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Una mirada desde la inteligencia artificial a la situación de la salud en el Ecuador – 2024

Actualizado: 30 jun 2024






Enrique Teran, MD, PhD

Docente, Universidad San Francisco de Quito – Miembro de NĆŗmero de la Academia Ecuatoriana de Medicina y Presidente de la Academia de Ciencias del Ecuador.

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Al intentar escribir este comentario, no se me podĆ­a ocurrir algo mĆ”s lógico que preguntarle a ChatGPT (para estar acorde a la Ć©poca): ĀæcuĆ”les son en el Ecuador los problemas, en salud, mĆ”s importantes que el gobierno no ha podido solucionar todavĆ­a? La respuesta de la ā€œinteligencia artificialā€ fue: ā€œen Ecuador, existen varios problemas importantes en el sector salud que el gobierno no ha logrado solucionar completamente. Estos problemas afectan la calidad y accesibilidad de los servicios de salud para la poblaciónā€. Obviamente, esto seguido por una descripción de los mĆ”s destacados, que incluyen:


  • Falta de Infraestructura y equipamiento,

  • DĆ©ficit de Personal de Salud,

  • Inequidad en el Acceso a Servicios de Salud,

  • Bajo Financiamiento del Sector Salud,

  • Problemas en la Gestión y Administración,

  • Acceso Insuficiente a Medicamentos y Suministros MĆ©dicos, y

  • Respuesta Insuficiente a Emergencias Sanitarias.

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ĀæAlguna sorpresa? Seguramente no para Ustedes, dilectos lectores, al igual que para quien suscribe. Sin embargo, vale la pena comentar, desde la ā€œinteligencia emocionalā€, que como se sabe, en muchas regiones del paĆ­s, especialmente las rurales, la infraestructura existente a menudo estĆ” en mal estado y carece de equipamiento mĆ©dico moderno, o lo que es peor ni siquiera hay un subcentro de salud. Que mal le ha hecho, y le sigue haciendo al paĆ­s la construcción de hospitales, con criterio mĆ”s polĆ­tico que tĆ©cnico, y que luego se convierten en ā€œelefantes blancosā€ por falta de presupuesto para su operación óptima.

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A esto se suma que hay una escasez de mĆ©dicos, enfermeras y otros profesionales de la salud, especialmente en esas Ć”reas rurales y marginales. Partiendo desde la discusión mĆ”s reciente, sobre el aƱo de servicio rural, establecido originalmente para que los estudiantes de ciencias de la salud, que provenĆ­an de universidades pĆŗblicas, ā€œdevengaranā€ la educación gratuita que recibieron mediante un ā€œservicio a la comunidadā€, particularmente la que mĆ”s lo necesita. Luego, conforme fue creciendo el nĆŗmero de graduados provenientes tambiĆ©n del sector privado, esto se fue convirtiendo en un ā€œrequisitoā€ para los profesionales y en una oportunidad de mano de obra barata para el estado. Un desatino, sin duda, que acrecienta aĆŗn mĆ”s la prestación adecuada de un servicio con calidad, calidez y continuidad, convirtiendo una experiencia positiva en forzosa y poco provechosa. Ojo, tampoco es cuestión de suprimirlo por asuntos de ā€œseguridadā€ o ā€œriesgoā€ como se ha propuesto recientemente, ni mucho menos de darle una categorĆ­a diferente equivalente a la de un mĆ©dico residente. Las cosas como son, las ciencias de la salud son para brindar servicio a la población, con diferentes matices, claro, pero quien no entienda aquello, Ā”estĆ” en el campo equivocado! Sin embargo, el servicio y la mĆ­stica no se comen ni pagan las cuentas, por lo que deberĆ­a haber un justo reconocimiento salarial para TODO el personal de salud, mĆ”s todavĆ­a para aquellos que dedican su actividad asistencial en Ć”reas remotas, pero eso no sucede, el nĆŗmero de funcionarios administrativos, los cargos directivos innecesarios, y otros ā€œdesvĆ­osā€ menoscaban el uso adecuado de los recursos e incrementan la insatisfacción de ese valioso personal de salud.

