Ayuno intermitente

Actualizado: 2 de mar de 2020

Un artículo publicado en Cell Metabolism, da a conocer algunos datos que indican que un plan de alimentación restringido a un periodo relativamente moderado puede mejorar significativamente los parámetros sanguíneos en individuos con síndrome metabólico

La mayoría de los adultos en Estados Unidos consume calorías por un periodo aproximado de 15 horas.

Este plan de alimentación se basa en ayuno intermitente, que exalta las virtudes de los ayunos prolongados para reajustar el metabolismo. Los detalles de cualquier plan individual son variables, pero la idea central gira en torno al consumo de alimentos durante periodos restringidos que limitan el consumo de calorías a horas específicas del reloj.

Este es un estudio pequeño, pero bien realizado. Diecinueve individuos con síndrome metabólico que consumían alimentos durante un intervalo diario de casi 15 horas fueron objeto de seguimiento durante 3 meses, durante los cuales se les pidió que restringieran su consumo de alimentos a un intervalo de 10 horas: digamos de 8 a. m. a 6 p. m. Aparte de esto no hubo ningún requisito particular. Los participantes podían comer lo que quisieran y cuando quisieran, siempre y cuando fuera durante dicho periodo. El grupo cumplió estrictamente el protocolo, es decir redujo su período consumo de alimentos a solo 10 horas.

El análisis dietético detallado mostró que no estaban omitiendo comidas, sino comprimiéndolas: comiendo el desayuno un poco más tarde y la cena un poco más temprano.

Terminaron consumiendo menos calorías, alrededor de 200 calorías menos al día durante el periodo inicial. Esta reducción de la ingesta calórica condujo a una cantidad regular de baja de peso: alrededor de 3 kg durante el estudio de 3 meses.

Varios parámetros metabólicos mejoraron. El tejido adiposo corporal y la presión arterial sistólica disminuyeron, el colesterol de lipoproteínas de baja densidad se redujo, y el participante promedio logró una disminución de aproximadamente 4 cm en el perímetro de la cintura.

La glucemia en ayunas y la hemoglobina glucosilada disminuyeron un poco, pero no al grado de alcanzar la significancia estadística