DIA MUNDIAL DEL CORAZON


Con el objetivo de concienciar sobre las enfermedades cardiovasculares, su prevención, control y tratamiento, desde el año 2.000, la Federación Mundial del Corazón, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), designó el 29 de septiembre como el Día Mundial del Corazón.

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo. Los infartos de miocardio y los accidentes cerebro vasculares se cobran más de 17 millones de vidas al año. Se estima que la cifra ascenderá a 23 millones para el año 2030.

Una gran proporción de estas muertes podría evitarse con una alimentación saludable que reduzca el consumo de sal, con ejercicio físico y evitando el consumo de tabaco.

La OMS pretende convencer a las personas en todo el mundo de que se puede hacer un cambio positivo y cuidar tu corazón y el de tus seres queridos, con un compromiso para nuestra salud.

Las enfermedades cardiovasculares son un conjunto de trastornos del corazón y de los vasos sanguíneos. Las más comunes son:

  • hipertensión arterial;

  • cardiopatía coronaria;

  • enfermedad cerebrovascular;

  • enfermedad vascular periférica;

  • insuficiencia cardíaca;

  • cardiopatía reumática;

  • cardiopatía congénita;

  • miocardiopatías.

Las enfermedades cardiovasculares afectan en mucha mayor medida a los países de ingresos bajos y medios: más del 80% de las defunciones por esta causa se producen en esos países y afectan casi por igual a hombres y mujeres.


La hipertensión es un factor de riesgo importante de enfermedades cardiovasculares

Enfermedad cardiovascular en la mujer

Velar por la salud cardiovascular de las mujeres y tomar en cuenta sus diferencias a la hora de enfermar son formas de celebrar este día desde la Cardiología.

Las mujeres suelen consultar menos que los hombres por síntomas de infarto, pero esto no significa que padezcan menos eventos. De hecho, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte femenina en el mundo. A pesar de que el infarto de miocardio es la mayor amenaza para una mujer, muchas de ellas aún le temen más al cáncer de mama que al corazón.

La situación de las mujeres puede ser peor que la de los hombres. Al año de sufrir un infarto agudo de miocardio, el 26% de las mujeres mueren, mientras que el 19% de los hombres corren la misma suerte en los Estados Unidos. A cinco años del evento agudo, la proporción de muertes es 47% entre las mujeres y 36% entre los hombres. La mortalidad sigue siendo mayor en las mujeres a largo plazo.

Según un reporte de la American Heart Association, las enfermedades del corazón se presentan de manera diferente en las mujeres que en los hombres. Ellas padecen más frecuentemente infartos sin elevación del segmento ST y enfermedad coronaria no obstructiva. Si bien el infarto puede manifestarse en ellas con el típico dolor de pecho que se irradia a los brazos y la mandíbula, en general los síntomas en las mujeres son menos específicos: mareos, vómitos, ansiedad generalizada, disnea, palpitaciones, dolor de hombros e indigestión pueden señalar la ocurrencia de una súbita falta de irrigación del corazón femenino. El 71% de las mujeres que tienen un infarto empiezan por sentir una extrema debilidad y síntomas parecidos al de la gripe, en lugar del clásico peso en el pecho.

Las mujeres tardan en promedio 53,7 horas en consultar al médico, mientras que los hombres demoran alrededor de 15 horas. La tardanza en el diagnóstico de un infarto de miocardio en las mujeres –tanto por la consulta tardía como por la inespecificidad de los síntomas- suele conducir a una revascularización tardía y aumenta la mortalidad de las mujeres. Suelen recibir un tratamiento farmacológico menos completo que el de los hombres y son dos a tres veces más proclives a morir tras una cirugía de by-pass que los varones. En las mujeres que tienen entre 40 y 59 años, la mortalidad tras un by-pass se cuadriplica, según datos de la Women´s Heart Foundation de Estados Unidos.

1 de cada 8 mujeres pueden tener cáncer de mama. 1 de cada 3 mueren por causas cardiovasculares.

3 de cada 4 muertes cardiovasculares pueden ser prevenidas en las mujeres.

Según el estudio prospectivo VIRGO en mujeres menores de 55 años con infarto agudo de miocardio, ambos sexos se recuperan en forma semejante de un evento agudo, pero las mujeres tienen indicadores de salud física y mental consistentemente más bajos que los hombres un año después del evento. Por ejemplo, las mujeres reportaron más angina, menos satisfacción con el tratamiento, más limitaciones corporales y peor calidad de vida que los varones en los cuestionarios SAQ (Seattle Angina Questionnaire) y HRQOL (Health-related quality of life).

Quienes investigan la relación entre el género femenino y el corazón llaman la atención sobre el “síndrome de wonder woman”: mujeres que se sienten omnipotentes y que se sobre-esfuerzan individualmente para cumplir con múltiples roles y tareas, pagan luego la factura cardiovascular.

Si bien los eventos cardiovasculares se presentan en las mujeres a edades más avanzadas que en los hombres –por lo tanto, ellas pierden menos años productivos que ellos- y aunque la situación de las mujeres ha mejorado en la última década, los infartos de miocardio siguen siendo más graves en las mujeres que en los hombres.

12 vistas

© 2019 Primera revista médica y de la salud ecuatoriana