La importancia del distanciamiento y el uso de mascarilla

Actualizado: oct 1


Para determinar la eficacia del distanciamiento físico, las mascarillas y la protección ocular para prevenir la propagación de COVID-19 y otras enfermedades respiratorias, se ha llevado adelante un estudio, que se afirma es el primero en analizar todos los datos disponibles sobre estas medidas de protección.¹

El estudio es un metanálisis publicado en la versión electrónica de The Lancet, que incluye también la primera evaluación de estas medidas de protección en contextos de la población y de la asistencia sanitaria ante la COVID-19.¹

El estudio reveló que el mayor distanciamiento físico de una persona expuesta reduce significativamente el riesgo de transmisión y que las mascarillas N95, en particular para el personal sanitario, son más eficaces que otras protecciones de la cara. Se concluyó que el distanciamiento físico de un mínimo de 1 metro "parece estar muy relacionado con un considerable efecto protector", pero que el distanciamiento de 2 metros podría ser más eficaz.

Los autores realizaron un análisis sistemático de 172 estudios observacionales realizados en seis continentes en los que se evaluaron medidas de distancia, mascarillas y protección ocular para prevenir la transmisión entre pacientes con COVID-19 confirmada o probable, otra enfermedad del síndrome respiratorio agudo grave (SARS) y síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), y sus familiares, cuidadores y personal sanitario, hasta el 3 de mayo de 2020. El metanálisis comprendió estimaciones combinadas de 44 estudios comparativos con 25.697 participantes, que incluyeron siete estudios de COVID-19 con 6674 participantes. Ninguno de los estudios incluidos en el metanálisis fue un ensayo clínico aleatorizado.

Un subanálisis de 29 estudios sin ajuste y 9 con ajuste demostró que el riesgo absoluto de infección al estar cerca de un individuo expuesto fue de 12,8% a 1 metro y 2,6% a 2 metros. El riesgo se mantuvo constante aun cuando se aislaron seis estudios sobre COVID-19 de los 29 e independientemente de un contexto de asistencia sanitaria u otro diferente. Cada metro de aumento de la distancia dio lugar a un incremento del doble del cambio del riesgo relativo (p=0,041).

En el estudio también se identificó una "reducción considerable" del riesgo de infección con el empleo de respiradores N95 o mascarillas similares, observándose un riesgo de infección ajustado de 3,1% con una protección de la cara frente a 17,4% sin ella. Los investigadores también encontraron una asociación más potente en los contextos de asistencia sanitaria frente a un contexto de la población, con un riesgo relativo de 0,3 frente a 0,56, respectivamente (p=0,049). El efecto protector de las mascarillas N95 o similares fue mayor que otras mascarillas: odd ratios ajustados de 0,04 frente a 0,33 (p=0,09).

Se encontró que la protección ocular reduce el riesgo de infección a 5,5% frente a 16% sin protección ocular.

En el estudio también se identificaron potenciales obstáculos para el distanciamiento social y el uso de mascarillas y protección ocular: incomodidad, uso de recursos "vinculado con una equidad potencialmente reducida", comunicación menos clara y una falta percibida de empatía por parte de los médicos hacia los pacientes.

Los investigadores indicaron que se "necesita urgentemente" más investigación de "alta calidad", que incluya estudios aleatorizados de la distancia física óptima y la evaluación de diferentes tipos de mascarillas en contextos de la población. "Los responsables de establecer políticas en todos los niveles deberían tratar de abordar las implicaciones de equidad para los grupos con acceso actualmente limitado a mascarillas y protección ocular", añadieron.