COVID-19 podría aumentar tasas de demencia

Actualizado: 1 jun


Se ha demostrado que el deterioro cognitivo es frecuente después de la infección por COVID-19. En un estudio Longitudinal de cohorte publicado en JAMA Neurol. en marzo 2022, se dan a conocer nuevos hallazgos que brindan información sobre la trayectoria dinámica a largo plazo de los cambios cognitivos después de COVID-19.¹


Los investigadores, pertenecientes al Departamento de Neurología del Center for Clinical Neuroscience del Daping Hospital, en Chongqing, China, indican que la COVID-19, especialmente la COVID-19 grave, se asoció con un mayor riesgo de deterioro cognitivo posterior a la infección y una velocidad más rápida de deterioro cognitivo longitudinal. Lo más preocupante para los autores es que la COVID-19 aumentaría significativamente la carga mundial de demencia en la era posterior a COVID-19.


Fueron incluidos en el estudio 1.438 sobrevivientes de COVID-19 (48% hombres; mediana de edad: 69 años), 260 con enfermedad grave y 1.178 con enfermedad no grave, dados de alta de tres hospitales designados para COVID-19 en Wuhan, China, y 438 controles no infectados (51% hombres; mediana de edad: 67 años).


Antes de infectarse con COVID-19, ninguno de los participantes del estudio tenía deterioro cognitivo, un trastorno neurológico concomitante o antecedentes familiares de demencia, o enfermedad o malignidad cardiaca, hepática o renal grave.


Después 12 meses de haber sido dados de alta, 12,5% de los sobrevivientes de COVID-19 habían desarrollado deterioro cognitivo, definido por una puntuación de 20 o menos en la entrevista telefónica del estado cognitivo-40 (TICS-40).


A los seis meses, 10% de las personas con COVID-19 grave tenían demencia y a los 12 meses el 15%. A los seis y 12 meses, alrededor de 26% de los pacientes que sobrevivieron a la COVID-19 grave tenían un deterioro cognitivo leve.


La incidencia de demencia y deterioro cognitivo leve fue significativamente mayor en estos casos graves de COVID-19 que en los casos y controles no graves.


En un análisis ajustado, COVID-19 grave se asoció con un mayor riesgo de deterioro cognitivo de aparición temprana (odds ratio [OR]: 4,87; intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: 3,30 a 7,20), deterioro cognitivo de aparición tardía (OR: 7,58; IC 95%: 3,58 a 16,03) y deterioro cognitivo progresivo (OR: 19,00; IC 95%: 9,14 a 39,51), y la COVID-19 no grave se asoció con un mayor riesgo de deterioro cognitivo de aparición temprana ( OR: 1,71; IC 95%: 1,30 a 2,27).


Las complicaciones cognitivas son comunes en la fase aguda de COVID-19; sin embargo, las consecuencias a largo plazo de COVID-19 en la cognición siguen sin estar claras. Este estudio agrega información novedosa sobre el cambio dinámico en la cognición de los sobrevivientes de COVID-19.

Los investigadores indicaron que el hecho de que 21% de las personas con COVID-19 grave tuvieron un deterioro cognitivo progresivo, sugiere que COVID-19 puede causar daños duraderos en la cognición. Estos hallazgos implican que la pandemia podría contribuir sustancialmente a la carga mundial de demencia en el futuro.


Dado que los sobrevivientes de COVID-19 grave tienen un alto riesgo de desarrollar deterioro cognitivo a largo plazo, se deben tomar medidas para proteger el cerebro en la etapa aguda de la infección y prevenir el deterioro cognitivo después del alta hospitalaria, concluyeron los investigadores.


Referencia


  1. Liu YH, Chen Y, Wang QH, Wang LR, y cols. One-Year Trajectory of Cognitive Changes in Older Survivors of COVID-19 in Wuhan, China: A Longitudinal Cohort Study. JAMA Neurol. 8 mar 2022. doi: 10.1001/jamaneurol.2022.0461. PMID: 35258587. Fuente


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