Ayuno temprano moviliza tejido adiposo

Actualizado: 2 de dic de 2020


Un estudio en el que se exploraron los efectos a corto plazo del ayuno intermitente en personas delgadas,¹ muestra que se puede lograr una mayor movilización del tejido adiposo a través del ayuno temprano por la mañana, en comparación con el consumo de un desayuno bajo en carbohidratos o un desayuno de tipo mediterráneo.

El estudio también reveló que el consumo de un desayuno bajo en carbohidratos suprime más el hambre que un desayuno de tipo mediterráneo.

El trabajo, llevado adelante por el Dr. Dimitrios Tsilingiris, Ph. D. del University Hospital Heidelberg, en Heidelberg, Alemania, fue presentado de manera virtual en el Congreso Anual de la European Association for the Study of Diabetes (EASD) de 2020.

Una investigación previa llevada a cabo por el mismo grupo, presentada en el congreso de 2018, demostró que la restricción matutina de carbohidratos da lugar a mayor pérdida de peso en individuos con obesidad en un periodo de 2 meses.

Los expertos indicaron que los datos de estudios publicados indican que el ayuno intermitente conlleva numerosos beneficios para la salud. El término designa un grupo relativamente heterogéneo de hábitos alimentarios que por lo general incluyen intervalos de ayuno prolongado en un mes (ayuno periódico), una semana (ayuno en días alternos: 5:2) o un día (alimentación en horas restringidas: 16:8).

En teoría, el ayuno intermitente da lugar a pérdida del tejido adiposo a través de un medio metabólico que favorece la movilización de las grasas.

En nuestra opinión, esta hipótesis en torno a la aplicación a más corto plazo del ayuno intermitente, es decir, el esquema 16:8, cada vez más popular, no se ha evaluado hasta ahora, indicaron los investigadores, quienes investigaron el ayuno temprano por la mañana para la movilización del tejido adiposo, según se reflejaba en los niveles de b-hidroxibutirato, y compararon esta estrategia con dos diferentes clases de desayuno. Compararon la respuesta cetogénica del ayuno temprano por la mañana con la de seguir un desayuno con cero carbohidratos y un desayuno de tipo mediterráneo estándar.

El estudio transversal incluyó 10 individuos sanos de peso normal (índice de peso corporal [IMC] < 25 kg/m2).

En el estudio los participantes cenaban a las 8:00 p. m. A la siguiente mañana tomaban un desayuno o ayunaban de 8:00 a. m. a 2:00 p. m.

Los desayunos consistían en un desayuno de tipo mediterráneo (500 kcal a expensas de 50% de carbohidratos, 30% de grasas, 20% de proteínas) o un ayuno con cero carbohidratos (500 kcal, a expensas de 60% de grasas, 40% de proteína). Las sesiones se mantuvieron a intervalos de por lo menos una semana, pero no más de 3 semanas. Todos los participantes tomaban cenas idénticas la noche previa.

Los niveles de insulina fueron más bajos y la movilización de tejido adiposo fue mayor (máximos niveles de beta-hidroxibutirato) cuando los participantes hicieron ayuno intermitente, en comparación al día en que tomaban su desayuno, sea de cero carbohidratos o de tipo mediterráneo.