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LAS VITAMINAS: CARENCIAS Y TOXICIDAD

Actualizado: 1 dic 2023




Ramiro Salazar Irigoyen

Médico Patólogo Clínico





Las vitaminas son moléculas orgánicas indispensables para el ser humano. El organismo depende completamente de la ingesta de vitaminas, aunque, en mínima cantidad, existe producción bacteriana en el intestino de vitamina K, ácido nicotínico, riboflavina, biotina y cobalamina. La vitamina D además de la ingesta requiere otras condiciones para su absorción.


Las vitaminas además de sus propiedades, la función y la fuente nutricional, pueden clasificarse por su solubilidad en agua:


Las vitaminas hidrosolubles se absorben con mayor facilidad y esto facilita un almacenamiento mínimo, pero así mismo las deficiencias pueden desarrollarse con mayor rapidez -días o semanas-. Son solubles en agua: la tiamina, la riboflavina, niacina, la piridoxina, la cobalamina, la vitamina C, el folato, el ácido pantoténico y la biotina.


Las vitaminas liposolubles o insolubles en agua son la: A, D, E y K y dependen de la digestión normal de los lípidos y la presencia de bilis y lipasa pancreática. La malabsorción de las grasas puede dar lugar a deficiencias de las vitaminas liposolubles a pesar de una ingesta dietética adecuada.


Además de la ingesta insuficiente de vitaminas, algunas enfermedades, las infecciones o los traumatismos alteran el metabolismo y modifican las necesidades de vitaminas. La ingesta de vitaminas se altera principalmente en los pacientes que sufren alcoholismo (tiamina), los veganos (vitamina D, cobalamina) y los ancianos (vitamina D, folato).


Las deficiencias son frecuentes en las personas con desnutrición proteico-energética y son particularmente importantes en los fetos en desarrollo, los bebés y los ancianos. Pero además el déficit vitamínico se puede dar por mala absorción en enfermedades hepáticas, intestinales o resecciones intestinales o afectar a la producción por enfermedades renales e incluso por la administración de fármacos que actúan como antagonistas por ejemplo metotrexato pirimetamina, trimetoprim, anticonvulsivos y fármacos antituberculosos.


Las deficiencias también se producen en personas con enfermedades crónicas como el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) y los pacientes que reciben hemodiálisis, podría presentarse una pérdida de vitaminas hidrosolubles a través del líquido de diálisis.


En el otro extremo se encuentra una ingesta dietética excesiva por sobredosis de suplementos vitamínicos, que se llama toxicidad. Las dosis exageradas únicas de vitaminas hidrosolubles rara vez son tóxicas porque se excretan rápidamente, pero las dosis repetidas si pueden causar toxicidad, como por ejemplo toxicidad por la piridoxina.


Vitamina A (retinol, ácido retinoico). Es importante para la visión, el crecimiento, la reproducción y la inmunidad. También puede proteger a las células contra los efectos de los radicales libres (propiedades antioxidantes). La vitamina A tomada en exceso puede ser tóxica, aunque la incidencia es baja. La vitamina A está presente en la espinaca, los productos lácteos y el hígado. Los betacarotenos que luego el organismo transforma en vitamina A están en vegetales y las zanahorias especialmente. A pesar de una ingesta adecuada puede haber déficit de vitamina A por falta de absorción de grasas a través del tubo digestivo, enfermedad pulmonar crónica, pancreatitis o insuficiencia pancreática y la enfermedad celiaca.


Los valores normales de Vitamina A en el laboratorio van de 20 a 60 microgramos por decilitro (mcg/dl) o 0.69 a 2.09 micromoles por liltro (micromol/l).


Vitaminas del complejo B:

  • B1 (tiamina)

  • B2 (riboflavina)

  • B3 (niacina)

  • B5 (ácido pantoténico)

  • B6 (piridoxina)

  • B7 (biotina)

  • B9 (folato o ácido fólico)

  • B12 (cobalamina)


Estas vitaminas que conforman el complejo comparten algunas características, pero tienen funciones únicas y se necesitan en diferentes cantidades.


Los déficits de B9 (folato) y B12 pueden producir anemia megaloblástica que se caracteriza por una disminución de hematíes y aumento de su tamaño (macrocitos). Los déficits solo de B12 puede producir diferentes grados de neuropatías. Los déficits de folato al inicio del embarazo pueden aumentar el riesgo de defectos del tubo neural en el feto como la espina bífida.


El déficit de vitamina B12 y folato pueden ser de causa dietética, una absorción inadecuada o por un aumento de las necesidades, como sucede durante el embarazo.


