Influenza

Actualizado: 2 de mar de 2020

Ramiro Salazar Irigoyen

Médico Patólogo Clínico


La influenza se distribuye mundialmente en patrones estacionales ya sea como epidemias o pandemias, que provocan una considerable morbilidad y mortalidad. Anualmente se presenta en etapas de clima frío y lluvioso como son los meses de diciembre, enero y febrero en zonas de la serranía ecuatoriana. No se ha establecido con certeza por qué las epidemias de gripe ocurren de esta forma estacional, algunas teorías son: las temperaturas más altas de los meses de verano y la mayor sequedad del aire limitaría la expulsión del moco por deshidratación del mismo dificultando la transmisión a través del mecanismo de aerosol, el virus también puede sobrevivir mucho más tiempo en los fómites, pomos de puertas y otros durante el frío.

La influenza se transmite desde personas infectadas, a través de secreción nasal, bronquial o saliva que son emitidas con la tos o los estornudos o sólo al hablar. Generalmente se requiere una distancia cercana (menor a un metro) con la persona enferma para ser infectado. La influenza puede contagiar antes de saber que está enfermo y también mientras lo está; sin embargo, son más contagiosas en los primeros 3 a 4 días después de la aparición de la enfermedad.

La enfermedad suele resolverse espontáneamente en algunos días y solo en algunos casos puede agravarse, especialmente en menores de 5 años, embarazadas, adultos mayores, comorbilidades o estado inmunitario alterado.

El virus de la gripe es un virus ARN de la familia Orthomyxoviridae, que comprende cinco géneros:

  • Influenzavirus A

  • Influenzavirus B

  • Influenzavirus C

  • Isavirus

  • Thogotovirus

Solo los tres primeros son causantes de gripe.

Los virus de tipo A son los patógenos más agresivos, en función de los serotipos que han sido confirmados en humanos estos pueden ser: H1N1, H1N2, H2N2, H3N2

Influenza virus B infecta casi en exclusiva a humanos y es menos frecuente y menos agresivo que el tipo A.

Influenzavirus C es mucho menos frecuente que A y B, y puede ser responsable de cuadros leves en niños.

Aparición de los síntomas

El tiempo, desde la exposición de una persona al virus de la influenza hasta el comienzo de los síntomas, es de aproximadamente 2 días, pero puede oscilar entre 1 a 4 días.

La influenza puede ser similar a un resfriado; sin embargo, suele iniciar súbitamente con fiebre alta con escalofríos: 38 °C llegando a 41 °C y dura entre uno y siete días. Puede acompañarse de odinofagia, debilidad, malestar general, mialgias, artralgias, cefalea fija, no pulsátil, que es sólo consecuencia de la fiebre, tos generalmente seca, La epiforia (lagrimeo) es habitual, dolor retroocular que le aparece al pedirle que lateralice la mirada (este síntoma es muy característico de la gripe), en niños puede acompañarse de náuseas, vómitos y diarrea, congestión nasal con estornudos y rinorrea (producción de mucosidad transparente).

Los signos y síntomas de la influenza sin complicaciones desaparecen después de 3-7 días en la mayoría de los casos; aunque la tos puede permanecer durante más de 2 semanas.

Las complicaciones se caracterizan por los siguientes síntomas y signos:

En los niños

  • Respiración acelerada

  • Cianosis

  • Expansión de la caja torácica al respirar

  • Mialgias intensas

  • Deshidratación

  • Estado de alerta disminuido o nulo

  • Convulsiones

  • Fiebre por encima de los 39°C