Aumento De La Presión Arterial Al Ponerse De Pie Factor De Riesgo Cardiovascular
- Noticiero Medico
- 1 may 2022
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 1 feb 2025

SegĆŗn una investigación publicada en American Heart Association, revisada por pares, los adultos jóvenes y de mediana edad con presión arterial alta cuya presión arterial sistólica aumenta mĆ”s de 6,5 mm Hg al ponerse de pie, tenĆan mĆ”s probabilidades de sufrir un ataque cardĆaco, un derrame cerebral, dolor torĆ”cico relacionado con el corazón u otra enfermedad cardĆaca importante, evento relacionado con aquellos con presión arterial sistólica mĆ”s baja en respuesta a estar de pie.
Los investigadores destacan la importancia de medir la presión arterial de pie en adultos jóvenes y de mediana edad con hipertensión, lo que sugiere un tratamiento temprano para aquellos que tienen presión arterial elevada al ponerse de pie.
Casi la mitad de los estadounidenses y alrededor del 40 % de las personas en todo el mundo tienen presión arterial alta, considerada la principal causa de muerte prevenible en el mundo.
SegĆŗn las estadĆsticas de enfermedades cardĆacas de 2022 de la American Heart Association, las personas con hipertensión en la mediana edad tienen cinco veces mĆ”s probabilidades de tener una función cognitiva deteriorada y el doble de probabilidades de experimentar una función ejecutiva reducida, demencia y enfermedad de Alzheimer.
Por lo general, la presión arterial sistólica cae levemente al ponerse de pie. En este estudio, los investigadores evaluaron si la respuesta opuesta, un aumento significativo en la presión arterial sistólica al ponerse de pie, es un factor de riesgo de ataque cardĆaco y otros eventos cardiovasculares graves.
Los investigadores evaluaron a 1207 personas que formaron parte del estudio HARVEST, un estudio prospectivo que comenzó en Italia en 1990 e incluyó a adultos de 18 a 45 años con hipertensión en etapa 1 no tratada. La hipertensión en estadio 1 se definió como presión arterial sistólica de 140-159 mm Hg y/o PA diastólica de 90-100 mm Hg.
Ninguno habĆa tomado medicamentos para bajar la presión arterial antes del estudio, y se estimó inicialmente que todos tenĆan un bajo riesgo de eventos cardiovasculares importantes segĆŗn su estilo de vida y antecedentes mĆ©dicos (sin diabetes, insuficiencia renal u otras enfermedades cardiovasculares). En el momento de la inscripción, los participantes tenĆan una edad promedio de 33 aƱos, el 72 % eran hombres y todos eran blancos.
En el momento de la inscripción, se tomaron seis mediciones de la presión arterial de cada participante en varias posiciones fĆsicas, incluso al acostarse y despuĆ©s de ponerse de pie.
Los 120 participantes con el aumento mĆ”s alto (el 10 % superior) en la presión arterial al ponerse de pie promediaron un aumento de 11,4 mm Hg; todos los aumentos en este grupo fueron superiores a 6,5 āāmm Hg. Los participantes restantes promediaron una caĆda de 3,8 mm Hg en la presión arterial sistólica al ponerse de pie.

Los investigadores compararon los factores de riesgo de enfermedad cardĆaca, las medidas de laboratorio y la aparición de eventos cardiovasculares importantes (ataque cardĆaco, dolor torĆ”cico relacionado con el corazón, accidente cerebrovascular, aneurisma de la arteria aórtica, arterias perifĆ©ricas obstruidas) y enfermedad renal crónica entre los participantes de los dos grupos.
En algunos anĆ”lisis, tambiĆ©n se observó el desarrollo de fibrilación auricular, una arritmia que es un importante factor de riesgo de accidente cerebrovascular. Los resultados se ajustaron por edad, sexo, antecedentes de enfermedades cardĆacas de los padres y varios factores del estilo de vida y medidas tomadas durante la inscripción en el estudio.
