Star Trek llega a la medicina: avances tecnológicos revolucionan la práctica clínica actual




Fabricio Gonzalez-Andrade, MD, PhD

Profesor Titular de la Universidad Central del Ecuador, Facultad de Ciencias Médicas, Unidad de Medicina Traslacional, Profesor de la Universidad San Francisco de Quito, Colegio Ciencias de la Salud, Quito, Ecuador.









El universo de fantasía de Star Trek (Viaje a las Estrellas) aterriza en la vida contemporánea. El medico Leonard Horatio McCoy, apodado Bones (huesos), en la serie alucinaba con cada nueva tecnología que encontraba, y como todo ser humano temeroso al cambio, se resistía al principio aunque al final terminaba cediendo entusiastamente ante todo nuevo y extravagante invento que aparecía en la serie. La realidad actual no dista mucho de la fantasía. Cada vez más la tecnología se integra a la medicina. Los avances constantes en medicamentos y dispositivos han salvado millones de vidas y siguen mejorando muchas otras. Hoy vivimos mucho más gracias a estos.

Entre los avances más fabulosos están la inteligencia artificial y aprendizaje automático, el Internet of Medical Things, la realidad aumentada y realidad virtual, los registros electrónicos de salud, el blockchain y seguridad de datos, las apps de monitoreo vital, las apps terapéuticas, la telesalud, los hospitales inteligentes, la cirugía robótica, la técnica CRISPR, la medicina de precisión, los wearables (usables) de salud, los órganos artificiales, la impresión 3D, los sensores inalámbricos del cerebro, son unos tantos de otros más que vendrán. Hablare un poco de cada uno para ilustrar a los lectores.

La inteligencia artificial y el aprendizaje automático aceleran el procesamiento de los datos de atención médica y además lo hacen de manera más eficiente. Los algoritmos AI y ML también se utilizan para identificar y diagnosticar problemas de salud como trastornos intestinales y ceguera o discapacidad visual, y para interpretar los resultados de pruebas diagnósticas.

El Internet of Medical Things (IoMT) es una infraestructura que consiste en dispositivos médicos conectados, sensores, aplicaciones de software y sistemas de TICs de atención médica que se centran en pruebas médicas, monitoreo y diagnóstico. Los dispositivos médicos habilitados incluyen parches adhesivos que controlan la temperatura de su cuerpo, la presión arterial y el ritmo cardíaco, y dispositivos portátiles como relojes y teléfonos inteligentes con aplicaciones relacionadas con la salud que registran si está durmiendo, saludable o tomando sus pastillas, y envía alertas. Los biosensores portátiles (wearables) se utilizan para analizar los datos del paciente para diagnosticar problemas de salud, mientras que los sensores ingeridos o implantados pueden medir la temperatura de manera discreta y transmitir estos datos a su médico. A fines de 2018, Apple llegó a los titulares con su innovador Apple Series 4 Watch que tiene un ECG integrado para monitorear los ritmos cardíacos del usuario.

La realidad aumentada no pierde el contacto con nuestra realidad. Cuando combina lo real y lo virtual las aplicaciones de atención médica pueden ser extremadamente beneficiosas tanto para los médicos como para los pacientes. Puede encender la cámara de su teléfono inteligente en su cuerpo y verificar la ubicación de sus órganos digestivos, esqueleto, sistema cardiovascular y respiratorio, etc. La realidad virtual también puede ayudar al entrenamiento clínico a través de la simulación. Por ejemplo, el software Cool VR Pain Relief utiliza un mundo virtual de paisajes y estaciones cambiantes para distraer a un paciente cuando siente mucho dolor.

Un registro de salud electrónico permite que el paciente y su médico tengan acceso permanente a los datos del paciente. Esto ayuda en la interacción entre el médico y el paciente para una prestación de atención más productiva. También puede reducir la cantidad de papeles que debe llenar un médico en la consulta. Algunos registros son compatibles con una aplicación móvil.

El enorme volumen de datos de salud generados a partir de dispositivos portátiles y sensores ha llevado a un aumento en nuevos desafíos como la interoperabilidad, la integridad de los datos, la seguridad y la privacidad. Blockchain puede ayudar a resolver estos desafíos al ubicar al paciente en el medio del ecosistema de atención médica y, a su vez, esto ayudará al paciente a obtener un mayor control sobre sus datos de salud.

Las apps (aplicaciones) de “monitoreo de salud” pueden medir la presión arterial, la frecuencia cardíaca, el período de sueño, la distancia recorrida y la cantidad de pasos tomados con precisión, entre otros. También permiten guardar los datos, hacer un análisis estadístico de los datos, comparar sus resultados con los estándares y brindar asesoramiento.

