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Ketamina reduce el riesgo de suicidio

A pesar de las diversas opciones terapéuticas, hasta ahora no se ha podido ayudar a todas las personas con depresión mayor. En pacientes con depresión resistente al tratamiento, el riesgo de intentos de suicidio y suicidio consumado es mayor.

 

Ketamina reduce el riesgo de suicidio

Se necesitan con urgencia intervenciones más eficaces para estos y estas pacientes, a fin de reducir rápidamente los síntomas depresivos y el riesgo de suicidio.

 

A lo largo de las últimas tres décadas, ketamina, un antagonista no competitivo del receptor de glutamato N-metil-D-aspartato (NMDA), se ha revelado como un antidepresivo de acción rápida y un posible tratamiento novedoso para la depresión resistente al tratamiento. Ketamina se compone a partes iguales de los enantiómeros R- y S-ketamina (esketamina).

 

Según los resultados de un metaanálisis publicado en JAMA Psychiatry,¹ las infusiones intravenosas de ketamina reducen significativamente los síntomas suicidas en pacientes con un episodio depresivo mayor (EDM) en un plazo de 24 horas, tras una sola infusión. Los síntomas depresivos mejoran significativamente después de cuatro horas. El efecto perdura hasta una semana, y las infusiones subsecuentes también son efectivas.

 

En Alemania, ketamina sólo está autorizada como anestésico. Algunas clínicas y consultorios especializados la utilizan fuera de indicación para el tratamiento de la depresión. La situación es diferente en el caso de esketamina. El enantiómero S cuenta con autorización, en forma de aerosol nasal, para el tratamiento de la depresión resistente al tratamiento. Ketamina está disponible como medicamento genérico, mientras que esketamina aún está protegida por patente y, por lo tanto, resulta más cara.

 

En Estados Unidos, ketamina tampoco está autorizada para el tratamiento de la depresión, pero, como señalan los autores del estudio, se utiliza cada vez más fuera de indicación como un tratamiento novedoso para los síntomas suicidas y depresivos.

 

Los efectos psicodélicos, como la disociación, suelen ser más intensos con ketamina que con esketamina. La cuestión de qué importancia terapéutica tienen estos efectos sigue siendo muy controversial entre especialistas.

 

Desde el año 2000, una serie de estudios clínicos de tamaño pequeño a mediano ha demostrado que dosis bajas de ketamina intravenosa producen efectos antidepresivos y/o antisuicidas rápidos y sólidos, en depresión, sobre todo si es resistente al tratamiento.

 

Metaanálisis

 

El metaanálisis efectuado por un equipo de investigadores dirigido por el Dr.Taeho Greg Rhee, del Departamento de Ciencias de la Salud Pública de la Facultad de Medicina de University of Connecticut,en Farmington, Estados Unidos, incluyó 26 ensayos controlados aleatorizados.

 

Realizaron una búsqueda sistemática en las bases de datos PubMed, PsycInfo, Cochrane Library y Embase, desde el inicio de cada una hasta el 7 de noviembre de 2025, sin restricciones de idioma. Incluyeron ensayos controlados aleatorizados que utilizaron los síntomas suicidas y depresivos como desenlaces primarios.

 

De los 26 estudios incluidos, 18 ensayos controlados aleatorizados (69,2 %) evaluaron la eficacia o la seguridad de una sola infusión de ketamina, mientras que en 8 ensayos controlados aleatorizados (30,8 %) se estudiaron infusiones repetidas de ketamina. Los controles más comunes fueron infusiones de solución salina (13 estudios), seguidas de midazolam (11 estudios) y esketamina (2 estudios).

 

Su análisis abarca un total de 1.166 pacientes con un episodio depresivo grave, de los cuales 626 recibieron ketamina y 540 fueron asignados a los respectivos grupos de control.

 

Para evaluar si los síntomas suicidas y depresivos mejoraron, los investigadores utilizaron diferencias medias estandarizadas (g de Hedges; diferencia de medias estandarizada [DME]) mediante modelos de efectos aleatorios.

