OPS: "No hay garantías de que alguna de las vacunas para COVID-19 sea efectiva"


Con cerca de 200 candidatos a vacuna en distintas fases de investigación, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que "no hay garantías" de que alguna de ellas sea efectiva. Y que aun si se descubre una fórmula que ofrezca protección duradera, es probable que la precedan algunos intentos fallidos, lo que refuerza la importancia de que los países adhieran al mecanismo COVAX que facilita el acceso a una canasta de 15 productos posibles.

"Esperamos que una o más de estas vacunas pruebe ser efectiva, pero, no hay garantías. Es posible que las primeras vacunas solo brinden una protección parcial o no funcionen para todos", dijo la Dra. Carissa Etienne, directora de la OPS. Los países deben ser realistas sobre los efectos inmediatos de una vacuna y que "no podemos atar nuestra esperanza" solo a esa herramienta, añadió.

Todavía no se sabe cuál vacuna se considerará segura y eficaz y cómo funcionará

El virus continuará propagándose y la gente seguirá enfermando, incluso cuando se distribuya una vacuna, como ocurre a menudo en salud pública, no hay soluciones mágicas, puntualizó la Dra. Etienne.

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La funcionaria enfatizó que todavía se necesitarán testeos para identificar a los enfermos, mejores tratamientos, rastreos de contactos, cuarentenas para minimizar la diseminación del virus, distanciamiento social, lavado de manos y uso de mascarillas. Las vacunas no reemplazan todas las otras cosas que debemos hacer para salvar vidas hoy.

Protección parcial

Las aclaraciones de la OPS se alinean con una preocupación que expresó semanas atrás el Dr. Paul Offit, director del Centro de Educación en Vacunas del Children's Hospital of Philadelphia y profesor de vacunología en la Escuela de Medicina de la University of Pennsylvania, en Filadelfia, Estados Unidos, dijo temer que las expectativas poco realistas respecto de la llegada de la vacuna hicieran abandonar las medidas de salud pública que han probado ser tan efectivas.

"Si dos personas usan mascarillas y mantienen una distancia de 1,8 metros entre sí, la probabilidad de contagio es prácticamente nula", enfatizó el Dr. Offit. "En cambio, si una vacuna para COVID-19 reduce 75% el riesgo de enfermedad moderada o grave, todavía 1 de cada 4 personas puede enfermar, incluso de gravedad".

El nivel de protección que confiera la primera generación de vacunas podría ser incluso menor al 75%. La reciente publicación de los protocolos de investigación de los candidatos AstraZeneca/Oxford University, Pfizer/BioNTech y Moderna, revela que las compañías contemplan en sus estudios una eficacia mínima del 50-60%, lo que coincide con el piso del 50% (de prevención de contagios o disminución de la severidad) que impuso la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos para la aprobación de vacunas contra COVID-19 y con la eficacia mínima para una vacuna exitosa que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La FDA declaró que aceptará vacuna con 50% de eficacia.

La efectividad deseable para licenciar una vacuna para COVID-19 sigue siendo uno de los interrogantes y hay mucho debate al respecto. Lo ideal sería que tuviera 70% o más. Pero hay un consenso en la OMS de que una vacuna para COVID-19 que tuviera 50% de eficacia sería una buena vacuna para conferir cierto grado de la inmunidad de rebaño y prevenir la diseminación de la infección.

En un artículo reciente en The Lancet, miembros del grupo de expertos del ensayo clínico de vacunas Solidaridad de la OMS advirtieron que aprobar una vacuna que solo tenga una débil eficacia, por ejemplo, que reduzca la incidencia de COVID-19 en un 10-20%, "podría empeorar la pandemia, si las autoridades asumen erróneamente que causa una reducción sustancial del riesgo, o si los individuos vacunados creen equivocadamente que son inmunes, y por lo tanto reducen la implementación o la adhesión a otras medidas de control".[3]

La Dra. Etienne indicó que, cuando las vacunas estén disponibles, el Mecanismo COVAX, convocado por la alianza GAVI, la Coalición para la Innovación en la Preparación de Epidemias (CEPI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), "brindará a los países de nuestra región la mejor oportunidad para acelerar el acceso a las vacunas para COVID-19 y reducir el impacto de la pandemia en la vida de las personas y las economías".[4]

El Mecanismo COVAX, incluido el instrumento de financiamiento de Compromiso de Mercado Avanzado, ha suscrito, al 21 de septiembre, 64 países autofinanciados (con capacidad para comprar las vacunas) y 92 países elegibles para recibir apoyo a través de ese instrumento, dijo la Dra. Etienne, quien lo describió como un "esfuerzo mundial sin precedentes".

Entre los primeros, ya se comprometieron 13 países y territorios de la región, incluyendo Argentina, Chile, Colombia, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela. En la segunda lista hay otros 10, entre los cuales están Bolivia, Haití, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Y además hay otros 13 estados que señalaron su voluntad de participar y solicitaron una prórroga a GAVI, incluyendo Brasil, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Guatemala, México y Uruguay.

"Se trata de una respuesta muy positiva de los países de las Américas. Nadie está seguro hasta que todos lo estén, la respuesta debe ser colectiva", subrayó la Dra. Etienne.

A través de COVAX, que trabaja con un portfolio de 15 vacunas posibles, a los países participantes se les garantizarán dosis iniciales para cubrir al menos el 3% de su población en las primeras fases de despliegue de la vacuna, llegando finalmente al 20% de su población, lo suficiente para proteger a las personas con mayor riesgo de COVID-19 grave.

El mecanismo no invalida que los países puedan hacer, en simultáneo, acuerdos con productores individuales, como ya ha hecho Brasil.

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