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Influenza Y Covid-19: Diagnostico Diferencial En El Laboratorio

Actualizado: 2 ene


Ramiro Salazar Irigoyen

Médico Patólogo Clínico


La influenza (gripe), el resfriado común y el COVID-19 son enfermedades respiratorias contagiosas provocadas por virus diferentes.


La influenza es una enfermedad respiratoria aguda causada por los virus de la influenza que afectan a las mucosas nasales, faríngeas y pulmonares. Hay cuatro tipos de virus de la influenza: A, B, C y D. Los virus A y B causan una epidemia estacional de la enfermedad. Las infecciones por el virus de influenza tipo C por lo general causan una enfermedad leve y se cree que no causan epidemias humanas. Los virus de influenza D afectan principalmente al ganado y no causan enfermedades en los seres humanos.


Los virus de influenza A se dividen en subtipos dependiendo de dos proteínas de su superficie: la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N). Existen 18 subtipos de hemaglutinina (H1 a H18) y 11 subtipos de neuraminidasa diferentes (N1 a N11).


En la actualidad se han identificado más de 130 combinaciones de subtipos de influenza A principalmente en aves silvestres, pero podrían existir más por el fenómeno conocido como "redistribución" del virus, que sucede cuando dos o más virus infectan simultáneamente a un organismo hospedador e intercambian información genética. Los subtipos de virus de influenza A que circulan habitualmente entre las personas son: A (H1N1) y A (H3N2). Además del ser humano los virus de la influenza A están en muchos animales: patos, pollos, cerdos, caballos, ballenas y focas.


La hemaglutinina y la neuraminidasa actúan como antígenos y como tales son reconocidas por el sistema inmunitario y desencadenan una respuesta inmunitaria específica, es decir cuando dos virus de la influenza son antigénicamente diferentes la respuesta inmunitaria del hospedador actuará contra el virus que generó dicha respuesta, pero al otro virus –antigénicamente diferente- no reconocerá y lo neutralizará con dificultad o no lo podrá hacer. En cambio, cuando dos virus de la influenza son antigénicamente similares, la respuesta inmunitaria generada por vacunación o infección por uno de los virus, reconocerá y neutralizará eficientemente al otro virus.


Los virus de influenza B se clasifican en dos linajes: B/Yamagata y B/Victoria. Los virus de influenza B mutan más lentamente que los virus de influenza A en relación a sus propiedades genéticas y antigénicas. Los virus de influenza B/Victoria han circulado con mayor frecuencia que los virus de influenza B/Yamagata en el Mundo.

El resfriado común puede ser causado por varios virus diferentes, incluidos los rinovirus, los virus de la parainfluenza y los coronavirus estacionales (los coronavirus estacionales no deben confundirse con el SARS-COV-2).


Los Centros de Enfermedades Infecciosas (CDC) caracterizan antigénicamente los virus de la influenza en circulación cada año para monitorear sus cambios y ayudar a fundamentar las recomendaciones de composición de las vacunas contra la influenza. Los CDC realizan todo el tiempo la caracterización genética y secuenciación del genoma del virus mediante técnicas como la detección molecular avanzada (AMD).


Las vacunas contra la influenza están formuladas para proteger contra un virus de influenza A (H1N1), un virus de influenza A (H3N2), un virus de influenza B/linaje Victoria y un virus de influenza B/linaje Yamagata, así como contra otros virus de la influenza que son antigénicamente similares; sin embargo, estas vacunas no protegen contra infecciones y enfermedades ocasionadas por otros virus que pueden causar una enfermedad similar a la influenza (ILI, por sus siglas en inglés).


La variación antigénica del virus provoca que la composición de las vacunas contra la influenza se revise cada año y se actualicen de acuerdo a la evolución de los virus. Las vacunas están diseñadas para que protejan contra los tres o cuatro principales tipos, subtipos y linajes de virus de la influenza y pueden ser tetravalentes A (H1N1), A (H3N2), influenza B/linaje Yamagata e influenza B/linaje Victoria. Las vacunas trivalentes contienen 2 subtipos de la influenza A y un solo virus de influenza tipo B.


La influenza y el resfriado común tienen síntomas similares, pero en general, en la influenza los síntomas suelen ser más intensos y la aparición suele ser más repentina.


Las personas resfriadas tienen mayores probabilidades de tener secreción o congestión nasal. Los resfríos no suelen provocar problemas graves de salud como neumonía, infecciones bacterianas u hospitalizaciones. Las personas enfermas a causa de la influenza tienen algunos de estos síntomas: fiebre, escalofríos, tos, dolor de garganta, mucosidad nasal, mialgias, cefalea, fatiga. El paciente puede tener todos estos síntomas o alguno de ellos. En niños y rara vez en adultos pueden tener vómitos y diarrea.


