Medicina de precisión en enfermedad intestinal inflamatoria

Actualizado: 1 abr


En 2020 se publicó en línea un metanálisis que revisó el riesgo contemporáneo de cirugía en pacientes con enfermedad intestinal inflamatoria, y comparó el riesgo antes y después del año 2000.¹


El tratamiento de las enfermedades intestinales inflamatorias ha evolucionado a pasos agigantados con la llegada de la terapia biológica a inicios de este siglo. A partir de la era de los biológicos, el tratamiento de los pacientes con colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn se ha modificado y ha mejorado de tal forma que las tasas de complicaciones y la necesidad de cirugía se han reducido a un nivel que era imposible imaginar en los años 90, donde se disponía de los mismos fármacos que habían sido los protagonistas por más de 70 años: 5-aminosalicilatos, esteroides e inmunomoduladores (tiopurinas y metotrexato).¹


Los resultados de este estudio en la evaluación de riesgo de requerir cirugía a un año, 5 años y 10 años de cirugía en colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn, antes y después del 2000 se muestran en la tabla. Aunque este análisis no atribuye de forma directa la reducción a la terapia biológica, los autores concluyen que la importante reducción en la necesidad del tratamiento quirúrgico y la mejoría de los desenlaces en general de los pacientes podría ser multifactorial, incluyendo una detección más temprana, el uso de algoritmos de tratamiento, estrategias nuevas como la terapia por objetivos que llevan a un mejor control de la enfermedad, detección temprana de lesiones neoplásicas, mejoría en la tecnología endoscópica y finalmente la introducción y uso cada vez más adoptado de los biológicos y las moléculas pequeñas.¹


Riesgo contemporáneo de cirugía en pacientes con enfermedad intestinal inflamatoria¹


A pesar de los logros significativos obtenidos en los últimos 20 años, del número actual de tratamientos disponibles, el constante descubrimiento de nuevos blancos terapéuticos, el desarrollo de nuevas moléculas dirigidas y los nuevos ensayos clínicos que se llevan a cabo en todo el mundo, el tratamiento continúa siendo "subóptimo" según los especialistas.


Los expertos se han planteado varias preguntas: ¿Qué se debe hacer con 50% de los pacientes que se comportan como no respondedores a la terapia inicial? ¿Cómo optimizar la terapia en 50% de los pacientes que tendrán pérdida de la respuesta secundaria a las terapias que ya existen y que están por existir? ¿Cómo superar el techo de 45% de máxima respuesta que incluso las moléculas con los mejores resultados no logran superar? ²


Los autores proponen dos formas de romper con la meseta que se ha alcanzado en la actualidad con las terapias para las enfermedades intestinales inflamatorias. La primera es un abordaje con medicina de precisión, la segunda a través de terapias combinadas.


La medicina de precisión es aquella en la que el objetivo es adaptar la terapia a las características de cada individuo, pero va mucho más allá de la medicina personalizada; en la medicina de precisión se plantea clasificar todas las posibilidades de presentación de una enfermedad a través de la identificación de subpoblaciones y estratificación de riesgos, a través del conocimiento de los factores externos interactuando con los internos: resaltando la importancia de los llamados "omas" y las ciencias que los estudian, además de toda la complejidad que puede involucrar una enfermedad. El término "interactoma" se refiere al estudio combinado de varios omas y como se integran, para la enfermedad intestinal inflamatoria aún nos encontramos en las vías de crear un interactoma debido a la complejidad biológica de la patología, esto en el futuro nos permitirá crear modelos moleculares de presentación de la enfermedad, sustituyendo los modelos actuales basados en el tipo de presentación de la enfermedad.³


La segunda forma es la "terapia combinada", que no es la primera vez que se escucha en enfermedad intestinal inflamatoria. Se tiene amplia experiencia y buenos resultados del uso de terapia combinada de infliximab y azatioprina, en la que más que un efecto sinérgico, la azatioprina permite que el infliximab alcance mejores niveles séricos, y menor grado de inmunogenicidad.⁴ Ese es el tipo de combinaciones que se esperan crear, en los que no exista una actividad mezclada en la que se traslapen los efectos terapéuticos en mayor o menor medida, reduciendo el sentido de la combinación, o incluso que no sometan al paciente a mayor riesgo de efectos adversos.


Se han hecho múltiples informes y series de casos de pacientes tratados con biológicos combinados con diferentes blancos moleculares o biológico combinado con moléculas pequeñas, muchos de los cuales resultaron en beneficio del paciente, con pocos efectos adversos. Sin embargo, los casos son anecdóticos y no existe evidencia actual que apoye el uso de las combinaciones de biológicos o más aún, que pruebe que tienen un adecuado perfil de seguridad.⁵


La combinación ideal será aquella en la que las terapias se complementen, incrementando la oportunidad de mejorar la actividad contra la enfermedad. Los autores denominan a esto "uso racional de la terapia combinada", como se usa en el campo de la neurología o infectología, como con los tratamientos combinados de virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y virus de hepatitis C (VHC).

Es probable que las dos formas sugeridas se complementen, cuando se alcance ese punto, las terapias serán completamente precisas para cada paciente.


Se deben esperar los resultados de ensayos clínicos de combinación de las terapias ya conocidas con vitamina D, probióticos, antibióticos e incluso con trasplante de microbiota; estrategias que se aplican actualmente, esperando que pronto podamos empezar a hacer esa medicina dirigida al perfil de cada paciente que le traiga los mejores resultados y supere esa meseta que parece imposible de romper.


Referencias


  1. Tsai L, Ma C, Dulai PS, Prokop LJ, y cols. Contemporary Risk of Surgery in Patients With Ulcerative Colitis and Crohn's Disease: A Meta-Analysis of Population-Based Cohorts. Clin Gastroenterol Hepatol. Oct 2021;19(10):2031-2045.e11. doi: 10.1016/j.cgh.2020.10.039. PMID: 33127595. Fuente

  2. Stalgis C, Deepak P, Mehandru S, Colombel JF. Rational Combination Therapy to Overcome the Plateau of Drug Efficacy in Inflammatory Bowel Disease. Gastroenterology. Ago 161(2):394-399. doi: 10.1053/j.gastro.2021.04.068. PMID: 33961886. Fuente

  3. Fiocchi C, Dragoni G, Iliopoulos D, Katsanos K, y cols.; Scientific Workshop Steering Committee. Results of the Seventh Scientific Workshop of ECCO: Precision Medicine in IBD—What, Why, and How. J Chohns Colitis. 25 Sep 2021;15(9):1410-1430. doi: 10.1093/ecco-jcc/jjab051. PMID: 33733656. Fuente

  4. Colombel JF, Sandborn WJ, Reinisch W, Mantzaris GJ, y cols. Infliximab, azathioprine, or combination therapy for Crohn’s Disease. N Engl J Med. 15 Abr 2010;362(15):1383-95. doi: 10.1056/NEJMoa0904492. PMID: 20393175. Fuente

  5. Haider M, Lashner B. Dual Targeted Therapy for the Management of Inflammatory Bowel Disease. J Clin Gastroenterol. 1 Sep 2021;55(8):661-666. PMID: 34238847. Fuente

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