Isquemia retiniana subclínica en enfermedades cardiovasculares

Actualizado: may 1


Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad y discapacidad en todo el mundo. Una prueba no invasiva que puede detectar una enfermedad cardiovascular subyacente tiene el potencial de identificar a los pacientes en riesgo antes de que ocurran eventos cardiovasculares adversos.


En un estudio del Shiley Eye Institute en UC San Diego Health, publicado en EClinical Medicine por The Lancet, los investigadores, utilizando una tomografía de coherencia óptica (OCT), identificaron un nuevo marcador potencial que muestra que la enfermedad cardiovascular puede estar presente en un paciente, una herramienta de diagnóstico no invasiva que se usa comúnmente en clínicas de oftalmología y optometría para crear imágenes de la retina. El hallazgo sugiere que puede ser posible detectar una enfermedad cardíaca durante un examen ocular.


Los investigadores examinaron lesiones de la retina, la capa más interna y sensible a la luz del ojo, para determinar si puede haber un trastorno cardiovascular. Buscaron determinar si un hallazgo de imágenes fácilmente observable indicativo de isquemia retiniana, que denominaron "lesiones perivasculares isquémicas retinianas" (RIPL), podría servir como un biomarcador de enfermedad cardiovascular.


Los autores revisaron tomografías de coherencia óptica (OCT) de individuos, sin patología retiniana subyacente, obtenidas en UC San Diego Health desde julio de 2014 hasta julio de 2019. Identificaron 84 pacientes con enfermedad cardiovascular documentada y 76 controles sanos.


Las exploraciones de OCT se evaluaron en busca de evidencia de RIPL. Se utilizó la calculadora de riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica a 10 años (ASCVD) para estratificar el riesgo de los sujetos en cuatro categorías diferentes.


Los pacientes con enfermedad cardiovascular documentada tenían un mayor número de RIPL en comparación con los controles sanos (2,8 frente a 0,8, p <0,001).


Después de ajustar por edad, sexo, antecedentes de tabaquismo, presión arterial sistólica y triglicéridos, colesterol y niveles de hemoglobina A1C, cada RIPL se asoció con una razón de probabilidades de tener enfermedad cardiovascular de 1·60 (1.09-2> 37).


El número de RIPL en individuos con puntuaciones de riesgo ASCVD intermedias y altas a 10 años fue mayor que en aquellos con puntuaciones de riesgo ASCVD bajas (1,7 frente a 0,64, p = 0,02 y 2,9 frente a 0,64, p 0,002, respectivamente).


La presencia de RIPL, que son marcadores anatómicos de infartos isquémicos retinianos previos, sugiere una enfermedad cardiovascular coexistente.


La detección de RIPL, obtenida de exploraciones rutinarias de la retina, puede proporcionar un biomarcador adicional para identificar a los pacientes en riesgo de desarrollar eventos cardiovasculares adversos.


Los ojos son una ventana a nuestra salud y muchas enfermedades pueden manifestarse en el ojo; la enfermedad cardiovascular no es una excepción. La isquemia, que es la disminución del flujo sanguíneo causado por una enfermedad cardíaca, puede conducir a un flujo sanguíneo inadecuado al ojo y puede hacer que las células de la retina mueran, dejando una marca permanente. A esta marca la denominamos 'lesione