La conducta y la salud sexuales en tiempos de COVID-19

Actualizado: 1 de oct de 2020


Es conocido que las pandemias producen angustia y acentúan los trastornos de la salud mental. El aislamiento prolongado, como resultado de las medidas de confinamiento anticontagio, puede dar lugar a ansiedad, depresión, ira, hastío, frustración y trastorno por estrés postraumático en algunas personas.

La disminución de las oportunidades de adaptación, el menor acceso a la asistencia médica, el menor apoyo social y de la familia y la reducción de los recursos de esparcimiento, crean situaciones que a su vez pueden dar lugar a un incremento de la violencia sexual por personas que carecen de regulación emocional.

En un seminario organizado por la International Society for Sexual Medicine, trasmitido en línea, que reunió a expertos de diferentes partes del mundo para debatir los desafíos y los cambios en la salud y el comportamiento sexual durante la pandemia de COVID-19, investigadores pertenecientes a la Universidade Lusófona de Humanidades e Tecnologias en Lisboa, Portugal, trasmitieron su preocupación de lo que esto significa para quienes están en confinamiento.

Los investigadores indicaron que el aumento de la ansiedad y el confinamiento pueden dar lugar a que algunas personas "tengan un consumo descontrolado de pornografía a consecuencia de estados de ánimo negativos" como "una conducta de adaptación sexualizada", señalando que el consumo de pornografía había aumentado en Europa durante el confinamiento y lo mismo ocurrió con la violencia sexual, haciendo referencia a una encuesta alemana publicada, en preimpresión, que realizaron Jung y sus colaboradores en 2020 durante el punto culminante de las medidas de confinamiento en Alemania, del 1 al 15 de abril de 2020, que demostró que 5% de los informantes (n = 3.545) refirió violencia interpersonal.¹ La prevalencia de esta conducta durante un mes de confinamiento por la cuarentena fue equivalente a las tasas observadas en un año en situaciones sin cuarentena.