Fármacos agravan la hipertensión


En un reciente informe de la Encuesta Nacional para el Examen de Salud y Nutrición (NHANES) de Estados Unidos, se da a conocer que uno de cada cinco adultos estadounidenses con hipertensión recibe un fármaco de prescripción que aumenta su presión arterial.


Según análisis de más de 27.000 personas, casi la mitad de estos adultos estadounidenses tenía hipertensión y en este subgrupo 18,5% informó utilizar un fármaco de prescripción que aumenta la presión arterial.


La clase de compuestos más ampliamente utilizados con este efecto fue la de los antidepresivos (8,7%), seguidos de antiinflamatorios no esteroideos (6,5%), esteroideos (1,9%), estrógenos (1,7%), y muchos otros fármacos utilizados cada uno con menos de 1% de la cohorte del estudio, indicó el Dr. John Vitarello, investigador del Beth Israel Deaconess Medical Center, en Boston, Estados Unidos, en el Congreso del American College of Cardiology (ACC) 2021.1


Los investigadores estimaron que el uso de fármacos de prescripción que aumentan la presión arterial podría ser lo que impide que aproximadamente 560.000 a 2,2 millones de estadounidenses tengan controlada su hipertensión, lo que depende del efecto sobre la presión arterial que tienen dichos fármacos y de que la mitad de quienes reciben esos compuestos hipertensivos pudieran suspenderlos y cambiar a compuestos alternativos.


En el estudio se evaluaron solo fármacos de prescripción y no se analizó el uso de fármacos de venta libre, que pueden ser especialmente relevantes para la gran cantidad de personas que utilizan antiinflamatorios no esteroideos con regularidad.1


Los médicos deben revisar el uso de fármacos de prescripción y de venta libre en pacientes con hipertensión y considerar la suspensión de aquellos que aumentan la presión arterial o cambiar a otras alternativas.


Los autores advierten que mantener a los pacientes hipertensos con fármacos que aumentan su presión arterial puede dar lugar a "cascadas de prescripción" en las que tomar fármacos que aumentan la presión arterial da como resultado la necesidad de un tratamiento antihipertensivo intensificado.


Cabe esperar que este estudio cree conciencia de que hay alto uso de fármacos que aumentan la presión arterial y que el uso de fármacos de venta libre podría aumentar la tasa aún más, indicaron los expertos. Sustituir determinados fármacos antidepresivos no suele ser realista, pero existe una oportunidad para reducir el uso de antiinflamatorios no esteroideos, una clase de compuestos que también se vincula con más riesgo de hemorragia y otros efectos adversos.


El efecto de los antiinflamatorios no esteroideos sobre la presión arterial no está bien estudiado y puede variar de una persona a otra", dosis de antiinflamatorios no esteroideos más altas y su uso prolongado probablemente aumenten el riesgo de un efecto adverso sobre la presión arterial.


Sigue siendo "un reto" distinguir las diferencias de los efectos adversos sobre la presión arterial y de todos los efectos cardiovasculares adversos de los antiinflamatorios no esteroideos, algunos estudios demuestran que determinados antiinflamatorios no esteroideos pueden ser más seguros, pero otros estudios no. Hay que tener mucho cuidado con en el empleo de antiinflamatorios no esteroideos, ya que en promedio aumentan casi 3 mm Hg la presión arterial.


En el análisis dirigido por el Dr. Vitarello y sus colaboradores se utilizaron datos de 27.599 adultos estadounidenses incluidos en la Encuesta Nacional para el Examen de Salud y Nutrición durante el periodo de 2009 a 2018; enfocándose en 44% que había tenido una cifra de presión arterial promedio de un mínimo de 130/80 mm Hg o que había informado que alguna vez les había dicho un médico que tenían hipertensión. Las evaluaciones incluyeron los fármacos de prescripción que tomaba cada participante.


La prevalencia de utilizar por lo menos un fármaco de prescripción hipertensivo fue de 24% en las mujeres y 14% en hombres, y 4% de los que tenían hipertensión estaba recibiendo dos o más fármacos que aumentan la presión.


Los investigadores basaron la identificación de los fármacos de prescripción hipertensivos en la lista incluida en la guía de 2017 para el tratamiento de la hipertensión arterial del American College of Cardiology y la American Heart Association.2 En esta lista se especifica que los antidepresivos que aumentan la presión arterial son los inhibidores de la monoaminooxidasa, los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina y los antidepresivos tricíclicos.


Referencias


1. Vitarello J, Fitzgerarld C, Anderson T. 1060-09 - USE AND ESTIMATED IMPACT OF MEDICATIONS THAT RAISE BLOOD PRESSURE AMONG US ADULTS WITH HYPERTENSION: NATIONAL CROSS-SECTIONAL STUDY. American College of Cardiology (ACC) 2021. Para ser presentado el 16 de mayo de 2021. Fuente

2. Whelton PK, Carey RM, Aronow WS, Casey Jr. DE, y cols. 2017 ACC/AHA/AAPA/ABC/ACPM/AGS/APhA/ASH/ASPC/NMA/PCNA Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol. 15 May 2018;71(19):2199-2269. doi: 10.1016/j.jacc.2017.11.005. PMID: 29146533. Fuente


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