Día Mundial de la Salud Mental

'Salud mental y bienestar, una prioridad global'


Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, cuyo objetivo principal es resaltar la importancia de cuidar la salud mental de cada individuo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental es una de las áreas más desatendidas de la salud pública. Cerca de 1000 millones de personas viven con un trastorno mental, 3 millones de personas mueren cada año por el consumo nocivo de alcohol y una persona se suicida cada 40 segundos. Y ahora, miles de millones de personas de todo el mundo se han visto afectadas por la pandemia de COVID-19, que está teniendo repercusiones adicionales en la salud mental de las personas.

Sin embargo, relativamente pocas personas en todo el mundo tienen acceso a servicios de salud mental de calidad. En los países de ingresos bajos y medios, más del 75% de las personas con trastornos mentales, neurológicos y por consumo de sustancias no reciben ningún tratamiento para su afección. Además, la estigmatización, la discriminación, el carácter punitivo de la legislación y las violaciones de los derechos humanos siguen estando generalizados.

El acceso limitado a una atención de salud mental de calidad y asequible en el mundo antes de la pandemia, y en particular en las situaciones de emergencia humanitaria y de conflicto, ha disminuido aún más debido a COVID-19, ya que la pandemia ha perturbado los servicios de salud en todo el mundo.

Las causas principales han sido la infección y el riesgo de infección en centros de atención de larga duración como los centros residenciales y las instituciones psiquiátricas; los obstáculos para reunirse con personas cara a cara; el hecho de que el personal de salud mental esté infectado por el virus; y el cierre de los centros de salud mental para convertirlos en centros de atención para personas con COVID-19.

Para el Día Mundial de la Salud Mental de este año, la OMS, junto con las organizaciones asociadas United for Global Mental Health y la Federación Mundial de Salud Mental, piden que se aumente considerablemente la inversión en salud mental. Para impulsar la acción pública en todo el mundo, en septiembre se pondrá en marcha una campaña con motivo del Día Mundial de la Salud Mental titulada Acción a favor de la salud mental: invirtamos en ella.

Los últimos meses han traído muchos retos para el personal de salud, que presta sus servicios en circunstancias difíciles, y acude al trabajo con el temor de llevarse la COVID-19 a casa; para los estudiantes, que han tenido que adaptarse a las clases a distancia, con escaso contacto con profesores y compañeros, y llenos de ansiedad sobre su futuro. Para los trabajadores, cuyos medios de vida se ven amenazados; para el ingente número de personas atrapadas en la pobreza o en entornos humanitarios frágiles con muy poca protección contra la COVID-19; y para las personas con afecciones de salud mental, muchas de las cuales están todavía más aisladas socialmente que antes. Por no hablar de la gestión del dolor de perder a un ser querido, a veces sin haber podido despedirse.

«El Día Mundial de la Salud Mental es una oportunidad para que el mundo se una y comience a remediar la desatención de que ha sido objeto históricamente la salud mental», afirmó el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud.

«Ya estamos viendo las consecuencias de la pandemia de COVID-19 en el bienestar mental de las personas, y esto es solo el principio. A menos que nos comprometamos seriamente a aumentar la inversión en salud mental ahora mismo, las consecuencias sanitarias, sociales y económicas tendrán un gran alcance.»

La campaña del Día Mundial de la Salud Mental ofrecerá oportunidades para que todos nosotros hagamos algo a favor de esta campaña:

A nivel individual, tomar medidas concretas a favor de nuestra propia salud mental y apoyar a los amigos y familiares que estén afectados por un trastorno de este tipo;

Como empleadores, adoptar medidas para establecer programas de bienestar de los empleados;

A nivel gubernamental, comprometerse a establecer o ampliar los servicios de salud mental;

Explicar qué debe hacerse para que la atención de la salud mental sea una realidad para todos.

'Salud mental y bienestar, una prioridad global' es el lema del Día mundial de la Salud Mental en el presente año. Está centrado de modo específico en reivindicar la inversión global en recursos de cuidado y atención a la salud mental con un acceso equitativo, justo e igualitario a estos recursos para toda la población.

El incremento de la desigualdad y la pobreza, individualismo competitivo, precarización en el trabajo, privatización de bienes públicos, desregulación de mercados, son hechos, aspiraciones e ideales que parecen contraponer a unos frente a otros. En el terreno de lo mental esto puede producir un incremento del sufrimiento psíquico, del malestar y de las enfermedades mentales para tantas personas llevadas, ya previamente a la pandemia, a los márgenes del bienestar. La desigualdad se manifiesta ya en el mismo hecho de enfermar y trascienden las consecuencias hasta las relaciones con un medio ambiente progresivamente deteriorado.

Los expertos plantean a la salud mental y el bienestar como una tarea colectiva, precisa ampliar la tarea a la organización social y política. Desde una concepción ecológica se trata de incluir la revalorización de importancia de los aspectos cuidantes de los núcleos vivenciales naturales de la población, o sea, una revalorización de las relaciones humanas y de las relaciones sociales para dichos cuidados. “Si queremos hacer de la salud mental y el bienestar una tarea colectiva tenemos que colectivizar una mirada de las propias vulnerabilidades, aunque sea en distinto grado, que pueda favorecer la empatía, y provocar una movilización social coherente en torno a este objetivo".

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