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INFECCIONES FÚNGICAS INVASIVAS (IFI)




Ramiro Salazar Irigoyen

Médico Patólogo Clínico






Son un grupo de enfermedades ocasionadas por un conjunto variado de hongos oportunistas, que inciden de manera casi exclusiva en pacientes inmunodeprimidos.


Destacan la candidiasis, la aspergilosis, la mucormicosis y la criptococosis . En las dos Ășltimas dĂ©cadas ha existido un aumento progresivo de las micosis sistĂ©micas con morbilidad y mortalidad elevadas.


El mås importante hongo, por su frecuencia en las IFI, es el género Cåndida, que estå formado por mås de un centenar de especies, de ellas, una docena poseen verdadera importancia como causantes de enfermedad en el ser humano.


La especie mĂĄs frecuentemente implicada en IFI es Candida albicans, en los Ășltimos años han aparecido especies distintas: Candida krusei, Candida glabrata y Candida parapsilosis, asociada principalmente al manejo de catĂ©teres intravenosos centrales, especialmente en unidades neonatales. Estas especies habitualmente son menos sensibles a los antifĂșngicos.


Entre los hongos filamentosos, las infecciones por especies de Aspergillus cada vez es mayor en pacientes con neutropenia prolongada, asĂ­ como en receptores de trasplantes y otros inmunodeprimidos.


Otras micosis invasoras son raras, por ejemplo las meningitis causadas por Cryptococcus neoformans, en pacientes con infecciĂłn por el VIH avanzada.


La candiduria no se considera IFI, y por ello sólo estå recomendado el tratamiento de la candiduria en pacientes sintomåticos, neutropénicos, receptores de trasplantes renales y los que serån sometidos a manipulaciones urológicas y en todos los casos debe considerarse o descartarse que la candiduria sea producto de una candidiasis sistémica.


DiagnĂłstico de laboratorio de las micosis invasoras


Para conseguir una identificaciĂłn correcta del hongo causal de la infecciĂłn es imprescindible recoger la muestra clĂ­nica que mejor represente al foco de la infecciĂłn.


Las muestras estériles tienen mayor sensibilidad y especificidad ya que la presencia de la forma micótica, antígeno o material genético que se detecte sería clínicamente valorable.


El diagnóstico de IFI en el Laboratorio se basa en la utilización de diferentes técnicas:

  • observaciĂłn microscĂłpica directa

  • cultivo convencional

  • detecciĂłn de antĂ­geno y anticuerpos

  • tĂ©cnicas de reacciĂłn de polimerasa en cadena (PCR).


ObservaciĂłn microscĂłpica directa. La observaciĂłn microscĂłpica se puede realizar mediante tinciĂłn de Gram que permite la visualizaciĂłn de estructuras levaduriformes del gĂ©nero Candida o por la tinciĂłn con blanco de calcoflĂșor y su posterior examen al microscopio de fluorescencia. La utilizaciĂłn de contrastes (tinta china, tinta Parker o azul de lactofenol) y tĂ©cnicas argĂ©nticas, la hematoxilina-eosina, el Giemsa, el azul de metileno y el PAS, aumentan la sensibilidad de la microscopia. El examen directo puede ser mĂĄs sensible que el cultivo porque el crecimiento del hongo puede verse inhibido en pacientes que han recibido tratamiento antifĂșngico previo, mientras en estos mismos pacientes la forma micĂłtica puede seguir siendo visible aĂșn con tratamiento previo. Sin embargo, los exĂĄmenes microscĂłpicos -salvo contadas excepciones- no sirven para identificar la especie causante de la infecciĂłn.


Cultivo convencional. Con el cultivo se puede identificar el microorganismo y el estudio de sensibilidad in vitro. A las 24-48h de incubaciĂłn es posible aislar la mayorĂ­a de levaduras y hongos filamentosos de crecimiento rĂĄpido.


DetecciĂłn de antĂ­geno de manano El manano es un antĂ­geno de pared de algunas especies de Candida: C. albicans, C. glabrata y C. tropicalis. Mediante tĂ©cnicas de inmunoensayo como ELISA se detecta de forma combinada antĂ­genos y anticuerpos con una alta sensibilidad y especificidad. La detecciĂłn conjunta de manano y de anticuerpos antimanano es Ăștil en sujetos neutropĂ©nicos y la positividad se asocia a un mayor riesgo de desarrollo de candidiasis invasora e incluso a la apariciĂłn de manifestaciones clĂ­nicas.