  • Valores normales de vitamina B12: 200 - 900 pg/mL (148 - 664 pmol/L)

  • Valores normales de ácido fólico en suero: 6 - 20 ng/mL (9 - 41 mmol/L)

  • Valores normales de ácido fólico eritrocitario: 160 - 700 ng/mL


Vitamina C (ácido ascórbico). Es un antioxidante que además ayuda en la absorción y almacenamiento del hierro. Debe obtenerla necesariamente de la dieta porque el organismo no produce vitamina C. Se encuentra en buena cantidad en las frutas cítricas, y también en las papas, los tomates, los pimientos, el brócoli y las espinacas.


La deficiencia de vitamina C además de ingesta insuficiente se produce en: fumadores activos o pasivos, afecciones gastrointestinales. La deficiencia grave de vitamina C puede provocar escorbuto, enfermedad poco frecuente que cursa con anemia, sangrado de las encías, mala cicatrización de heridas, entre otros síntomas. Los suplementos de vitamina C se consideran seguros y podría ser útiles para disminuir algunos síntomas de resfriado común y por sus propiedades antioxidantes ayudar en retardar el envejecimiento celular.


La dosis excesiva de suplementos con vitamina C puede causar efectos secundarios leves: náuseas, vómitos y diarrea y en ocasiones cefaleas e insomnios y en algunas personas, pueden contribuir como causa de cálculos renales.


Valores normales: 0.4- 1.0 mg/dl (23-57 umol/L)

Vitamina D: La vitamina D es un nutriente que participa en muchas funciones del ser humano como el fortalecimiento de los huesos en conjunto con el calcio que solo se puede absorber en presencia de esta vitamina. La vitamina D también tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y neuroprotectoras. Una cantidad insuficiente de vitamina D está asociada con la osteoporosis.


La vitamina D puede estar en ciertos alimentos como leche fortificada, cereales fortificados y pescado graso, como salmón y sardinas. El cuerpo puede generar vitamina D en exposición a la luz solar directa que en la piel se convierte en la forma activa de la vitamina (calciferol).


Previo a que el cuerpo utilice vitamina D, el hígado debe convertirlo a 25-hidroxivitamina D, también conocida como 25-OH vitamina D. Los riñones utilizan 25-OH para producir "vitamina D activa", y ésta permite al cuerpo utilizar el calcio en la síntesis de tejido óseo.


El déficit de vitamina D es más frecuente de lo esperado en especial en adultos mayores porque al envejecer la piel tiene menos capacidad de producir vitamina D de la luz solar y se expone menos al sol. En general y en todas las edades el déficit de este nutriente se produce en: enfermedad de Crohn, colitis ulcerativa y enfermedad celíaca porque hay dificultades para absorber nutrientes del alimento o en nefropatías o hepatopatías que afectan la capacidad de cambiar la vitamina D a una forma activa.


La dosis adecuada de vitamina D en suplementos es segura; sin embargo, tomar en demasía puede causar: náuseas, vómitos, estreñimiento, cálculos renales.


Valores de referencia: la prueba de 25-OH es la forma más precisa de medir cuánta vitamina D está en el torrente sanguíneo.

  • deficiencia muy severa: menor a 5 ng/ml

  • deficiencia severa: 5 - 10 ng/ml

  • deficiencia: 10 - 20 ng/ml

  • nivel óptimo: 30 - 50 ng/ml

  • intoxicación: mayor a 150 ng/ml


Las vitaminas están presentes en casi todos los alimentos, especialmente cuando éstos están disponibles todo el año, pero ninguno satisface las necesidades de estos nutrientes en su totalidad, por lo que se requiere suplementos, en especial en los extremos de la vida y cuando existen enfermedades que dificulten su absorción o infecciones o traumatismos que requieran aumento de las cantidades de vitaminas.


En el otro extremo, la toxicidad se produce de manera muy ocasional como consecuencia de una ingesta excesiva, pero si es más factible por sobredosis de suplementos vitamínicos. Las dosis en exceso y únicas de vitaminas hidrosolubles rara vez son tóxicas porque se excretan rápidamente, no así las dosis repetidas que pueden causar toxicidad, como es el caso de toxicidad por piridoxina. La toxicidad de la vitamina D por dosis repetidas y excesivas se pueden presentar y son preocupantes, especialmente en los niños.


En el laboratorio se puede determinar los niveles de las vitaminas en sangre y establecer valores normales, de deficiencias subclínicas o de intoxicación, pero fijar el grado adecuado de las demandas metabólicas de micronutrientes es muy difícil. En general, la interpretación de los resultados de las pruebas de laboratorio que estudien el estado nutricional requiere además de intervalos de referencia individuales que tomen en cuenta raza, edad y condiciones geográficas como el clima, la altitud y otros.

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