Cannabis y salud cardiovascular



La primera causa de muerte a nivel mundial la constituyen las enfermedades cardiovasculares, durante el 2016 se produjeron aproximadamente 16 millones de defunciones.¹ Se ha descrito una relación entre el uso de Cannabis y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.²

El Cannabis continúa siendo la droga ilegal más consumida en el mundo. La United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC) estimó que en 2017, entre 164 y 219 millones de personas de 15 a 64 años de edad la habían usado al menos una vez y su consumo ha aumentado 30% desde la década de los 90.³

El principal principio activo de cannabis es Δ-9-tetrahidrocannabinol, que actúa a través de los receptores cannabinoides tipos 1 y 2, los cuales se encuentran distribuidos ampliamente en el sistema cardiovascular. ⁴

Mediante estudios experimentales se ha documentado que Δ-9-tetrahidrocannabinol tiene influencia en el metabolismo de la glucosa y los lípidos, además de estimular el sistema nervioso simpático. ⁵, ⁶ Por lo anterior, se había propuesto como un nuevo, pero subestimado factor de riesgo cardiovascular. El mecanismo exacto por el cual cannabis ejerce estas respuestas cardiovasculares aún no está bien comprendido. Sin embargo, se han reportado casos de eventos cardiovasculares asociados a su consumo (principalmente fumada), tales como fibrilación auricular, infarto agudo de miocardio, miocarditis, eventos vasculares cerebrales y enfermedad vascular periférica.³ Pero también ejerce efectos benéficos como disminución de marcadores inflamatorios, metabólicos, cardioprotector a largo plazo. Son varios los posibles efectos del consumo de cannabis en la salud cardiovascular, ninguno con evidencia suficiente para evaluar definitivamente su asociación.

En el estudio MIOS (Determinants of Myocardial Infarction Onset Study) se interrogó sobre el consumo de cannabis a pacientes que habían presentado infarto agudo de miocardio y encontró que entre el grupo de consumidores el riesgo de presentarlo era mayor en la primera hora tras su uso. ⁷

En un estudio que incluyó a 138 hombres de menos de 40 años que habían sufrido un infarto agudo de miocardio, 27% obtuvo resultado positivo en la prueba de orina para cannabis. ⁸ Además, al realizar una revisión de la literatura se pueden encontrar múltiples reportes de casos en donde se propone una posible relación entre el consumo de cannabis y el desarrollo de enfermedades cardiacas. ⁹-¹¹ Existen además otros estudios que sugieren un potencial beneficio de Δ-9-tetrahidrocannabinol sobre el riesgo cardiovascular, principalmente a largo plazo.¹²-¹⁴

La estimulación adrenérgica derivada del consumo de cannabis está asociada a aumento del automatismo, que es el sustrato para el desarrollo de fibrilación auricular. En una serie de casos de pacientes jóvenes (24 años de edad promedio) se documentó una asociación entre el consumo reciente de cannabis (en promedio 1,5 horas después de fumar marihuana) y la aparición de fibrilación auricular. En todos los casos se refirieron síntomas acompañantes y los episodios de fibrilación auricular se limitaron a un máximo de 12 horas, sin recurrencia de la misma, probablemente asociado a la suspensión del consumo de la droga.¹⁵

A pesar de la aparente asociación entre fibrilación auricular y consumo de cannabis, la incidencia exacta de la arritmia y los eventos tromboembólicos posiblemente asociados son hasta el momento desconocidos.¹⁶

Un subanálisis de la cohorte Coronary Artery Risk Development in Young Adults (CARDIA) tuvo como objetivo investigar la relación entre cannabis y la incidencia de desenlaces cardiovasculares. Se reclutaron aproximadamente 5 mil pacientes con edades entre 18 y 30 años de edad, los cuales tuvieron una media de seguimiento de 26,9 años.En esta cohorte se encontró que 84% de los pacientes había consumido cannabis alguna vez durante su vida. No se encontraron diferencias en la incidencia de enfermedad cardiovascular entre consumidores y no consumidores, ya sea con consumo acumulado y/o consumo reciente de cannabis.¹⁷ Hasta ahora, este estudio es el más extenso sobre la relación de cannabis y enfermedad cardiovascular.

Contrario a la evidencia propuesta por estudios retrospectivos y reportes de casos en cuanto a la asociación entre cannabis y eventos cardiovasculares, estudios prospectivos como CARDIA no han logrado comprobar esta relación. En otros estudios se ha descrito una disminución del riesgo cardiovascular a largo plazo.

Entre las debilidades de la evidencia disponible se encuentran la evaluación de una única manera de consumo (fumada), dificultad en aislar la influencia de otras drogas frecuentemente asociadas a su uso, como tabaco y cocaína, un posible subregistro de eventos por falta de búsqueda de atención médica, y omisión de la información durante el interrogatorio, por lo que hasta el momento no es posible determinar los efectos netos del uso de cannabis sobre la salud cardiovascular.

