Día Mundial del Corazón: necesario crear entornos saludables


El 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, cuyo objetivo principal es concienciar a la población de la importancia de reducir al mínimo los factores de riesgo que causan enfermedades cardíacas.

A pesar de que en la última década se ha conseguido reducir el porcentaje de fallecimientos gracias a nuevos fármacos y tecnologías de punta y a la mayor concienciación en la práctica de medidas preventivas, las enfermedades cardíacas siguen siendo el motivo de una elevada mortalidad y también de una alta incidencia de discapacidad.

En el mundo, 17,5 millones de vidas se pierden cada año por enfermedades cardiacas. La enfermedad cardiovascular podría dejar de ser la causante de esta alta tasa de mortalidad tan solo modificando algunos hábitos de vida. Sin embargo, se estima que la cifra crecerá hasta 23 millones de muertes en el año 2030.

A pesar de los avances en fármacos y tratamientos, la mortalidad por patologías cardíacas continúa estando muy por delante del cáncer y de los accidentes de tráfico.

Las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte en el mundo y en la mayoría de los países de la Región de las Américas, donde causan 17.5 millones de muertes al año, el 30% de ellas prematuras en personas de 30 a 69 años.

En el Ecuador, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) la enfermedad isquémica del corazón es la primera causa de muerte en los hombres y mujeres. En 2017, 4.230 hombres y 3.174 mujeres murieron por esta enfermedad. Las principales enfermedades son: el infarto agudo de miocardio, el accidente cerebro vascular y la enfermedad renal crónica. Esto constituye un problema de salud pública por lo que las políticas en cuanto a prevención tienen que ser prioritarias. Entre los factores de riesgo