Día Latinoamericano de lucha contra la Obesidad

Actualizado: 1 nov



Darío Carrillo Rivadeneira

Médico Cirujano, Especialista en Diabetología, Sobrepeso y Obesidad, Medicina Familiar y Comunitaria




En Latinoamérica, el sobrepeso y la obesidad son consideradas como la “pandemia del siglo XXI”. El origen multifactorial de esta patología requiere de una acción intersectorial que debe ir más allá de la sola atención médica.


Tanto el sobrepeso y la obesidad generan alteraciones importantes en la salud, las que ocasionan un importante impacto económico para los sistemas de salud. En México por ejemplo la obesidad tiene un costo anual para el sistema de salud de 3.500 millones de dólares, aproximadamente.¹


Epidemiologia.


Como en cualquier otro rincón del mundo, la obesidad llega a Latinoamérica de la mano de una alimentación rica en productos nutricionalmente pobres, sumado a esto un estilo de vida sedentario y las condiciones socioeconómicas, en muchos casos desfavorables, en las que nos desarrollamos. Esto se traduce en el incremento de problemas sanitarios, caracterizado por el incremento de la prevalencia de complicaciones biopsicosociales relacionadas con el exceso de peso.


Pero este no es un problema solamente de nuestra región. Se ha observado que en la población mundial hay un incrementado entre 5 a 6 kg de peso en los últimos 30 años, siendo la población rural la más afectada por este incremento.²


Según cifras de la OMS, desde 1975, la obesidad se ha triplicado en todo el mundo y para el 2016, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos.³


Dentro de nuestra región podemos ver que, según el estudio de tendencias mundiales en índice de masa corporal, que recolecto datos desde 1975 a 2016, analizando alrededor de 128,9 millones de personas, Republica dominicana, Haití, Argentina, Uruguay, Chile y México, fueron los países con mayor incremento de la prevalencia de obesidad, llegando en 2016 a duplicar el número de personas que vivían con obesidad en 1975. Se observo también que hubo un incremento promedio de 3.1 kg/m² en los varones y de 5 kg/m2 en las mujeres.²


En el Ecuador, según cifras de la encuesta STEPS 2018, el 63.6% de los adultos presentan un IMC mayor o igual a 25 kg/m². La prevalencia de obesidad para los adultos es de 25.7%, siendo mayor en las mujeres (30.9 por ciento) que en los hombres (20.3 por ciento).⁴


Etiología


La etiología de la obesidad es mucho más compleja que un simple desequilibrio entre la ingesta de energía y la producción de energía. Los posibles factores en el desarrollo de la obesidad incluyen los siguientes: metabólicos, genéticos, endocrinos, psicológicos, etnia, sexo, edad, estatus socioeconómico, nivel de actividad, hábitos dietéticos, antecedentes gestacionales, lactancia materna, alteración de microbiota intestinal, estados crónicos de inflamación, entro otros.


Sin embargo, la prevalencia de la inactividad en los países industrializados es considerable y relevante para el aumento de la obesidad. Se ha comprobado que menos de la mitad de todos los adultos cumplen con las pautas de actividad física establecidas por la OMS y menos de 3 de cada 10 estudiantes de secundaria realizan al menos 60 minutos de actividad física todos los días.⁵


Diagnóstico


La clasificación más aceptada es la de la Organización Mundial de la Salud (OMS), basada en el índice de masa corporal (IMC): sobrepeso IMC de 25-29,9 kg/m², obesidad IMC de 30-39,9 kg/m², obesidad severa IMC ≥40 kg/m². Existen otras clasificaciones por ejemplo la que se basa en el porcentaje de grasa corporal en la que para hombres se considera obesidad a un porcentaje de grasa corporal superior al 25 %, con un 21-25 % en el límite, en las mujeres se considera obesidad un porcentaje de grasa corporal superior al 33%, con un 31-33% en el límite.


