El papel de la mujer en la generación del conocimiento científico en el Ecuador



Paola E. Leone. Ph.D.¹

¹Centro de Investigación Genética y Genómica, Facultad de Ciencias de la Salud Eugenio Espejo, Universidad UTE. Quito, Ecuador. paola.leone@ute.edu.ec










En el marco de la discusión sobre la desigualdad de género en diferentes trabajos y oportunidades cabe repasar la situación de las mujeres dentro de la comunidad científica ecuatoriana.

Al no contar con listas oficiales de los científicos del Ecuador se exploró algunas bases como PubMed, Scopus, Índice Latinoamericano – LATINDEX e Índice de Revistas Latinoamericanas en Ciencias - Periódica.

Se decidió considerar los científicos con publicaciones en los últimos cinco años que arrojó una lista de 114 (48%) mujeres y 125 (52%) hombres, profesionales provenientes de las ciencias de la salud, ciencias de la vida, ciencias exactas y ciencias sociales. Que muestra una distribución homogénea de científicos por género.

Al considerar el índice h, una medida en función de la cantidad de citas que han recibido los artículos publicados por cada profesional, se observa que la media y mediana son de 6 y 7,8 respectivamente (rango: 1-42); al especificar por género se encuentra una media y una mediana ligeramente más altas de 8,9 y 8 respectivamente (rango: 1-42) en hombres y ligeramente más bajas de 6,2 y 5 (rango: 1-23) en mujeres.

Hay una diferencia en cuanto al límite superior del índice h en hombres y mujeres con cuatro puestos entre la primera posición de h = 42 y la quinta posición de h = 23, puestos ocupados por hombres y a partir de la quinta posición y sexta son ocupadas por mujeres y la séptima compartida entre hombre y mujer.

En este grupo de profesionales, hay estudiantes que publicaron su trabajo final de carrera o tesis, el cual fue citado y les genera un índice h, sin embargo, al hacer el seguimiento se observa un paro en las publicaciones y posiblemente reflejando la discontinuidad de la carrera científica.

Al centrar el análisis en una sociedad científica, partiendo que sus miembros son profesionales especializados en un campo específico y que tienen una línea de trabajo laboral, la Sociedad Ecuatoriana de Genética Humana (SEGH) evidencia a 71 miembros: 50 (70%) mujeres y 21 (30%) hombres, con la participación activa de ambos géneros en todas las áreas de la genética.

En cuanto al índice h, observamos que la media y mediana son de 5,1 y 3,5 respectivamente (rango: 1-20); al especificar por género encontramos una media y una mediana ligeramente más altas de 5,6 y 4 respectivamente (rango: 1-15) en hombres y ligeramente más bajas de 4,7 y 3 (rango: 1-20) en mujeres. El índice h más alto en la SEGH lo posee una mujer, las posiciones segunda y tercera corresponden a hombres y a partir de la cuarta son compartidas entre hombres y mujeres.

Los profesionales de la SEGH están representados por un abanico de expertos muchos en las posiciones de técnicos y ayudantes de laboratorio, limitándose el análisis, por lo que se analizó un grupo más homogéneo de profesionales como la Academia de Ciencias del Ecuador (ACE), con la convicción de que revelen una trayectoria amplia de investigación, aportes específicos en la ciencia y un número base de 12 publicaciones. La ACE está conformada por 50 miembros: 12 (24%) mujeres y 38 (76%) hombres. Las mujeres pertenecen a nueve de las veintitrés áreas representadas dentro de la Academia.

Del índice h de sus miembros, la media y mediana son de 10,4 y 9 respectivamente (rango: 1-35); al especificar por género encontramos una media y una mediana ligeramente más altas de 10,8 y 9,5 respectivamente (rango: 3-23) en mujeres y similar e igual de 10,3 y 9 (rango: 1-35) en hombres.

En cuanto a posiciones directivas, la Academia de Ciencias del Ecuador ha tenido dos presidentes, el primero fue hombre uno de los miembros fundadores, finalizado su período, fue elegida por mayoría una mujer. La Sociedad Ecuatoriana de Genética Humana con dos presidentes mujeres y cuatro hombres. No se observa una limitación para las mujeres al ocupar los puestos directivos de las sociedades científicas.

Históricamente han existido diferencias por el género, pero no deberían presentarse en la ciencia, puesto que se trata de una carrera y una profesión en que las mujeres tienen las mismas exigencias científicas, los mismos derechos, obligaciones y compromisos. Lejos de una pugna de género, para todos y todas debe haber igualdad de oportunidades para hacer una carrera científica, y el éxito de las mujeres debe basarse en ser competitivas y competentes, sin auto-apartarse, a veces, de la lucha profesional y científica.

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