RITUALES EN LA INFANCIA




Sofía Lagos

Psicóloga Infantil y Psicorrehabilitadora

Foro Analítico del Campo Lacaniano Ecuador (En formación)



“los rituales dan estabilidad a la vida, y son en el tiempo lo que una vivienda en el espacio”
Byung-Chul

La palabra ritual tiene una carga litúrgica desde las diferentes religiones, siendo los ritos todas aquellas acciones realizadas para cumplir un ritual. Pero van más allá de las prácticas religiosas, desde que nos levantamos, hasta que vamos a dormir, repetimos la misma trayectoria desde lugares conscientes y otros inconscientes, esos mínimos hábitos y lo que hacemos de la misma forma precisa, son parte de los rituales adquiridos en el tiempo, nos proporcionan estabilidad a la vida y simbolizan nuestra realidad subjetiva.

Cuando nacemos en el seno de una familia, también nacemos a la sociedad. La manifestación de los primeros rituales en torno al parto, del cuidado del bebé y de la madre, por mencionar algunos, dan la pauta en la adquisición de las costumbres y sentido de pertenencia. La mayoría dentro de la norma que define la sociedad y desde dónde también se interpreta que es bueno o malo, apropiado o inapropiado, legal o ilegal. Durante su desarrollo el infante irá asimilando como propio estas formas de conductas y significados en su práctica diaria. Existen rituales en cada familia o institución que se encargan del cuidado y crianza, costumbres y tradiciones son herencia de un profundo mestizaje en las sociedades latinoamericanas, fundamentales para la adquisición de la identidad cultural, con la globalización van perdiendo el contexto profundo de su existencia y tomando nuevos matices.

Estamos frente a la era digital, todo se acelera en medio de una tensa calma entre aparatos inteligentes, donde la interacción humana se ve maximizada por el acceso a las redes. Pero reducida al mismo tiempo en la interacción social con los demás, logramos conversar con personas a millas de distancia, pero se nos dificulta comunicarnos con otras que están cerca. A manera de rituales contemporáneos se incorporan las nuevas tecnologías la mayoría centradas en la supervivencia de la especie, en un mundo marcado por la aceleración de la producción y de la vida misma. Sociedades sin tiempo para compartir con sus hijos delegando roles a terceros, sociedades en las que los cumpleaños, misas, funerales, actividades cívicas se trasmiten en vivo, entre varios usuarios en línea.

Nuevas infancias en otros códigos, como se produce y evoluciona la función simbólica del niño, así como el papel de los adultos significativos para que dicho proceso simbólico se desencadene. L. Vigotsky sostiene, acerca del desarrollo humano, que se produce por revolución y no tanto por evolución. Además, afirma que el desarrollo de las funciones psicológicas superiores se desencadena a través de la relación niño-adulto. Dicho acceso no viene dado solo por evolución, ni por un proceso de maduración automático, sino que más bien se construye cuando se dan las condiciones adecuadas. El papel de la escuela y los maestros, permiten la recreación de los vínculos con las figuras adultas parentales, estas relaciones con otros permiten al niño salir del aislamiento.

Melanie Klein en su teoría del desarrollo temprano manifiesta que en algunos casos tal conexión no se ha producido o bien se ha producido en forma distorsionada. ¿Estamos frente a una distorsión, con la perdida de rituales o simplemente estamos cambiando por otros? Ir a la escuela, salir a jugar con los amigos, comer en familia, son actividades comunitarias, que permiten al niño afianzar esa pertenencia al grupo. Las redes sociales, juegos en línea, información en la web, son en la actualidad, la forma en la que los niños se vinculan con él grupo y generan su proceso de identificación, pero en un grupo más extenso, y por lo tanto más complejo, más diverso y con una cantidad inconmensurable de estímulos. La inmensa mayoría de actividades, que se vieron aceleradas por la pandemia son virtuales, la infancia está atravesada por esta lógica virtual dejando menos tiempo para el juego y aprendizaje con pares, la construcción de espacios comunitarios se reduce a reuniones por zoom. Los rituales tienen un profundo sentido comunitario, y cada vez las actividades de la vida diaria tienden más por la individualización, las primeras experiencias para el niño son a través de la interacción con los demás, sin embargo, las actividades en solitario actualmente ganan terreno. El tiempo de los rituales es cada vez más corto, pasamos de una emoción a otra sin dejar espacio para el proceso de asimilación, si hay una perdida significativa inmediatamente nos obligamos a estar bien, es lo que se espera de ciudadanos productivos.

Los rituales también hacen frente a las pérdidas; las aventuras de Tom Sawyer relatan la historia de un niño aventurero que pertenece a una familia y lugar para estar, decide escapar con su amigo Huckleberry Finn que es un niño de calle sin familia, un lugar para no estar. Mientras la familia del uno lo llora y lo busca, a Huck nadie lo busca. En esa comparación la lectura es amplia, pero para efectos del tema se marca la importancia de pertenecer, de reconocerse en comunidad, la familia de Tom intenta superar lo que cree perdido a través del ritual funerario.

Con nuestros niños, si los rituales van perdiendo espacio, si la tecnología es una herramienta aliada para la adquisición de conocimientos y el desarrollo de las sociedades, quizá la infancia debería tener procesos acompañ