Sin embargo, hay que considerar que por la alta prevalencia de anticuerpos antimanano en la poblaciĂłn sana o colonizada, no toda prueba positiva puede ser interpretada como candidiasis invasiva, en caso de duda diagnĂłstica se deben investigar otros anticuerpos mĂĄs especĂ­ficos sobre todo los dirigidos frente a antĂ­genos expresados en la fase micelial de C. albicans como los antimicelio. que presentan una alta sensibilidad especificidad, y permite el seguimiento evolutivo de la infecciĂłn


DetecciĂłn de antĂ­geno de glucano El glucano es parte de la pared fĂșngica que se libera durante la infecciĂłn y puede detectarse en lĂ­quidos biolĂłgicos en pacientes con micosis invasoras: aspergilosis, candidiasis, pneumocistosis,y criptococosis. Tiene un alto valor diagnĂłstico si se combina con otros mĂ©todos como el cultivo


Hemocultivos. Para el diagnĂłstico de candidemia, debe realizarse 3 venopunciones de 20ml en diferentes zonas anatĂłmicas en un periodo de 30min y se introducen en 3 frascos aerobios, 3 anaerobios y medios de cultivo habituales para hongos y medios diferenciales que ayudan a distinguir entre las diferentes especies de Candida, luego incubar al menos durante 7 dĂ­as en sistemas automatizados validados. En la actualidad los hemocultivos son una alternativa vĂĄlida para el diagnĂłstico de candidemias.


Detección de åcidos nucleicos. La detección de åcidos nucleicos en el diagnóstico de las micosis profundas, basadas en la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), que permite la amplificación de cantidades muy pequeñas de ADN, es una alternativa vålida pero en la pråctica clínica no es utilizada de forma rutinaria debido a la falta de estandarización a las distintas metodologías empleadas, aunque cada vez existen mås indicios que parecen apoyar la utilización de PCR en el diagnóstico de las micosis.


Para mejorar la sensibilidad de las pruebas individuales en el diagnóstico micológico, se recomienda Žcombinar metodologías que incluyan técnicas de cultivo, inmunológicas y moleculares.


Prueba de sensibilidad a los hongos o Fungigrama


En la actualidad se observa un fenĂłmeno de resistencia de parte de los hongos a fĂĄrmacos antimicĂłticos debido a varias causas: apariciĂłn de nuevas especies patĂłgenas,

prescripciĂłn exagerada de antimicĂłticos como profilaxis o terapias que no cumplen las dosis recomendadas en dosis o tiempo.


En general se consideran que las resistencias a los hongos son de tres tipos:

Resistencia intrĂ­nseca: cuando ningĂșn miembro de la especie es sensible a una droga determinada Ej.: Candida krusei tiene resistencia natural al fluconazol y la Candida parapsilosis puede presentar resistencia intermedia a algunas equinocandinas.


Resistencia primaria: cuando una cepa normalmente sensible al antimicĂłtico presenta resistencia a Ă©ste sin haber estado en contacto con el antifĂșngico debido a mutaciones que ocurren al azar. Ej.: C. albicans y resistencia a la 5-fluorcitosina.


Resistencia secundaria: cuando una cepa previamente sensible al antifĂșngico adquiere resistencia despuĂ©s de que el hongo ha estado en contacto con ese compuesto. Ej: C. albicans se vuelve resistente a la 5-fluorocitosina o fluconazol.


Los mecanismos mediante los cuales un hongo puede adquirir resistencia a antifĂșngicos son celulares y moleculares:

Los mecanismos celulares mĂĄs importantes son: cambio a cepas mĂĄs resistentes: cepas endĂłgenas con resistencia intrĂ­nseca, mutaciones no cromosomales, con expresiĂłn transitoria, que da como resultado cĂ©lulas temporalmente resistentes (resistencia epigenĂ©tica), C. albicans va a depender, como principal factor de virulencia, a su capacidad de adhesiĂłn, que favorece la formaciĂłn de un complejo denominado biopelĂ­cula que le permite adherirse firmemente a los tejidos del huĂ©sped propiciando la invasiĂłn y diseminaciĂłn de la infecciĂłn, actuando como un importante mecanismo de resistencia antifĂșngica.


Los mecanismos moleculares de resistencia son: alteraciones en el ingreso del antifĂșngico por mutaciĂłn de la enzima que permitĂ­a su ingreso, alteraciones por modificaciĂłn o degradaciĂłn intracelular del fĂĄrmaco, alteraciones de otras enzimas que participan en la vĂ­a biosintĂ©tica del ergosterol, bombas de eflujo que expulsan al fĂĄrmaco una vez ingresado antes que pueda actuar sobre el target especĂ­fico.

CĂĄndida utiliza principalmente dos mecanismos de resistencia a un azol: por mutaciones moleculares de las enzimas relacionadas en la sĂ­ntesis del ergosterol y bombas de eflujo: ATP-binding cassette (ABC) y facilitadores mayores (MF).