 

Para evaluar los resultados de remisión y respuesta, calcularon los odds ratio (OR) utilizando el método de Mantel-Haenszel.

 

Los resultados principales incluyeron cambios en los síntomas suicidas y depresivos en distintos momentos (cuatro horas, 24 horas, 3 días, una semana, un mes después de una infusión única y al final del tratamiento tras infusiones repetidas), las tasas de respuesta y remisión de los síntomas depresivos, así como aspectos de seguridad como los eventos adversos y los eventos adversos graves.

 

El tratamiento con ketamina demostró una reducción estadísticamente significativa de los síntomas suicidas en comparación con el grupo control. En el análisis de una infusión única, la disminución se mantuvo tanto a las 24 horas (DME -0,69; IC 95%: -0,98 a -0,40) como al cabo de un mes (DME -0,70; IC 95%: -1,17 a -0,24). Asimismo, la administración de infusiones subsecuentes produjo una reducción de magnitud similar al finalizar el tratamiento (DME -0,72; IC 95%: -1,00 a -0,43). 

 

Tras la administración de una infusión única, se observó una mejora significativa en la severidad sintomática en todos los puntos temporales evaluados: a las 4 horas (DME = -1,74; IC 95%: -2,43 a -1,06), 24 horas (DME = -1,15; IC 95%: -1,58 a -0,72), 3 días (DME = -0,97; IC 95%: -1,73 a -0,20) y a la semana de seguimiento (DME = -0,89; IC 95%: -1,65 a -0,13). 

 

Asimismo, al finalizar el tratamiento tras infusiones repetidas, el equipo de investigación corroboró una reducción significativa de los síntomas (DME, -0,81; IC 95%; -1,16 a -0,46).

 

Respecto a las tasas de respuesta sintomática, una infusión única de ketamina superó significativamente al placebo en todas las mediciones, alcanzando su mayor efecto a las 4 horas (OR = 19,66; IC 95%: 4,15 a 93,24) y manteniéndose superior a las 24 horas (OR = 7,42; IC 95%: 3,00 a 18,34), 3 días (OR = 3,56; IC 95%: 1,69 a 7,54) y 1 semana (OR = 5,32; IC 95%: 1,04 a 27,36).

 

En contraste, tras la administración de infusiones repetidas, la tasa de respuesta al final del tratamiento no alcanzó una diferencia estadísticamente significativa frente al grupo placebo (OR = 1,74; IC 95%: 0,77 a 3,96).

 

Seguridad y eventos adversos

 

El tratamiento resultó muy seguro. Los eventos adversos graves notificados (hospitalizaciones y defunciones) no se relacionaron con las intervenciones.

 

Otros eventos adversos (dolores de cabeza, efectos cardiorrespiratorios, entumecimiento u hormigueo, disociación, náuseas o mareos y trastornos visuales) fueron transitorios y remitieron durante los estudios.

 

Los resultados indicaron que el tratamiento fuera de indicación con ketamina intravenosa podría considerarse para personas que presentan riesgo de conducta suicida o que no responden a otros tratamientos contra la depresión.

 

Los autores del estudio señalaron que no pudieron abordar por completo la heterogeneidad de los estudios ni los problemas de diseño, como la distinción entre infusiones repetidas administradas dos veces frente a tres veces.

 

En todos los estudios con sustancias psicodélicas existe el problema de que el enmascaramiento suele ser insuficiente. Los investigadores consideraron que las muestras incluidas en este metaanálisis eran pequeñas, lo que limita la potencia estadística y la confiabilidad de los hallazgos.

 

Referencia

 

  1. Shim SR, Jeong HS, Bommersbach TJ, Nierenberg AA y cols. Ketamine Infusions and Rapid Reduction of Suicidal and Depressive Symptoms in Major Depressive Episode: A Systematic Review and Meta-Analysis. JAMA Psychiatry. 1 Jul 2026;83(7):714-731. doi: 10.1001/jamapsychiatry.2026.0612. PMID: 42090166; PMCID: PMC13150733. Fuente

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