupos (94,6%: IC 95%: 68,7 a 99,9%).


En términos de COVID-19 grave se produjo un caso en el grupo de la vacuna frente a 9 casos en el grupo de placebo.


Los datos de seguridad se recopilaron durante seguimiento medio de dos meses. El dolor y el enrojecimiento en el lugar de la inyección fueron las reacciones locales notificadas con más frecuencia (1% informó dolor intenso). La mayoría de las veces las reacciones desaparecieron en 1 o 2 días.


A nivel sistémico se informó fatiga (59% en menores de 55 años, 51% en adultos de edad avanzada), dolor de cabeza (52% en menores de 55, 39% en adultos de edad avanzada), dolor muscular y menos frecuentemente se identificó fiebre < 38 °C (16% de los jóvenes, 11% de los adultos de edad avanzada). Se notificó fiebre entre 38,0 °C y 40 °C después de la segunda inyección en 0,8% de los pacientes vacunados y en 0,1% de los pacientes del grupo del placebo. El 4% de los vacunados presentó fatiga grave.


Los datos publicados por la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos muestran una pequeña cantidad de reacciones alérgicas informadas tanto en los grupos de prueba de la vacuna como del placebo (0,63% y 0,51%).


Estos efectos secundarios fueron menos frecuentes en personas mayores de 55 años, en comparación con las personas más jóvenes, debido a que su sistema inmunológico es más débil.