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AsĆ­, no es complicado entender y explicar la gran disparidad existente en el acceso a servicios de salud entre diferentes regiones y grupos socioeconómicos. A pesar de tener un marco legal ideal, orquestado desde la constitución de la repĆŗblica, en donde se habla de acceso universal e irrestricto, en la prĆ”ctica no se cumple. No solo se trata de una falta de servicios y personal, como ya se mencionó, sino que se suma la disyuntiva entre igualdad y equidad, haciendo que los mĆ”s vulnerables terminen teniendo menores posibilidades de atención, tratamiento y sobrevida, en Ćŗltimo tĆ©rmino. Dentro de esta disparidad, como no sacar a relucir que la disponibilidad tanto de medicamentos y suministros mĆ©dicos esenciales, cuanto mucho mĆ”s de los llamados de ā€œespecialidadā€ o de ā€œalta complejidadā€ es inconsistente, con frecuentes desabastecimientos en los hospitales y centros/subcentros de salud. Hacer que los pacientes tengan que financiar el funcionamiento del sistema de salud es inentendible, inaudito o inhumano por llamarlo de alguna manera, pero negar que aquello ocurre o que los mĆ©dicos y los pacientes mienten al respecto, Ā”es simplemente una bajeza moral!

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Otro tema, todavĆ­a de actualidad, preocupación y poca atención, es la infección por el virus SARS-CoV-2, responsable de la pandemia por COVID que nos tuvo en problemas serios, hace un poco mĆ”s de tres aƱos, y que en principio evidenció la pobre capacidad del sistema de salud para responder a situaciones emergentes. Pero tambiĆ©n ha sido un fiel reflejo de la injerencia polĆ­tica sobre el criterio tĆ©cnico, que llevó por ejemplo a terminar con la pandemia por ā€œdecreto presidencialā€ y permitir que una herramienta tan importante, como la vacunación, se deteriore de forma acelerada y su adopción se vaya perdiendo progresivamente: 86% primera dosis, 74% segunda dosis, 56% primer refuerzo y 14% segundo refuerzo, este Ćŗltimo hace mĆ”s de 18 meses, a pesar que cierto ex funcionario insiste en que ā€œse dejĆ³ā€ provisión suficiente de biológico. Hoy las nuevas autoridades, luego de un largo proceso, da inicio a una campaƱa de vacunación masiva, con cerca de 250 mil dosis disponibles y otras 500 mil en camino, para un universo de 17 millones de ecuatorianos …, Ā”por favor! ParecerĆ­a que juegan con ā€œnuestra inteligenciaā€ (porque con la ā€œartificialā€ no es posible), y ademĆ”s publicitan a los cuatro vientos que es una inversión de 8 millones de dólares – no mĆ”s que cuatro meses de gasto por parte de la Asamblea Nacional o quizĆ”s un par de meses de nómina del propio ministerio de salud.

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Para concluir, como no abordar el tema del supuesto bajo financiamiento del sector salud, que lo defino como tal porque al menos para la elaboración y presentación de la Proforma Presupuestaria 2024, se contempló el cumplimiento de la disposición constitucional transitoria vigĆ©simo segunda; ā€œEl Presupuesto General del Estado destinado al financiamiento del sistema nacional de salud, se incrementarĆ” cada aƱo en un porcentaje no inferior al cero punto cinco del Producto Interior Bruto, hasta alcanzar al menos el cuatro por cientoā€. AsĆ­, para el ejercicio fiscal 2024 se estimó el PIB en USD 121,710.38 millones, de allĆ­ que el 0.5% asciende en lo que respecta al Sistema Nacional de Salud a USD 610.04 millones adicionales al presupuesto del 2023 (4,491.82 millones). Estos recursos deberĆ­an asegurar servicios mĆ©dicos de forma oportuna con calidad, calidez y eficiencia para todos los ciudadanos dentro del territorio nacional.

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Entonces, si no hay falta de recursos financieros (dinero), Āæpor quĆ© las cosas no funcionan como deberĆ­an? Tanto ChatGPT como nosotros lo sabemos …, es la corrupción y la mala gestión en el sector salud, que han sido (y son, desafortunadamente) problemas persistentes que afectan la gestión y administración pĆŗblica. Por tanto, la combinación de inversiones en infraestructura, aumento de personal capacitado, mejoras en la administración y un enfoque en la equidad podrĆ­a ayudar a abordar estos desafĆ­os de manera mĆ”s efectiva. Sin embargo, para ello es evidente la necesidad de reformas estructurales profundas y una gestión mĆ”s eficaz del sector salud en el Ecuador.

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© 2019 Primera revista ecuatoriana de salud y ciencia médica

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