Las apps terapéuticas, también conocidas como productos digitales, son también bastante populares. Estas son prescritas por médicos, junto con las formas tradicionales de tratamiento y se validan clínicamente para su propósito. Se pueden usar para ayudar a las personas con dolor crónico, asma o trastorno por déficit de atención con hiperactividad, entre otros.

La Telesalud pone el médico en línea cerca del paciente y de otros profesionales. Con un teléfono inteligente y una aplicación, se puede buscar médicos en línea y comparar sus estadísticas, habilidades, calificaciones y revisiones de pacientes antes de elegir un médico para consultar. Una vez que haya encontrado al médico adecuado, puede consultar con ellos mediante chat o video llamada. Puede ser muy útil para los pacientes que viven en zonas rurales o remotas que no pueden acceder a un especialista.

También llega la tecnología al sistema de salud. Un hospital inteligente se basa en una infraestructura conectada a dispositivos médicos inteligentes con el fin de mejorar los procedimientos existentes e introducir nuevos procesos. A estos se los conoce como Hospitales 4.0 que realizan su trabajo centrado en el paciente. La robótica se integra en estos hospitales para realizar una serie de tareas, como cirugías de precisión, monitoreo de signos vitales y alertas al personal médico cuando hay problemas. También contribuyen en los procesos de desinfección de habitaciones de pacientes y entornos operativos, en la entrega de muestras de laboratorio, muestras de farmacia, equipos quirúrgicos e historias clínicas. La robótica tiene un inmenso potencial futuro.

No podemos dejar de hablar del famoso CRISPR. Las repeticiones palindrómicas cortas agrupadas con intervalos regulares (CRISPR) son las tecnologías de edición de genes más avanzadas hasta la fecha. Funciona aprovechando los mecanismos naturales de los sistemas inmunitarios de las células bacterianas de los virus invasores, que luego pueden "cortar" las cadenas de ADN infectadas. Este corte de ADN es lo que tiene el poder de transformar potencialmente la forma en que tratamos las enfermedades. Al modificar los genes, algunas de las mayores amenazas para nuestra salud, como el cáncer y el VIH, podrían superarse en cuestión de años.

Para llevar la impresión 3D a otro nivel, la bioimpresión también es una tecnología médica emergente. Aunque inicialmente fue innovador poder regenerar células de la piel para las víctimas de quemaduras, esto ha dado paso lentamente a posibilidades aún más interesantes. Los científicos han podido crear vasos sanguíneos, ovarios sintéticos e incluso un páncreas. Estos órganos artificiales luego crecen dentro del cuerpo del paciente para reemplazar uno defectuoso original. La capacidad de suministrar órganos artificiales que no son rechazados por el sistema inmunológico del cuerpo podría ser una terapia revolucionaria.

Y finalmente, la medicina personalizada de precisión irrumpe en la práctica clínica, usando la genómica, proteómica, transcriptómica, entre otras “ómicas” para individualizar la terapéutica. Esta es muy difundida en el tratamiento del cáncer, por ejemplo. Es quizás el futuro de la medicina.

Podría seguir describiendo estos maravillosos avances médicos pero nos llevaría mucho tiempo descifrar los intrincados nexos entre la tecnologia y la medicina, que sobre todo han permitido que la expectativa de vida aumente, tema de gran interés que se hablara en su momento. Al igual que el Dr. McCoy, quien se desplaza de paciente en paciente con su tricorder, un dispositivo diagnostico equipado con biosensores, los médicos utilizaremos cada día más la tecnología, que reemplazara muchas de nuestras destrezas, por unas más precisas e inteligentes.

Quizás es la hora de reemplazar las destrezas básicas de los médicos tradicionales por conocimientos tecnológicos, quien quita que los futuros médicos sean robots dotados de inteligencia artificial.



Referencias

1. Evangelista L, Steinhubl SR, Topol EJ. Digital health care for older adults. Lancet. 2019 Apr 13;393(10180):1493.

2. Muse ED, Torkamani A, Topol EJ. When genomics goes digital. Lancet. 2018 Jun 16;391(10138):2405.

3. Steinhubl SR, Muse ED, Topol EJ. Can mobile health technologies transform health care? JAMA. 2013 Dec 11;310(22):2395-6.

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5. Topol EJ, Steinhubl SR, Torkamani A. Digital medical tools and sensors. JAMA. 2015 Jan 27;313(4):353-4.

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