Los cardiólogos se enfrentan al reto de interpretar adecuadamente los datos sobre los efectos cardiovasculares del uso de cannabis; es necesario el diseño de estudios con el suficiente poder estadístico para aclarar esta relación. Por el momento se recomienda un abordaje integral, basado en la evidencia y libre de prejuicios sobre los efectos en la salud cardiovascular de la droga más utilizada en el mundo.


Referencias


1. Organización Mundial de las Naciones Unidas. Las 10 principales causas de defunción. Publicado el 24 de mayo de 2018. Consultado en versión electrónica. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/the-top-10-causes-of-death

2. Rezkalla S, Kloner RA. Cardiovascular effects of marijuana. Trends Cardiovasc Med . Oct 2019;29(7):403-407. doi: 10.1016/j.tcm.2018.11.004. PMID: 30447899. Fuente

3. United Nations.World Drug Report 2019. Consultado en versión electrónica. Disponible en: https://wdr.unodc.org/wdr2019/

4. Ravi D, Ghasemiesfe M, Korenstein D, Cascino T, y col. Associations Between Marijuana Use and Cardiovascular Risk Factors and Outcomes: A Systematic Review. Ann Intern Med . 6 Feb 2018;168(3):187-194. doi: 10.7326/M17-1548. PMID: 29357394. Fuente

5. Beaconsfield P, Ginsburg J, Rainsbury R. Marihuana Smoking Cardiovascular Effects In Man and Possible Mechanisms. N Engl J Med. 3 Ago 1972;287(5):209-12. doi: 10.1056/NEJM197208032870501. PMID: 4402574. Fuente

6. Coskun ZM, Bolkent S. Biochemical and immunohistochemical changes in delta-9-tetrahydrocannabinol-treated type 2 diabetic rats. Acta Histochem . Ene 2014;116(1):112-6. doi: 10.1016/j.acthis.2013.05.013. PMID: 23845579. Fuente

7. Mittleman MA, Lewis RA, Maclure M, Sherwood JB, y col. Triggering Myocardial Infarction by Marijuana. Circulation . 12 Ene 2001;103(23):2805-9. doi: 10.1161/01.CIR.103.23.2805. PMID: 11401936. Fuente

8. Draz EI, Oreby MM, Elsheikh EA, Khedr LA, y col. Marijuana use in acute coronary syndromes. Am J Drug Alcohol Abuse. Sep 2017;43(5):576-582. doi: 10.1080/00952990.2016.1240800. PMID: 27820669. Fuente

9. Velibey Y, Sahin S, Tanık O, Keskin M, y cols. Acute myocardial infarction due to marijuana smoking in a young man: guilty should not be underestimated. Am J Emerg Med . Ago 2015;33(8):1114.e1-1114.e3. doi: 10.1016/j.ajem.2015.01.032. PMID: 25676852. Fuente

10. Saunders A, Stevenson RS. Marijuana Lollipop-Induced Myocardial Infarction. Can J Cardiol. Feb 2019;35(2):229.e1-229.e3. doi: 10.1016/j.cjca.2018.11.033. PMID: 30760432. Fuente

11. DeFilippis EM, Singh A, Divakaran S, Gupta A, y cols. Cocaine and Marijuana Use Among Young Adults With Myocardial Infarction. J Am Coll Cardiol . 5 Jun 2018;71(22):2540-2551. doi: 10.1016/j.jacc.2018.02.047. PMID: 29535062. Fuente

12. Sidney S. Marijuana Use and Type 2 Diabetes Mellitus: a Review. Curr Diab Rep . 2016;16(11):117. doi: 10.1007/s11892-016-0795-6. PMID: 27747490. Fuente

13. Rajavashisth TB, Shaheen M, Norris KC, Pan D, y cols. Decreased prevalence of diabetes in marijuana users: cross-sectional data from the National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) III. BMJ Open. 24 Feb 2012;2(1):e000494. doi: 10.1136/bmjopen-2011-000494. PMID: 22368296. Fuente

14. Singla S, Sachdeva R, Mehta JL. Cannabinoids and Atherosclerotic Coronary Heart Disease. Clin Cardiol. Jun 2012;35(6):329-335. doi: 10.1002/clc.21962. PMID: 22278660. Fuente

15. Korantzopoulos P, Liu T, Papaioannides D, Li G, y col. Atrial fibrillation and marijuana smoking: Atrial fibrillation and marijuana smoking. Int J Clin Pract . 2007;62(2):308-313. doi: 10.1111/j.1742-1241.2007.01505.x. PMID: 18031530. Fuente

16. Korantzopoulos P. Marijuana Smoking is Associated With Atrial Fibrillation. Am J Cardiol . 15 Mar 2014;113(6):10856. doi: 10.1016/j.amjcard.2014.01.001. PMID: 24581720. Fuente

17. Reis JP, Auer R, Bancks MP, Goff DC Jr. Cumulative Lifetime Marijuana Use and Incident Cardiovascular Disease in Middle Age: The Coronary Artery Risk Development in Young Adults (CARDIA) Study. Am J Public Health . Abr 2017;107(4):601-606. doi: 10.2105/AJPH.2017.303654. PMID: 28207342. Fuente

© 2019 Primera revista médica y de la salud ecuatoriana