Como se ha establecido que los hongos también pueden generar mecanismos de resistencia hay que determinar cuåndo se debe solicitar las pruebas de sensibilidad denominadas fungigrama o antifungigrama, se recomienda sea en las siguientes situaciones:

  • fracaso terapĂ©utico

  • profilaxis previa con anti fĂșngicos de paciente con IFI

  • aislamiento de una especie poco frecuente, con sensibilidad in vitro desconocida.

Para la realizaciĂłn de los estudios de sensibilidad a los hongos hay dos estĂĄndares internacionales: National Committee for Clinical Laboratory Standards (NCCLS), de los Estados Unidos, y el (EUCAST), que es un estĂĄndar europeo


La actividad in vitro de los anti fĂșngicos se evalĂșa mediante mĂ©todos de diluciĂłn en medios sĂłlidos (diluciĂłn en agar) o lĂ­quidos (diluciĂłn en caldo): la menor concentraciĂłn de antifĂșngico (expresada en unidades/ml o mg/ml) que inhibe el desarrollo del hongo es la ConcentraciĂłn MĂ­nima Inhibitoria (CMI) e interpretados a las categorĂ­as cualitativas de sensible (S), moderadamente sensible (MS), intermedio (I) o resistente (R).


En el campo de la investigación se han implementado técnicas proteómicas para la determinación de la resistencia al fluconazol en C. albicans y C. glabrata, reconociendo que existen nuevas moléculas relacionadas con dicha resistencia utilizando como técnica de elección la electroforesis.


InterpretaciĂłn de los resultados


El valor de CIM in vitro debe interpretarse con una correlación clínica de manera obligatoria ya que los factores del huésped in vivo juegan un rol importante en la respuesta al tratamiento. Ademås, la lectura de la CIM, al ser en algunos casos visual, dificulta la correcta interpretación y es por estas razones que no siempre la susceptibilidad in vitro predice el éxito del tratamiento y no siempre la resistencia in vitro predice fallas en el tratamiento.


El uso de mĂ©todos estandarizados en la lectura del CIM y establecer puntos de corte validados de acuerdo a cada metodologĂ­a ha permitido mejorar la calidad del reporte y disminuir los resultados errĂłneos y se han podido detectar cepas intrĂ­nsecamente resistentes a los antifĂșngicos y cepas con CIMs mĂĄs elevadas que lo habitual, asociado a falla terapĂ©utica. Con el conocimiento de la resistencia secundaria se ha podido cambiar la terapia de los pacientes o ajustar la dosis de acuerdo al CIM encontrado.


La resistencia a los antifĂșngicos es un serio problema de salud y los fĂĄrmacos que generan mayor resistencia son los azoles.


El estudio in vitro debe considerar que hay levaduras intrĂ­nsecamente resistentes:

  • C. krusei es naturalmente resistente a los azoles

  • C. lusitaniae a la anfotericina B

  • C. parapsilosis presenta sensibilidad intermedia a equinocandinas


Los estudios in vitro reflejan una resistencia variada de acuerdo a los estudios realizados: en un estudio realizado en Paraguay a finales del 2020 sobre candidemias encuentran que:

  • C. albicans tuvo una resistencia del 2,8 % a fluconazol y el 0.6% a voriconazol

  • C. parapsilosis fue resistente en un 4.4% a fluconazol y 2.5% a voriconazol,

  • C. glabrata fue resistente a fluconazol en el 8%

  • Una resistencia global para el fluconazol y voriconazol del 3,6%.


Estos resultados muestran una similitud a los reportes en otros paĂ­ses de AmĂ©rica Latina. (Gustavo Aguilar et.al. RevPanam Salud PĂșblica 2020.IdentificaciĂłn y perfil de sensibilidad de Candida spp. aisladas de hemocultivos en hospitales de Paraguay. Published online 2020 Sep 23)


En relaciĂłn a la anfotericina B, que es el principal representante de los antifĂșngicos poliĂ©nicos, la susceptibilidad in vitro es muy alta tanto en C. albicans como Candida no albicans (C. glabrata, C. tropicalis y C. parapsilosis), en la mayorĂ­a de estudios reportan 100% de sensibilidad y solo en casos excepcionales se observĂł resistencia a este antifĂșngico en C. krusei.


Las equinocandinas: la literatura reporta resistencia entre 2,9% y 3,1%, en la mayoría de los casos corresponde a una resistencia adquirida postexposición. Los resultados de un metanålisis muestran que las equinocandinas tienen una eficacia no inferior en comparación con las formulaciones de anfotericina B, con menos interrupciones que en el brazo de comparación cuando se usan para el tratamiento de la candidiasis invasiva en niños. (Andrés de Llano JM, Ochoa Sangrador C. Las equinocandinas son una alternativa de eficacia similar a la anfotericina B en candidiasis invasiva. Evid Pediatr. 2019;15:10).

© 2019 Primera revista ecuatoriana de salud y ciencia médica

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