MARCADORES TUMORALES 1







Dr. Ramiro Salazar Irigoyen

Médico Patólogo Clínico









Los marcadores tumorales (MT) son sustancias -generalmente proteínas- producidas por las células cancerosas o por otras células como respuesta a ciertas afecciones no cancerosas. La mayoría de los marcadores son producidos tanto por células normales como por células enfermas; sin embargo, se producen en concentraciones más altas en enfermedades cancerosas. Estas sustancias pueden ser investigadas en sangre, orina, heces fecales, tejidos tumorales o en otros tejidos o líquidos del cuerpo de algunos pacientes con cáncer. La mayoría de los MT no deben ser empleados con fines diagnósticos.

Los MT se usan para ayudar a detectar y a controlar algunos tipos de cáncer. Aunque una concentración elevada de un marcador de tumores puede sugerir la presencia de cáncer, no es definitorio para diagnosticarlo, por lo que debe combinarse con otras pruebas, como biopsias, para hacer un diagnóstico concluyente.

También pueden medirse periódicamente durante la terapia para cáncer: un descenso en su concentración o el regreso a la concentración normal podría interpretarse como que el cáncer está reaccionando al tratamiento, pero si no hay cambio o más aún si hay un aumento puede indicar que el cáncer no está reaccionando.

Para interpretar correctamente el resultado de un marcador tumoral se requiere repasar los conceptos de sensibilidad y especificidad:

Sensibilidad: porcentaje de pacientes portadores de un determinado tumor, con valores patológicos superiores a la normalidad

Especificidad: porcentaje de personas sin un tumor maligno, con valores normales de un determinado marcador

De este modo el marcador tumoral ideal sería aquel que solo pudiera detectarse en pacientes con cáncer (especificidad 100 %) y esta detección pudiera llevarse a cabo en los períodos más tempranos de la enfermedad (sensibilidad 100 %).

De acuerdo con criterios de sensibilidad y especificidad, los MT se clasifican en tres grandes grupos:

  1. muy elevada especificidad y sensibilidad: indican casi siempre la presencia de un tumor maligno (beta-HCG y la calcitonina).

  2. especificidad y sensibilidad variable: sensibilidad y especificidad bajas en los estadios iniciales, con valores séricos indistinguibles de los hallados en personas sanas o en pacientes con enfermedades benignas, pero en los estadios avanzados, las concentraciones séricas de estos marcadores permiten asegurar que se trata de un tumor maligno. En este grupo están la mayoría de los MT utilizados en la práctica clínica: PSA, AFP, CEA, CA 125, etc.

  3. baja especificidad: son MT con una sensibilidad dependiente del estadio, pero especificidad baja, incluso en las fases avanzadas de la enfermedad. Son ejemplos de éstos: lactato deshidrogenasa (LDH) o antígenos asociados a citoqueratinas, como la citoqueratina 19 (CYFRA 21).

Basados en su origen, los marcadores tumorales se clasifican en dos grupos:

  1. Derivados del tumor: los producidos por las células tumorales. Son ejemplos de éstos: carcinoembrionario (CEA), alfa-fetoproteína (AFP), antígeno prostático específico (PSA), la subunidad beta de la hormona gonadotrofina coriónica humana (beta-HCG), etc

  2. Asociados al tumor: los inducidos por la presencia del tumor y producidos por el huésped. Se incluyen proteínas de fase aguda (PCR, ferritina) y moduladores del sistema inmune (citocinas o interleucinas).

Utilidad de los marcadores tumorales

  • Orientar decisiones de tratamiento: algunos marcadores tumorales ayudan a decidir si se agrega quimioterapia o inmunoterapia después de la cirugía y/o la radioterapia, algunos marcadores ayudan a elegir qué fármacos o combinación de fármacos se pueden utilizar para iniciar la terapia correspondiente.

  • Monitorear el tratamiento.

  • Predecir la probabilidad de recuperación.

  • Pronosticar recurrencia: los marcadores tumorales pueden usarse para predecir las probabilidades de que el cáncer reaparezca después del tratamiento.

  • Un valor elevado de cualquier marcador, obliga a discriminar si dicha elevación es debida o no a la presencia de un tumor, de acuerdo a estos criterios:

- Concentración sérica del marcador: cuanto mayor es la concentración de un MT detectado en un paciente, mayor es la probabilidad de que se trate de un tumor maligno

- Descartar falsos positivos: las hepatopatías crónicas y la insuficiencia renal son las dos principales causas de falsos incrementos habitualmente moderados de los MT. Determinados marcadores pueden tener una fuente especial de falsos positivos como el SCC y las enfermedades dermatológicas, el CA 19.9 y la colestasis y el CA 125 y la existencia de derrames.


Pruebas seriadas


Concentraciones elevadas de cualquier marcador, de forma aislada, tiene un valor limitado. Es necesario realizar dos o tres determinaciones seriadas con un intervalo mínimo de 15 días entre determinaciones y los incrementos o decrementos superiores al 20 % pueden ser significativas. El incremento continuo y sostenido de las cifras de un marcador, confirmaría con bastante seguridad, que el origen es tumoral.

El Laboratorio debe ofrecer la máxima información posible en el reporte clínico, para ofrecer esta información es necesario disponer y entender datos clínicos del paciente, esta buena práctica evitaría pruebas más agresivas para los pacientes, disminuir su ansiedad y rebajar el costo de las pruebas diagnósticas ante la sospecha de cáncer.

En la siguiente tabla incluimos los principales marcadores tumorales que se emplean en la práctica Médica en la actualidad y su utilidad clínica.



Modificado de Perkins et. al.

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