Nueva guía sobre diabetes y enfermedades cardiovasculares

La prevalencia global de diabetes continúa aumentando. Se predice que para el año 2045 más de 600 millones de personas desarrollarán diabetes tipo 2 en todo el mundo y aproximadamente el mismo número prediabetes. Las estimaciones indican que la diabetes afecta al 10% de las poblaciones en países previamente subdesarrollados como China e India, que ahora están adoptando estilos de vida occidentales, y a 60 millones de europeos, de los cuales la mitad no están diagnosticados.

Los expertos indican que estas cifras plantean serias preguntas a las economías en desarrollo, donde las personas que apoyan el crecimiento económico son las que tienen más probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 y morir de enfermedad cardiovascular prematura.


Con el objeto de proporcionar información de vanguardia sobre cómo prevenir y gestionar los efectos de la diabetes en el corazón y los vasos sanguíneos, con un enfoque en los nuevos datos que han surgido desde el 2013, la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) ha publicado en línea en European Heart Journal y en el sitio web de ESC, nuevas dicrectrices sobre diabetes, prediabetes y enfermedades cardiovasculares.

Las nuevas guías fueron desarrolladas en colaboración con la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), y fueron presentadas en el Congreso Mundial de Cardiología llevado a cabo en París del 31 de agosto al 4 de septiembre del 2019.

Las nuevas guías consideran principalmente los siguientes temas:


Evaluación del riesgo cardiovascular en pacientes con diabetes y prediabetes.

  • Se debe realizar una evaluación de rutina de la microalbuminuria para identificar a los pacientes con riesgo de desarrollar disfunción renal y/o enfermedad cardiovascular (ECV).

  • Un electrocardiograma en reposo (ECG) está indicado en pacientes con Diabetes Mellitus (DM) e hipertensión, o si se sospecha ECV.

  • Se pueden considerar otras pruebas, como la ecocardiografía transtorácica, la puntuación de calcio en la arteria coronaria (CAC) y el índice tobillo-brazo (ABI), para evaluar la enfermedad cardíaca estructural o como modificadores de riesgo en aquellos con riesgo moderado o alto de ECV.

  • La evaluación de rutina de nuevos biomarcadores no se recomienda para la estratificación del riesgo CV.

Los comportamientos saludables son la base de la prevención de enfermedades cardiovasculares. Ahora se recomienda que los cambios en el estilo de vida eviten o retrasen la conversión de los estados de prediabetes, como la intolerancia a la glucosa, a diabetes. La actividad física, por ejemplo, retrasa la conversión, mejora el control glucémico y reduce las complicaciones cardiovasculares.

El documento establece que el consumo moderado de alcohol no debe promoverse como un medio para protegerse contra las enfermedades cardiovasculares.

Según los expertos ha existido una visión de larga data de que el consumo moderado de alcohol tiene efectos beneficiosos sobre la prevalencia de enfermedades cardiovasculares, dos análisis de alto perfil informaron que este no es el caso y que el consumo de alcohol no parece ser beneficioso.


Glucemia


Se recomienda el autocontrol de la glucosa en sangre y la presión arterial para que los pacientes con diabetes logren un mejor control.

Han surgido datos para implicar la variabilidad de la glucosa en las causas de la enfermedad cardíaca en la diabetes.