Manejo de la enfermedad cardiovascular y la enfermedad renal crónica, Guías ESC 2026
En el Congreso de la European Society of Cardiology (ESC) de 2026, celebrado en Múnich, Alemania, se dieron a conocer las nuevas guías ESC, con actualizaciones clave en enfermedad cardiovascular y enfermedad renal crónica, rehabilitación cardiaca, insuficiencia cardiaca y la definición universal de infarto de miocardio.

Los mensajes clave de la guía ESC 2026 se resumen de acuerdo con el acrónimo "STAMP on CKD": Screen (detección), Triage (triaje) y Address CKD risk (abordaje del riesgo de enfermedad renal crónica), Modify CVD management (modificación del manejo de la enfermedad cardiovascular) y Plan health services (planificación de los Servicios de Salud).1
Screen (Detección)
Un objetivo clave de la guía es facilitar el diagnóstico precoz de la enfermedad renal crónica en pacientes con enfermedad cardiovascular (y viceversa).
Realizar pruebas de detección de enfermedad renal crónica mediante la medición de la tasa de filtración glomerular estimada y la albuminuria en todos los pacientes con enfermedad cardiovascular.
Estadificar la enfermedad renal crónica utilizando la tasa de filtración glomerular estimada y medición aislada de la RACA y considerar la cronicidad.
Se recomienda repetir las pruebas de detección/repetir las mediciones de tasa de filtración glomerular estimada y cociente albúmina/creatinina en orina al menos una vez al año en pacientes con diabetes, enfermedad renal crónica y enfermedad cardiovascular.
Triage (Triaje) y estadificación de la enfermedad renal crónica
En las categorías G3 a 5 de enfermedad renal crónica, utilizar la KFRE para evaluar el riesgo absoluto individual de progresión hasta requerir tratamiento de reemplazo renal a fin de permitir la derivación oportuna para evaluación y manejo por nefrología.
Los puntajes de riesgo de enfermedad cardiovascular que incluyen tasa de filtración glomerular estimada o albuminuria deberían utilizarse preferentemente para establecer con precisión el riesgo de enfermedad cardiovascular en pacientes con enfermedad renal crónica.
Address CKD risk (Abordaje del riesgo de enfermedad renal crónica y enfermedad cardiovascular)
Un objetivo clave de la guía es garantizar el uso temprano y apropiado de terapias que modifiquen el riesgo de insuficiencia renal y de enfermedad cardiovascular en pacientes con enfermedad cardiovascular y enfermedad renal crónica.
A pacientes con enfermedad renal crónica (no sometidos a diálisis) debería ofrecerse de manera rutinaria y generalizada una terapia con estatinas de intensidad adecuadamente alta con o sin ezetimibe, independientemente de los niveles lipídicos, para reducir el riesgo de enfermedad aterosclerótica.
Se recomienda un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina o antagonistas del receptor de la angiotensina 2 y un inhibidor del cotransportador de sodio y glucosa de tipo 2 para la mayoría de pacientes con enfermedad renal crónica para reducir el riesgo de progresión de enfermedad renal crónica y de enfermedad cardiovascular.
Los inhibidores del cotransportador de sodio y glucosa de tipo 2 pueden iniciarse de manera segura con tasa de filtración glomerular estimada ≥ 20 ml/min/1,73 m2 y continuarse cuando se reduce por debajo de 20 ml/min/1,73 m2 hasta el inicio del tratamiento de reemplazo renal (por tanto, sería razonable iniciarlos con tasa de filtración glomerular estimada < 20 ml/min/1,73 m2).
Se recomienda el tratamiento con antagonistas mineralocorticoides (finerenona) y agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón (GLP-1) (semaglutida) en pacientes con enfermedad renal crónica, diabetes de tipo 2 y albuminuria para reducir aún más el riesgo de progresión y de eventos cardiovasculares.
No se requiere de manera rutinaria un monitoreo bioquímico adicional después del inicio de inhibidores del cotransportador de sodio y glucosa de tipo 2 o agonistas del receptor GLP-1, pero entre una y cuatro semanas después de iniciar el bloqueo del sistema renina-angiotensina-aldosterona se deberían controlar de nuevo el potasio sérico y la tasa de filtración glomerular estimada.
Al iniciar el bloqueo del sistema renina-angiotensina-aldosterona/inhibidores del cotransportador de sodio y glucosa de tipo 2 para la enfermedad renal crónica o la insuficiencia cardiaca, se espera disminución moderada de la tasa de filtración glomerular estimada (habitualmente < 30 %), que no reduce los efectos beneficiosos del tratamiento.
En la reducción de la glucemia y el manejo de la presión arterial en la enfermedad renal crónica se deberían priorizar los agentes que también hayan demostrado minimizar el riesgo de progresión de la enfermedad renal o de eventos cardiovasculares.
