DIA MUNDIAL DEL RIÑON

“SALUD RENAL PARA TODOS EN TODOS LADOS”


Desde el año 2006 se viene celebrando el Día Mundial del Riñón, instaurado por la Sociedad Internacional de Nefrología (ISN) y la Federación Internacional de Fundaciones Renales (IFKF), a las que se suman un conjunto de organizaciones de la salud y especialistas en el área de diálisis y otros tratamientos para los riñones.

El Día Mundial del Riñón, fue creado para generar conciencia entre todos los habitantes del mundo para que puedan detectar cualquier padecimiento en los riñones de forma precoz y cuando aún hay tiempo para solventar la situación o para retrasar lo inevitable.

La enfermedad renal es una enfermedad no transmisible (ENT). Actualmente afecta a alrededor de 850 millones de personas en todo el mundo. Uno de cada diez adultos padece enfermedad renal crónica (ERC), lo que la posiciona como la decimoprimera causa de mortalidad mundial, ocasionando el fallecimiento prematuro de entre 2.3 y 7.1 millones de seres humanos, ya sea por falta de acceso a diálisis, hemodiálisis o trasplante renal.

La lesión renal aguda (AKI, por sus siglas en inglés), un importante impulsor de la enfermedad renal crónica, afecta a más de 13 millones de personas a nivel mundial. El 85% de los casos de lesión renal aguda (una de las principales causas de ERC) se localizan en países de bajos y medianos ingresos.

Las enfermedades renales surgen frecuentemente en poblaciones que viven en condiciones sociales de pobreza, discriminación de género, falta de educación, riesgos laborales y contaminación, entre otros.

La carga global de ERC está aumentando y se prevé que se convierta en la quinta causa más común de años de vida perdidos en todo el mundo para 2040.


Enfermedad renal crónica ERC


La enfermedad renal crónica es una causa importante de gastos catastróficos para la salud. Los costos de diálisis y trasplante consumen del 2 al 3% del presupuesto anual de atención médica en países de altos ingresos; gastado en menos del 0.03% de la población total de estos países. En los países de bajos y medianos ingresos, la mayoría de las personas con falla renal tienen acceso insuficiente a diálisis y trasplante de riñón.

La enfermedad renal se puede prevenir y la progresión a la enfermedad renal en etapa terminal se puede retrasar con el acceso apropiado a diagnósticos básicos y tratamiento temprano.

Si bien las políticas y estrategias nacionales para las ENT en general están presentes en muchos países, a menudo faltan políticas específicas dirigidas a la educación y la conciencia sobre la enfermedad renal, así como la detección, el manejo y el tratamiento de la ERC.

Es necesario aumentar la conciencia de la importancia de las medidas preventivas en las poblaciones, los profesionales y los responsables políticos. Este año, el Día Mundial del Riñón continúa creando conciencia sobre la creciente carga de enfermedades renales en todo el mundo y luchando por la salud renal para todos, en todas partes. La campaña 2020 destaca la importancia de las intervenciones preventivas para evitar el inicio y la progresión de la enfermedad renal.


Medidas preventivas


Prevención primaria, implica intervenir antes de que ocurran los efectos en la salud en un esfuerzo por prevenir la aparición de enfermedad renal antes de que comience el proceso de la enfermedad. Requiere la modificación de los factores de riesgo, incluida la diabetes mellitus y la hipertensión, las dietas poco saludables, las anomalías estructurales del riñón y las vías urinarias, y/o los niveles de nefrotoxicidad. Las intervenciones primarias preventivas incluyen la promoción de estilos de vida saludables, incluida la actividad física y las dietas saludables, la detección de pacientes con mayor riesgo de ERC con la ayuda de análisis de orina y sangre y el mantenimiento de los datos de detección en un registro de ERC.

Prevención secundaria sugiere medidas preventivas que conducen a un diagnóstico temprano y un tratamiento rápido de la enfermedad renal para prevenir el desarrollo de problemas más graves. En las personas con enfermedad renal preexistente, la prevención secundaria, incluida la optimización de la presión arterial y el control glucémico, es el objetivo principal de la educación y las intervenciones clínicas que se pueden lograr con poca sal y proteínas, así como con dietas a base de plantas y farmacoterapia.

Prevención terciaria, indica el manejo de la enfermedad renal después de que esté bien establecida para controlar la progresión de la enfermedad y la aparición de complicaciones más graves. En pacientes con ERC avanzada, el manejo de comorbilidades como la uremia y la enfermedad cardiovascular es de alta prioridad.

Las medidas preventivas de ERC se están volviendo cada vez más importantes, con niveles crecientes de casos en todo el mundo.

Como la ERC se asocia con altos costos, las medidas preventivas que abordan las causas fundamentales, especialmente en forma de prevención primaria, tienen un valor significativo.

Es importante crear conciencia y educar a las personas sobre los factores de riesgo más importantes y las medidas preventivas para la enfermedad renal a fin de reducir la carga de la misma.

Para que se reconozca la importancia del "enfoque de prevención" de la enfermedad renal y la falla renal, se deben poner en marcha programas de promoción para profesionales de la salud, incluidos programas de becas de nefrología y capacitación no especializada.

Pero lo más importante es desarrollar programas de educación y sensibilización eficaces y eficientes para la población en general y las asociaciones, para el empoderamiento de los pacientes.

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