PSIQUIATRÍA NUTRICIONAL Y METABÓLICA

Actualizado: jun 1





Dra. Mary Zerpa

Psiquiatría Nutricional y Metabólica

Centro Ambulatorio de Salud mental ASLB







No siempre se ha dedicado la suficiente atención a la relación entre la calidad de la alimentación y la integridad de las funciones del Sistema nervioso central, desde el momento de la formación del feto hasta los últimos días de vida, los nutrientes disponibles tendrán un papel determinante en la estructura y en el funcionamiento del cerebro y por tanto, de las emociones, capacidades cognitivas, pensamiento, calidad del sueño, habilidades sociales y regulación de los impulsos.


Pero no solo las deficiencias son un problema, los excesos también lo son, desde nuestros orígenes como especie Homo sapiens estuvimos expuestos a una dieta muy simple, los alimentos eran un recurso de supervivencia, que se obtenía básicamente de lo que se cazaba, pescaba y recolectaba, sin químicos añadidos y sin procesos de industrialización; además teníamos muy poca exposición a los carbohidratos. Esto cambió de manera drástica después de la revolución agrícola y la revolución industrial; desde entonces, y de manera cada vez mayor, estamos expuestos a alimentos con una serie de componentes que ni siquiera pueden considerarse alimentos, tales como azúcar, colorantes, preservantes, saborizantes, etc.


Aunque este efecto es sumativo, es decir, una decisión mala tras otra, finalmente tendrá resultados muy negativos en nuestra salud general; también podemos ver efectos a corto plazo, lo que usted desayunó hoy marcará de manera importante su estado de ánimo durante ese día; quizá no es fácil para el común de la gente notar que su atención, memoria, capacidad ejecutiva, capacidad de organización espacial, regulación de los impulsos y disposición social se verán afectadas negativamente si hizo un desayuno alto en carbohidratos y azúcar y bajo en proteínas.


En la actualidad, una parte de la psiquiatría se encarga de estudiar la interfaz entre lo que comemos, lo hormonal y la salud mental, por procesos crónicos de neuroinflamación veremos relaciones causales entre alteraciones nutricionales y metabólicas con enfermedades como la depresión, trastorno bipolar, ansiedad, ataques de pánico, trastorno por déficit de atención, autismo, Alzheimer, epilepsia, Parkinson, entre otras.


La buena noticia es que al identificar y corregir estas deficiencias o excesos la repercusión en la salud mental es altamente positiva, permitiendo en muchos casos la remisión de síntomas. La mente no es etérea, funciona gracias a una estructura maravillosa y muy compleja: el Sistema Nervioso Central y es la integridad de este sistema nervioso un requisito indispensable para mantener la mente sana.


Es hora de hacernos responsables de nuestra salud y empezar a hacer mejores elecciones; estamos diseñados genéticamente para ser una especie fuerte y sana, te invito a conocer más de este fascinante tema y a aprender cuáles son las pautas de alimentación correcta para vivir más y mejor.

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