A pesar de que estas mediciones son de utilidad, es importante observar al paciente de manera individualizada y no solo por su peso, para poder ofrecer un tratamiento real y efectivo a largo plazo. Esto se logra al entender en que áreas el paciente se encuentra afectado por la obesidad. La Escala de Estadificación de la Obesidad de EDMONTON EOSS (La clasificación basada en la condición funcional (EOSS)) refleja el estado de salud del paciente y centra la atención en las complicaciones asociadas a la obesidad y no en el peso. Se recomienda aplicarla a pacientes con IMC ≥ 25 Kg/m² y toma en cuenta áreas como: estado de salud física, salud mental y estado funcional, clasificando a los pacientes de la siguiente manera: 0, sin factores de riesgo aparentes relacionados con la obesidad; 1, enfermedades subclínicas relacionadas con la obesidad; 2, enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad; 3, daño a órgano blanco relacionado con obesidad y 5, discapacidad grave, muchas veces fatal.⁶


Tratamiento


El tratamiento de la obesidad se basa en un manejo integral del estilo de vida, que debe incluir: autocontrol de la ingesta calórica, actividad física, establecimiento de metas, control de estímulo, recompensas no alimentarias y prevención de recaídas, además del tratamiento farmacológico y quirúrgico en caso de tener indicaciones para tal intervención.⁷


Al igual que con todas las condiciones médicas crónicas, el manejo efectivo de la obesidad debe basarse en una asociación entre un paciente altamente motivado y un equipo comprometido de profesionales de la salud. Este equipo puede incluir al médico, un psicólogo o psiquiatra, fisioterapeutas, nutriólogos y otros subespecialistas, según las comorbilidades del paciente individual. La evidencia científica indica que los programas multidisciplinarios producen y mantienen de manera confiable una pérdida de peso modesta entre el 5 % y el 10 % a largo plazo.⁸


La obesidad es tratable, prevenible y su adecuado control, llevara a una mejor calidad de vida


Referencias


  1. IMCO. (2015). Kilos de mas, pesos de menos: Los costos de la obesidad en México. January, 1–46. http://imco.org.mx/wp-content/uploads/2015/01/20150127_ObesidadEnMexico_DocumentoCompleto.pdf

  2. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight, ingreado el 28/09/2022

  3. Bentham, J., Di Cesare, M., Bilano, V., Bixby, H., Zhou, B., Stevens, G. A., Riley, L. M., Taddei, C., Hajifathalian, K., Lu, Y., Savin, S., Cowan, M. J., Paciorek, C. J., Chirita-Emandi, A., Hayes, A. J., Katz, J., Kelishadi, R., Kengne, A. P., Khang, Y. H., … Cisneros, J. Z. (2017). Worldwide trends in body-mass index, underweight, overweight, and obesity from 1975 to 2016: a pooled analysis of 2416 population-based measurement studies in 128·9 million children, adolescents, and adults. The Lancet, 390(10113), 2627–2642. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(17)32129-3

  4. MSP; INEC; OPS / OMS. (2018). ENCUESTA STEPS ECUADOR 2018 MSP, INEC, OPS / OMS Vigilancia de enfermedades no transmisibles y factores de riesgo.

  5. Physical Activity: Facts about Physical Activity. Centers for Disease Control and Prevention. Available at http://www.cdc.gov/physicalactivity/data/facts.html.

  6. Kuk JL, Ardern CI, Church TS, et al. Edmonton Obesity Staging System: association with weight history and mortality risk. Appl Physiol Nutr Metab. 2011;36(4):570‐576.

  7. Wadden TA, Webb VL, Moran CH, Bailer BA. Modificación del estilo de vida para la obesidad: nuevos desarrollos en dieta, actividad física y terapia conductual. circulación _ 6 de marzo de 2012. 125(9):1157-70.

  8. Jensen MD, Ryan DH, Apovian CM, et al. Directrices de la AHA/ACC/TOS de 2013 para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos: un informe del Grupo de Trabajo sobre Directrices Prácticas del Colegio Americano de Cardiología/Asociación Americana del Corazón y la Sociedad de la Obesidad. J Am Coll Cardiol . 2013.

181 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo