BIOMARCADORES CARDIACOS Y CAPACIDAD DE PREDICCIÓN DE RIESGO CARDIOVASCULAR







Ramiro Salazar Irigoyen

MEDICO PATOLOGO CLINICO








Los biomarcadores cardíacos son sustancias liberadas cuando se produce un daño al corazón y pueden ser cuantificadas en sangre periférica. Las determinaciones de estos biomarcadores también pueden ser útiles para establecer el riesgo de presentar un síndrome coronario agudo (SCA) o isquemia miocárdica y para monitorizar a pacientes con estas cardiopatías.

Pero también ha tomado notable importancia en los últimos años la identificación de personas asintomáticas con riesgo elevado de desarrollar enfermedad coronaria (EC) o un evento cardiovascular mediante la investigación de biomarcadores cardiacos y su capacidad de predicción de riesgo cardiovascular. Sin embargo, como toda prueba de laboratorio, presentan limitaciones y requieren de una interpretación de sus resultados siempre considerando el contexto clínico de paciente.

Los biomarcadores de daño miocárdico más importantes son: creatina cinasa total (CK), creatina cinasa MB(CK-MB), la mioglobina, la troponina I cardíaca (TnIc) y la troponina T cardíaca (TnTc). Las mediciones simultáneas de estos biomarcadores pueden enfatizar el grado de riesgo en individuos aparentemente sanos.

Algunos biomarcadores cardiacos no requieren de muerte celular miocárdica para ser liberados como los biomarcadores de inflamación y activación plaquetaria: la proteína C reactiva, Interleucina 6 (IL-6), péptido natriurético tipo B, fibrinógeno, dímero D, mieloperoxidasa, homocisteína y fosfolipasa A2 asociada a lipoproteínas.

En la presente revisión nos enfocaremos a estos últimos.

Proteína C Reactiva (PCR)

Es producida por el hígado y por los adipocitos. Es reactante de fase aguda, sus niveles aumentan durante los procesos inflamatorios. La PCR se eleva de manera muy importante frente a una infección dentro de las 6 primeras horas y con picos a las 48 horas.

La rotura de las placas de ateroma en el infarto de miocardio al producir un estado inflamatorio, eleva las cifras de PCR en suero o plasma y de esta manera puede ser una ayuda para la detección de personas con alto riesgo de ruptura de placa y ataque agudo cardiovascular.

PCR también se le considera un predictor de eventos cardiovasculares, el reinfarto o la revascularización luego del implante de stent.

El valor pronóstico de la PCR en enfermedades cardiovasculares aún no ha sido lo suficientemente estudiado y sigue en fase de investigación y por esta razón no se ha incorporado aún como prueba de laboratorio recomendada en los esquemas de estratificación de riesgo.