En la actualidad que estamos viviendo y de acuerdo con un estudio realizado en Noruega, publicado en la revista médica Eurosurveillance, algunos casos de COVID-19 causado por la variante Omicron -hoy predominante en todo el Mundo- pueden ser similares a un resfriado o influenza.


EL ROL DEL LABORATORIO EN LAS ENFERMEDADES VIRALES RESPIRATORIAS


Considerando que influenza, resfriado común y Covid-19 – en la actualidad- comparten muchos síntomas, puede ser difícil establecer la diferencia entre ellos, basándose solo en los síntomas. Para realizar el diagnóstico diferencial, el laboratorio puede detectar los virus de la influenza y del Covid-19 mediante varias pruebas:


Pruebas de diagnóstico rápido de la influenza (RIDT, por sus siglas en inglés): detectan antígenos virales que estimulan una respuesta inmunitaria. Tienen la ventaja de obtener resultados rápidos, aproximadamente en 10-15 minutos, pero su sensibilidad y especificidad no es tan alta y puede generar falsos negativos.


Pruebas moleculares de detección rápida: detectan el material genético del virus de la influenza mediante ensayos moleculares que también son de detección rápida, aproximadamente en 15-20 minutos, con la ventaja de ser mucho más precisos que las RIDT, aunque su costo suele ser más alto.


Durante los brotes de influenza, una prueba positiva rápida indica alta probabilidad de infección por el virus de la influenza, en especial en niños en donde la capacidad de detección es mayor que en adultos.


Las pruebas rápidas son más eficientes dependiendo del tipo de prueba y del tipo de virus de la influenza que esté en circulación. La técnica utilizada es inmunocromatografía que no requiere equipamiento alguno, se realiza mediante hisopado naso-faríngeos y envío inmediato al Laboratorio para su procesamiento.


Reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR): son ensayos moleculares con alta sensibilidad y especificidad que requieren equipamiento y personal especializado, además que su proceso toma más tiempo. Se realizan en laboratorios especializados más con fines investigativos que diagnósticos.


Como ayuda diagnóstica para el COVID-19 la prueba más importante por su sensibilidad, especificidad y precocidad es la PCR en tiempo real que detecta el ARN y la prueba de antígenos que detecta proteínas que es una prueba rápida mediante inmunocromatografía de tira con resultados listos en 15 a 30 minutos. Esta prueba rápida de antígenos puede detectar con alta confiabilidad a pacientes con alta carga viral que son los de mayor riesgo de propagar la infección.


La variante que se está esparciendo con más fuerza actualmente debido a su alta tasa de contagio es la Omicron. Además, los casos de influenza siguen registrándose en todo el mundo y se ha detectado casos de coinfecciones (influenza-covid) como una nueva afección denominada como ‘flurona’, (fusión de las palabras ‘flu’ que significa gripe en inglés y ‘corona’ por el coronavirus). Este nombre fue presentado por primera vez en Israel en una mujer embarazada de 30 años que no se había vacunado contra la COVID-19.


Algunos estudios afirman que en la actualidad se podría estar viviendo una pandemia de Covid-19 y una epidemia de gripe con la nueva cepa del subtipo A (H3N2) y las dos enfermedades tendrían síntomas similares, no se conoce si la coinfección puede agravar el cuadro clínico del paciente. Marília Santini, doctora en enfermedades infecciosas del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Evandro Chagas (INI/Fiocruz) afirma que "Aparentemente no hubo influencia en el curso clínico o la gravedad de la enfermedad. Sin embargo, el número de casos observados no es ideal para tener esta respuesta. No hay un estudio específico que pueda decirlo con certeza"(19 de enero del 2022).


Las pruebas de laboratorio disponibles en la actualidad no nos permiten diferenciar una coinfección con dos agentes simultáneamente o si son infecciones secuenciales porque la PCR analiza el material genético del virus y éste puede permanecer detectable durante un tiempo, incluso con la persona ya curada y luego una prueba del otro virus puede positivizarse sin poder establecer con certeza si fue coinfección o infección secuencial.


Ante la posibilidad de co-infecciones Covid-19 e influenza los Laboratorios de Salud Pública de los Estados Unidos están utilizando pruebas de detección simultáneas -en la misma placa de inmunocromatografía- de estos virus, que ayudará a que exista un diagnóstico diferencial oportuno y rápido. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) emitió a los CDC una autorización de uso de emergencia de esta nueva prueba.


De igual manera, Roche lanzará la prueba rápida de antígenos por inmunoensayo cromatográfico combinada, en muestras de hisopos nasofaríngeos, que diferencia entre las infecciones por SARS-CoV-2 y los virus de la influenza A y B, con resultados listos en menos de 30 minutos. Esta prueba de combinación integrada utiliza una sola muestra de hisopo nasofaríngeo con una sensibilidad relativa del 84,85% y una especificidad del 98,59% para el SARS-CoV-2 y un porcentaje positivo de 81.16% para virus de la influenza A y 100% virus de la influenza B.

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