Influencia de la dieta en la función testicular

Actualizado: 1 de sep de 2019


Una conferencia presentada en el Congreso Anual de la European Society for Human Reproduction and Embryology, celebrado en Viena.¹ concluyó que una dieta a base de alimento chatarra occidental, rica en carnes procesadas y rojas, granos refinados, papas fritas y dulces, se asocia a una menor cifra de espermatozoides y a alteración general de la función testicular.

Anteriormente se había presentado un estudio realizado por investigadores estadounidenses, holandeses y daneses, que encontraron que una dieta rica en pescado, pollo, vegetales, fruta y agua conlleva mejor función testicular.

Numerosas investigaciones en los últimos 50 años han analizado la disminución en las cifras de espermatozoides y han identificado al estilo de vida y la dieta como posibles factores determinantes de la calidad del semen.

Los autores del artículo presentado en Viena indican que las cifras de espermatozoides han ido disminuyendo en la población de los países occidentales en las últimas décadas y por lo tanto es importante determinar los probables factores de riesgo, uno de ellos parece ser la calidad de la dieta que ha coincidido con la reducción en la cifra de espermatozoides. “Sabemos que la salud reproductiva del hombre está disminuyendo año a año, los metanálisis más recientes indican que en los últimos 50 años esta disminución ha sido de casi 40% en la cifra y concentración de espermatozoides"

Los investigadores analizaron datos obtenidos durante un periodo de 9 años de casi 3.000 hombres daneses. Se registró la dieta, calidad del semen, concentraciones de hormona y estilos de vida durante un examen médico realizado antes del servicio militar obligatorio. Fueron clasificados en cuatro grupos: un patrón "occidental", que consiste principalmente en alimento chatarra y bocadillos; un patrón "prudente", que consiste en pescado, pollo y producto fresco, un patrón escandinavo caracterizado por carnes frías procesadas, granos enteros y productos lácteos y un patrón vegetariano.

Los hombres que se apegaban al patrón "prudente" tuvieron cifras de espermatozoides más altas, menores valores de estradiol (p = 0,001 para la tendencia) y mayores concentraciones de globulina fijadora de hormona sexual (p = 0,04 para la tendencia).

Los hombres cuyas dietas seguían el patrón "occidental" tuvieron niveles más altos de inhibina-B (p = 0,006 para la tendencia) y concentraciones de testosterona libre más altas (p < 0,0001 para la tendencia).

Los autores señalaron que, en base a los resultados, no se puede inferir nada más allá de una correlación debido a las características del estudio. "Este fue un estudio transversal, lo que limita nuestra capacidad para determinar causalidad"

El estudio es el primero de su clase en incluir una cohorte tan numerosa de hombres sanos. En 2017 se realizó un primer análisis sistemático de estudios observacionales de dieta y salud del semen,² el mismo que reveló que las dietas ricas en determinados nutrientes y antioxidantes y bajas en ácidos grasos saturados y trans se relacionaban positivamente con parámetros de alta calidad del semen. Lo mismo es aplicable a dietas ricas en pescado, mariscos, pollo, cereales, vegetales, frutas y productos lácteos bajos en grasa. Dietas ricas en carne procesada, soya, alcohol y azúcar se relacionaron positivamente con parámetros de baja calidad del semen.

También encontraron que una alta ingesta de alcohol, cafeína y carnes rojas procesadas influía negativamente en las tasas de fecundación.

Otro análisis realizado en el mismo año, que incluyó 23 estudios observacionales sobre la relación entre hábitos alimentarios y calidad del semen, llegó a las mismas conclusiones.³

Una posible explicación de estos hallazgos es la fuerte correlación entre los altos valores de especies reactivas del oxígeno con mayores grados de daño al ADN del espermatozoide, así como con disminución en la motilidad de los espermatozoides. Los antioxidantes y algunos nutrientes contenidos en alimentos sanos pueden regular estos niveles de especies reactivas del oxígeno. Además, el consumo de fibra puede reducir las concentraciones plasmáticas de estrógeno tomando en cuenta que altos niveles de estrógeno pueden alterar la homeostasis endocrina, que es esencial para la espermatogénesis normal.

Los investigadores concluyeron que cada vez son más convincentes los datos indicativos de que el estilo de vida en general tiene una repercusión en la función reproductiva del hombre, este estudio es una contribución importante para reforzar el concepto de que la dieta y la salud y el estilo de vida están afectando la salud reproductiva del hombre. Además, el estilo de vida también tiene un efecto sobre la epigenética, y puede tener efectos a largo plazo sobre el ADN del espermatozoide. "La implicación no es solo que puede ser más difícil concebir, sino que estamos poniendo en riesgo a nuestros niños. La salud reproductora es un indicador de la salud en general y debería considerarse con seriedad, no solo para la propia salud y la capacidad de concebir, sino potencialmente para la salud de los hijos", indicaron.

Referencias

1. Nassan F, Jørgensen N, Jensen T, Priskorn L, y cols. Dietary patterns and testicular function in young men. Abstract O-178. European Society for Human Reproduction and Embryology. Presentado el 25 de junio de 2019; Viena, Austria. Fuente

2. Salas-Huetos A, Bulló M, Salas-Salvadó J. Dietary patterns, foods and nutrients in male fertility parameters and fecundability: a systematic review of observational studies. Hum Reprod Update. 1 Jul 2017;23(4):371-389. doi: 10.1093/humupd/dmx006. PMID: 28333357. Fuente

3. Ricci E, Al-Beitawi S, Cipriani S, Alteri A, y cols. Dietary habits and semen parameters: a systematic narrative review. Andrology. Ene 2018;6(1):104-116. doi: 10.1111/andr.12452. PMID: 29266782. Fuente

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