CUIDAR EL CORAZÓN Y EVITAR ENFERMEDADES ESTÁ EN NUESTRAS MANOS




Entrevista:

Dr. Luis Felipe Sánchez




En el contexto del Día Mundial del Corazón, el doctor Luis Felipe Sánchez, especialista en la rama de la medicina que trata las enfermedades cardiovasculares, nos da su punto de vista sobre estas patologías que son la primera causa de muerte en Ecuador y el mundo.

Luis Felipe Sánchez se graduó de médico en la Universidad Central del Ecuador, obtuvo el título de Cardiólogo en el Instituto Dante Pazzanese de Cardiología de Sao Paulo-Brasil, y hasta hoy, son 37 años de servicio entregado en el campo de la cardiología, en su consulta médica, en la Academia como profesor principal de la Universidad Central del Ecuador y como miembro activo de la Sociedad Ecuatoriana de Cardiología, de la que fue en una ocasión Vicepresidente del núcleo Pichincha, y como miembro de la Sociedad Interamericana de Cardiología.

Su trayectoria profesional le ha permitido ejercer por dos periodos como Director Médico del Hospital Eugenio Espejo, fue Presidente del Colegio de Médico de Pichincha y también tuvo la oportunidad de representar a la Federación Médica Ecuatoriana.

En su experiencia como cardiólogo, explicó la connotación que tiene el Día mundial del corazón, campaña que cumple 20 años de gestión a nivel mundial por iniciativa de la Federación Mundial del Corazón con apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Un órgano tan noble como es el corazón debe ser cuidado y valorado para que la vida del ser humano sea cada día mejor” indica Luis Sánchez, refiriéndose a las estadísticas mundiales, que muestran que los infartos de miocardio y los accidentes cerebro vasculares se cobran más de 17 millones de vidas al año, cifra que ascenderá a 23 millones para el año 2030, si no nos enfocamos a la medicina preventiva, añadió Sánchez.

El objetivo es concienciar sobre las enfermedades cardiovasculares, su control y tratamiento, pero sobretodo su prevención. Una gran proporción de estas muertes podrían evitarse con una alimentación saludable que reduzca el consumo de sal, promover el ejercicio físico y evitar el consumo de tabaco, comentó el galeno.

Desde la década de los 50, el mundo empezó a notar que la gente moría por enfermedades cardiovasculares y se le atribuyó la causa al consumo de grasas, principalmente las saturadas, dejando sin control el consumo de los carbohidratos. Pero con el paso de los años, nos indica el doctor Sánchez, los cardiólogos del mundo se dieron cuenta que los hidratos de carbono, en un consumo excesivo, causan los mayores problemas de morbimortalidad, aumentando casos de obesidad, diabetes, ateroesclerosis, entre otros.

Actualmente los conceptos han cambiado, se recomienda consumir grasas, carbohidratos, proteínas, lógicamente en una proporción adecuada y en la práctica, la medicina general y la cardiología, según el doctor Sánchez, ha dado un cambio importante, ya no se busca solo tratar la enfermedad sino prevenirla. Y lo ideal para la prevención de este tipo de enfermedades, es fomentar un estilo de vida saludable, añadió.

Enfrentamos una realidad en donde las personas desconocen que adolecen una enfermedad, en otros casos no mantienen el tratamiento indicado por el médico o no han tenido una buena atención, un diagnóstico certero y el tratamiento adecuado. Un ejemplo que citó Luis Felipe Sánchez, es la prevalencia de la hipertensión arterial en la población, conocida como “asesina silenciosa”, porque un gran porcentaje de las personas que sufren esta enfermedad (uno de cada tres adultos en el mundo) desconoce que la tiene y cuando presenta un síntoma, puede ser demasiado tarde por su gravedad. Solo 1 de cada 10 ecuatorianos sabe que es hipertenso, menciono Sánchez al hacer un cálculo aproximado según su experiencia.

Los médicos pueden hacer atención primaria, medicina preventiva y fomentar un estilo de vida saludable, pero también es necesario contar con un óptimo sistema de salud pública y la decisión acertada de las autoridades para que programas de salud sean efectivos para que las cifras de casos de enfermedades como infarto agudo de miocardio, accidente cerebro vascular o muerte cardíaca súbita por cardiopatía isquémica, decrezcan.

Que la inversión en salud no se enfoque en medicación básica, sino en hacer promoción para que el paciente no se enferme, sugiere el doctor Sánchez, porque el país no cuenta con los recursos para dotar a los hospitales con equipos sofisticados y procedimientos de última generación, para tratar enfermedades cardiovasculares de alta gravedad, entonces un camino viable y con menos presupuesto sería la educación de la población.

En estos tiempos que afrontamos la pandemia por COVID-19, los pacientes con enfermedad cardiovascular sufren una doble amenaza. No solo están expuestos a un mayor riesgo pudiendo desarrollar patologías más graves que las secuelas del COVID-19, sino que también es posible que descuiden la atención médica que requiere su corazón por temor a acudir a un centro donde se pueda producir el contagio.

Por esta razón, cuidar el corazón y evitar enfermedades está, en gran medida, en nuestras manos, concluyó el doctor Sánchez. “Vivimos una época absolutamente nueva en la que debemos cuidarnos individualmente, con distanciamiento social, uso de mascarilla y promover un nuevo estilo de vida, con buena alimentación y ejercicio, que brindan múltiples beneficios cardiovasculares, mejoran la presión arterial, los niveles de azúcar, la capacidad física y la disminución de peso”.




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