Modify CVD management (Modificación de los enfoques para el manejo de la enfermedad cardiovascular)
La guía tiene como objetivo destacar áreas claves en las que la presencia de una tasa de filtración glomerular estimada reducida requiere modificaciones en el manejo de la enfermedad cardiovascular.
(i) Insuficiencia cardiaca
Las terapias médicas fundamentales para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca son igualmente eficaces en términos de efectos relativos del tratamiento en pacientes con y sin enfermedad renal crónica. El alto riesgo absoluto en esta afección predice grandes beneficios absolutos del tratamiento.
En pacientes con evidencia de sobrecarga de volumen una dosis suficientemente alta de diuréticos de asa, medición de la respuesta diurética y empleo de terapia diurética combinada en la insuficiencia cardiaca descompensada y la enfermedad renal crónica deberían lograr la máxima descongestión.
(ii) Síndrome coronario agudo y enfermedad coronaria crónica
Se recomienda un enfoque individualizado para la realización de imágenes coronarias diagnósticas en pacientes con enfermedad renal crónica. El manejo de la enfermedad coronaria crónica en pacientes con enfermedad renal crónica generalmente sigue un enfoque estándar en el que se recomienda inicialmente una estrategia conservadora de tratamiento médico óptimo.
Si está indicada la revascularización se requiere una toma de decisión individualizada respecto del tipo de revascularización (angioplastia o cirugía de bypass coronario).
Se debería considerar una duración abreviada de terapia dual antiplaquetaria (1 a 3 meses frente a los seis meses convencionales) en pacientes con enfermedad renal crónica y síndrome coronario crónico sometidos a angioplastia electiva para reducir el riesgo de sangrado.
La evaluación seriada de los niveles de troponina en pacientes con enfermedad renal crónica y sospecha de síndrome coronario agudo es importante.
Los pacientes con síndrome coronario agudo y enfermedad renal crónica tienen mayor riesgo de sangrado y esto puede influir en elección, tipo, intensidad y duración del tratamiento antiagregante plaquetario dual.
(iii) Fibrilación auricular
Las herramientas existentes de predicción del riesgo de accidente cerebrovascular y sangrado en la fibrilación auricular tienen desempeño deficiente en la enfermedad renal crónica.
Se prefieren los anticoagulantes orales directos sobre los antagonistas de la vitamina K en pacientes con fibrilación auricular y enfermedad renal crónica con tasa de filtración glomerular estimada > 30 ml/min/1,73 m2.
Los inhibidores orales del factor Xa pueden considerarse como opción preferente frente a los antagonistas de la vitamina K en pacientes con tasa de filtración glomerular estimada de 15 a 29 ml/min/1,73 m2.
El éxito de la cardioversión parece no verse afectado por el estadio de la enfermedad renal crónica, pero la recurrencia de la fibrilación auricular es alta. La ablación con catéter puede ser una alternativa eficaz.
Tanto las estrategias de control de la frecuencia como las de control del ritmo en pacientes con enfermedad renal crónica requieren enfoques individualizados, considerando farmacocinética de los fármacos, desequilibrio electrolítico, prevalencia de cardiopatía estructural y riesgos de recurrencia de la fibrilación auricular.
(iv) Lesión renal aguda inducida por contraste
El daño permanente directamente atribuible a la lesión renal aguda inducida por contraste (es decir, deceso, diálisis o reducción importante y sostenida de la tasa de filtración glomerular estimada después de seis meses) es relativamente infrecuente y, por tanto, el riesgo de lesión renal aguda inducida por contraste casi siempre es superado por los beneficios de las imágenes diagnósticas y las intervenciones terapéuticas (y debería evitarse cualquier posible daño derivado de no realizar o retrasar procedimientos o tratamientos).
El uso de medios de contraste isoosmolares o de baja osmolaridad en combinación con protocolos de ahorro de contraste está indicado cuando la tasa de filtración glomerular estimada es < 30 ml/min/1,73 m2 y también puede considerarse la hidratación intravenosa periprocedimiento.
Plan health services (Planificación de los Servicios de Salud para las complejidades de la enfermedad renal crónica)
Desde la perspectiva del paciente, la comunicación y la educación sobre la enfermedad renal crónica son importantes.
Todos los profesionales de la salud deberían participar en el manejo del riesgo de la enfermedad cardiovascular y del riesgo de progresión de la enfermedad renal crónica para reducir la carga global de ambas enfermedades.
Los Servicios de Salud deberían estar organizados para reconocer a los pacientes de alto riesgo teniendo en cuenta las consideraciones especiales de la enfermedad renal crónica para minimizar los riesgos, así como cualquier retraso en el tratamiento que puedan experimentar.
Referencia
Giunta S, Sabbatinelli J, Olivieri F, Giuliani A. Aging-related autonomic nervous system imbalance and adrenergic regulation of immunity: implications for inflammaging, autoimmunity, and long COVID. Front Neuroendocrinol. Jul 2026; 82:101269. doi: 10.1016/j.yfrne.2026.101269. PMID: 42341950. Fuente





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