Mayor mortalidad por COVID-19 en pacientes diabéticos


Varios análisis han mostrado que la diabetes incrementa el riesgo para el desarrollo de neumonía. Se ha calculado que la diabetes eleva el riesgo relativo de hospitalización por neumonía (RR: 1,26), en comparación con una persona sin diabetes.

Es posible que la hiperglucemia crónica pueda afectar la respuesta inmune al proceso infeccioso, aunque este es un fenómeno aún discutido y que requiere de mayor estudio.

Diversas asociaciones que han desarrollado guías de manejo para la diabetes sugieren la vacunación rutinaria contra influenza y neumococo, lo que indica el riesgo elevado de las personas que viven con diabetes a los procesos de infección pulmonar viral y bacteriana.

Mientras los casos por infección con el coronavirus (SARS-CoV-2) causante de COVID-19 siguen acumulándose a lo largo del mundo, las características clínicas de los pacientes afectados se hacen cada vez más patentes.

Según datos del Chinese Center for Disease Control and Prevention (al 3 de marzo 2020), se han confirmado 44.672 casos, la mayoría en personas de 30 a 37 años (86,6%), con 80,9% de ellos considerados como leves, con una tasa de letalidad calculada de 2,3%.

Es muy importante conocer las características clínicas de los pacientes afectados, ya que de esa manera se identifican grupos de riesgo. En efecto, uno de los reportes iniciales de COVID-19 mostró que 32% de los pacientes (n = 41) padecía una enfermedad crónica; de estas, la más común era diabetes (20%).

Una publicación que incluyó 99 pacientes con neumonía por COVID-19 mostró que 51% de los afectados tenía alguna enfermedad crónica, siendo los más frecuentes trastornos cardiovasculares (40%) y diabetes (13%).

La tasa de mortalidad para las personas con enfermedad cardiovascular es de 10,5%; para diabetes 7,3%, y 6,3% para enfermedad respiratoria crónica.

Si se analiza con más detalle lo reportado por el Chinese Center for Disease Control and Prevention, se observa que 15.536 personas infectadas por COVID-19 refirieron no presentar comorbilidades, obteniéndose una baja tasa de letalidad (0,9%), pero si se revisan los casos de los pacientes que fallecieron (1.023), el panorama es distinto. La tasa de mortalidad para las personas con enfermedad cardiovascular es de 10,5%; para diabetes 7,3%, y 6,3% para enfermedad respiratoria crónica. Asimismo, por lo general los pacientes que fallecieron eran mayores a 60 años.

Los brotes de años anteriores por otros coronavirus como el síndrome respiratorio agudo severo (SARS) y síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS), también afectaron de manera importante a personas de mayor edad con comorbilidades como diabetes, similar a lo que está sucediendo con COVID-19.

Las autoridades sanitarias mundiales han emitido diversas recomendaciones preventivas para evitar la diseminación y contagio del coronavirus causante de COVID-19. Como profesionales de la salud, es necesario dar las recomendaciones adecuadas y educadas para la prevención de la infección, como evitar el contacto cercano con personas con proceso de infección respiratoria, evitar tocarse ojos, nariz o boca, lavado frecuente de manos, sin olvidar la vacunación contra influenza, entre otras. Estas sugerencias se hacen más relevantes en los pacientes que puedan presentar una infección más letal, como quienes padecen trastornos crónicos, como diabetes,

Ante la posibilidad de la diseminación de la infección a lo largo del mundo, es necesario prepararse para ello y prevenir lo más que se pueda con las herramientas que se tenga disponible.

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