Durante un seguimiento promedio de 17 años, ocurrieron 105 eventos cardiovasculares mayores. Los mÔs comunes fueron infarto de miocardio, dolor torÔcico relacionado con el corazón y accidente cerebrovascular.
Las personas en el grupo con el 10% superior de aumento en la presión arterial, tenĆan casi el doble de probabilidades que otros participantes de experimentar un evento cardiovascular importante.
Generalmente no tenĆan un perfil de riesgo mĆ”s alto de eventos cardiovasculares durante su evaluación inicial (fuera de la respuesta exagerada de la presión arterial al estar de pie).
TenĆan mĆ”s probabilidades de ser fumadores (32,1 % frente a 19,9 % en el grupo que no estaba en aumento), pero los niveles de actividad fĆsica eran comparables, y no era mĆ”s probable que tuvieran sobrepeso u obesidad, ni mĆ”s probabilidades de tener antecedentes familiares de eventos cardiovasculares. TenĆan niveles de colesterol mĆ”s favorables (colesterol total mĆ”s bajo y colesterol de lipoproteĆnas de alta densidad mĆ”s alto).
TenĆan una presión arterial sistólica mĆ”s baja cuando estaban acostados que el otro grupo (140,5 mm Hg frente a 146,0 mm Hg, respectivamente), pero las medidas de presión arterial eran mĆ”s altas cuando se tomaban durante 24 horas.
DespuĆ©s de ajustar la presión arterial promedio tomada durante 24 horas, una respuesta exagerada de la presión arterial al estar de pie siguió siendo un predictor independiente de eventos cardĆacos adversos o accidentes cerebrovasculares.
Los resultados del estudio confirmaron la hipótesis inicial: un aumento pronunciado de la presión arterial al pasar de estar acostado a estar de pie podrĆa tener importancia pronóstica en los jóvenes con presión arterial alta. Incluso un aumento relativamente pequeƱo en la presión arterial de pie (6-7 mm Hg) fue predictivo de eventos cardĆacos importantes a largo plazo.
En un subconjunto de 630 participantes a los que se les midieron las hormonas del estrés en muestras de orina de 24 horas, la proporción de epinefrina/creatinina fue mÔs alta en las personas con un aumento de la presión arterial en bipedestación en comparación con aquellas cuya presión arterial en bipedestación no aumentó (118,4 nmol/mol frente a 77,0 nmol/mol, respectivamente).
Los niveles de epinefrina son una estimación del efecto global de los estĆmulos estresantes durante las 24 horas. Esto sugiere que aquellos con la presión arterial mĆ”s alta cuando estĆ”n de pie pueden tener una mayor respuesta simpĆ”tica [la respuesta de lucha o huida] a los factores estresantes, en general, esto provoca un aumento en la presión arterial promedio.
Los hallazgos sugieren que se debe medir la presión arterial al ponerse de pie para adaptar el tratamiento a los pacientes con presión arterial alta y, potencialmente, se puede considerar un enfoque mÔs agresivo para los cambios en el estilo de vida y la terapia para bajar la presión arterial para las personas con presión arterial elevada, y con respuesta de la presión arterial al estar de pie.
Es posible que los resultados de este estudio no se puedan generalizar a personas de otros grupos Ć©tnicos o raciales, ya que todos los participantes del estudio informaron raza/etnia blanca. AdemĆ”s, no habĆa suficientes mujeres en la muestra para analizar si la asociación entre el aumento de la presión arterial de pie y los eventos cardĆacos adversos era diferente entre hombres y mujeres. Debido al nĆŗmero relativamente pequeƱo de eventos cardĆacos adversos importantes en esta muestra de jóvenes, los resultados deben confirmarse en estudios mĆ”s amplios.
Referencia
Paolo Palatini , Lucio Mos , Francesca Saladini and Marcello Rattazzi Fuente: Hypertension. 2022;0:HYPERTENSIONAHA.121.18579 Blood Pressure Hyperreactivity to Standing: a Predictor of Adverse Outcome in Young Hypertensive Patients
