El alcohol causa directa de cáncer

Actualizado: 1 mar


En un estudio publicado en el International Journal of Cancer, investigadores de Oxford Population Health, la Universidad de Pekín y la Academia China de Ciencias Médicas, Beijing, indican que han confirmado que el alcohol es una causa directa de cáncer, enfatizando cómo sus hallazgos refuerzan la necesidad de reducir los niveles de consumo de alcohol en la población para la prevención del cáncer.


El alcohol en todo el mundo es responsable de aproximadamente 3 millones de muertes cada año, de las cuales más de 400,000 son por cáncer.


Los autores de esta investigación indicaron que antes de la pandemia ya había un aumento de los ingresos hospitalarios y las muertes relacionadas con el alcohol, y que "la pandemia parece haber acelerado estas tendencias"


Los investigadores utilizaron muestras de ADN de más de 150,000 chinos que forman parte del Estudio del Biobanco China Kadoorie. El estudio es prospectivo a largo plazo, involucra a más de medio millón de participantes reclutados entre 2004 y 2008 de diez áreas diversas en toda China, incluidas las regiones rurales y urbanas, con datos recopilados por cuestionario y mediciones físicas, y muestras de sangre tomadas para su almacenamiento a largo plazo.


Cancer Research UK afirma que beber alcohol aumenta el riesgo de siete tipos diferentes de cáncer: mama, intestino, oral, esofágico, laríngeo, faríngeo e hígado. Los investigadores indican en su estudio que ha sido difícil establecer si el alcohol causa cáncer directamente, o si está relacionado con posibles factores de confusión, como el tabaquismo y la dieta, que podrían generar resultados sesgados. Señalan también que tampoco está claro si el alcohol está relacionado con otros tipos de cáncer, incluidos los cánceres de pulmón y estómago.


Para tratar de responder a estas incógnitas, los investigadores utilizaron un enfoque genético, investigando variantes genéticas relacionadas con un menor consumo de alcohol en las poblaciones asiáticas.


Dos alelos comunes interrumpen el funcionamiento de las enzimas involucradas en la desintoxicación del alcohol: una mutación de pérdida de función en el gen de la enzima aldehído deshidrogenasa 2 (ALDH2), y una mutación que acelera la actividad de la alcohol deshidrogenasa 1B(ADH1B), causando que el compuesto tóxico acetaldehído, un carcinógeno reconocido, se acumule en la sangre. Ambas mutaciones son comunes en los asiáticos orientales, pero raras en las poblaciones de ascendencia europea.


Usando las muestras de ADN, los investigadores midieron la frecuencia de los alelos de baja tolerabilidad alcohólica para ALDH2 y ADH1B y encontraron que, entre la población de estudio china, la frecuencia de mutaciones de baja tolerabilidad alcohólica fue del 21% para ALDH2 y del 69% para ADH1B, esto se compara con <0.01% y alrededor del 4% respectivamente en las poblaciones de ascendencia europea.


Estas dos mutaciones reducen la tolerancia al alcohol y están fuertemente asociadas con una menor ingesta de alcohol porque causan un desagradable efecto de "rubefacción". Los investigadores afirmaron que debido a que estos alelos se asignan al nacer y son independientes de otros factores del estilo de vida, como fumar, pueden utilizarse como un indicador del consumo de alcohol, para evaluar cómo el consumo de alcohol afecta los riesgos de enfermedades.


Los datos se combinaron con cuestionarios sobre hábitos de consumo de alcohol completados por los participantes en el reclutamiento y las visitas de seguimiento posteriores, se siguió a los participantes durante un período medio de 11 años.


Dado que las mujeres rara vez beben alcohol en China, el análisis principal se centró en los hombres, un tercio de los cuales bebía regularmente, es decir, la mayoría de las semanas.


En sus resultados, los investigadores dijeron que de los 150 722 adultos inscritos (edad media 52,1 años, 40 % hombres) de 10 áreas de China durante 2004-2008, después de poco más de 11 años de seguimiento, 9339 personas habían desarrollado cáncer.


En los hombres, los alelos de baja tolerabilidad al alcohol estaban fuertemente vinculados a un consumo reducido de alcohol, tanto en la frecuencia de consumo como en la ingesta media de alcohol. Los hombres que portaban uno o dos de los alelos de baja tolerancia al alcohol para ADH1B tenían entre un 13 y un 25 % menor riesgo de cáncer en general y cánceres relacionados con el alcohol, en particular cáncer de cabeza y cuello y cáncer de esófago. En general, los hombres que portaban dos copias del alelo de baja tolerancia al alcohol para ALDH2 bebían muy poco alcohol y tenían un 14 % menos de riesgo de desarrollar cualquier tipo de cáncer y un 31 % menos de riesgo de desarrollar cánceres que anteriormente se habían relacionado con el alcohol.


Para los hombres que bebían regularmente, a pesar de tener una copia del alelo de baja tolerabilidad al alcohol para ALDH2, tenían riesgos significativamente más altos de cáncer de cabeza y cuello y cáncer de esófago. Para los no bebedores o los bebedores ocasionales, no hubo una asociación general entre portar una copia del alelo de baja tolerabilidad al alcohol para ALDH2 y un mayor riesgo de cáncer.


Para los investigadores de Oxford Population Health, estos hallazgos indican que el alcohol causa directamente varios tipos de cáncer, y que estos riesgos pueden aumentar aún más en personas con baja tolerabilidad al alcohol hereditaria que no pueden metabolizar adecuadamente el alcohol.


Los resultados siguieron siendo los mismos cuando los datos se ajustaron por otros factores de riesgo de cáncer, como fumar, la dieta, la actividad física, la masa corporal y los antecedentes familiares de cáncer.


En las mujeres, de las cuales solo el 2 % bebía con regularidad, estos alelos de baja tolerancia al alcohol no se asociaron con un mayor riesgo de cáncer, lo que indica, que la reducción de los riesgos para los portadores de estas variantes genéticas en los hombres resultó directamente de su menor consumo de alcohol.

Los riesgos significativamente mayores observados en los hombres portadores de la variante del gen ALDH2 de baja tolerancia al alcohol que todavía bebían regularmente, sugiere que una mayor acumulación de acetaldehído puede aumentar directamente el riesgo de cáncer.


Los autores señalaron que el estudio refuerza la necesidad de reducir los niveles de consumo de alcohol en la población para la prevención del cáncer, especialmente en China, donde el consumo de alcohol está aumentando a pesar de la baja tolerancia al alcohol entre un gran subconjunto de la población.


Es importante señalar que el estudio se realizó en China, donde los tipos de bebidas alcohólicas y el patrón de consumo pueden ser diferentes al consumo en otras partes del mundo. En otras palabras, los resultados pueden diferir entre las poblaciones, comentaron los expertos, por lo que se necesita más investigación para determinar si un efecto nocivo similar del alcohol sobre el cáncer se mantiene en las poblaciones de ascendencia europea.


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