La OMS dedica el Día Mundial de la Salud a la enfermería


A pesar de la pandemia por el COVID-19 este 7 de abril se celebra esta Jornada internacional proclamada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 1948.

El Día Mundial de la Salud 2020 se dedicará a poner de relieve el papel fundamental que desempeñan el Personal de Enfermería y de Partería, en la prestación de servicios de salud en todo el mundo, y a hacer un llamamiento para fortalecerlo.

Dentro de los actos de la conmemoración de este día destaca la publicación del informe “Situación de la enfermería en el mundo 2020”, que realiza un examen en profundidad del componente más numeroso del personal de salud.

En sus conclusiones se revelan importantes deficiencias en el personal de enfermería y se señalan las esferas prioritarias de inversión en materia de formación, empleo y liderazgo para fortalecer el personal de enfermería en todo el mundo y mejorar la salud de todos.

El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, señala que “los profesionales de enfermería son la columna vertebral de cualquier sistema de salud. Hoy en día, muchos de ellos se encuentran en primera línea en la batalla contra la COVID-19”. Este informe constituye “un claro recordatorio del papel insustituible que desempeñan y una llamada de atención para asegurar que reciban el apoyo que necesitan para salvaguardar la salud del mundo”.

El informe, elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en colaboración con el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) y la campaña Nursing Now, revela que el personal de enfermería cuenta actualmente con cerca de 28 millones de profesionales en todo el mundo, registrando un incremento de 4,7 millones entre 2013 y 2018. No obstante, la cifra actual sigue dejando un déficit mundial de 5,9 millones de profesionales, la mayoría en países de África, Asia Sudoriental y la Región del Mediterráneo Oriental, así como en algunas partes de América Latina.

En el informe se hace un llamamiento, debidamente respaldado por datos y estudios científicos, al fortalecimiento del liderazgo en la enfermería y las funciones avanzadas de enfermería, así como a la formación del personal de enfermería para el futuro

¿quién cuida a los que nos cuidan?

En el marco del Día Mundial de la Salud y mientras el planeta sufre los embates de un virus que se convirtió en pandemia, los sistemas de salud, médicos y personal sanitario se encuentran en el foco de atención. Sin embargo, poco se escucha acerca de cómo se ve afectado el estado mental y emocional de quienes trabajan día y noche por salvar vidas afectadas y detener el brote.

La exposición física al virus, el exceso de horas de trabajo ininterrumpidas y la demanda emocional puesta en juego en la atención a pacientes contagiados, convierten a los médicos y enfermeros en las víctimas más propensas a desarrollar malestares psíquicos: “su estado mental es actualmente similar al de un soldado durante su traslado al frente de batalla”.

Durante una epidemia, la ola de desinformación, los rumores y el miedo, afectan en forma potenciada al personal de salud, que tiene que hacer un esfuerzo para filtrar la calidad de la información que recibe ya que la misma puede aumentar sus niveles de ansiedad y preocupación. Por otro lado, al aplauso diario en los balcones en agradecimiento a quienes se exponen “en la trinchera” se le contraponen algunos brotes de estigmatización de profesionales de la salud que son segregados en forma violenta de su edificio.

Datos publicados recientemente en la revista The Lancet Psychiatry muestran los resultados de una encuesta multicéntrica sobre médicos que actuaron en China durante la pandemia de coronavirus. De ellos, el 50,7% desarrollaron depresión, 44,7% ansiedad, 36,1% insomnio y 73.4% síntomas vinculados al estrés.

Entre las mayores preocupaciones del personal sanitario se encuentran la propia salud y el miedo al contagio propio y de los compañeros de trabajo. Por otro lado, las expectativas desmedidas que la población deposita en el personal sanitario, aumentan el estrés y la sensación de desborde.