Consumo de alcohol y riesgo de cáncer

Actualizado: sep 1


Según un análisis realizado por la International Agency for Research on Cancer (IARC) publicado en julio en la versión electrónica de The Lancet Oncology, el consumo de alcohol contribuyó con 4% a todos los cánceres diagnosticados en el mundo en 2020 y tres cuartas partes de estos cánceres se presentaron en hombres. Los órganos más comunes afectados por cáncer fueron esófago, hígado y mama.¹


Los investigadores, pertenecientes al Cancer Surveillance Branch de la IARC, en Lyon, Francia, indican que de manera urgente hay que crear conciencia en torno al vínculo entre el consumo de alcohol y el riesgo de cáncer en quienes establecen las políticas y el público en general.


Las estrategias de salud pública, como la reducción de la disponibilidad de alcohol, etiquetar los productos que contienen alcohol con una advertencia sanitaria y las prohibiciones para comercialización, podrían reducir las tasas de cáncer impulsadas por el alcohol.


Existe mucha información incorrecta circulando, alguna generada por la propia industria del alcohol. El público necesita información independiente, clara, y este estudio grande y robusto contribuye de manera importante a esclarecer los riesgos. Proporciona evidencia más concisa de que el consumo de alcohol contribuye a una carga importante de cáncer, en particular el consumo intenso de alcohol, agregaron los expertos.


Detalles del estudio


Para calcular la morbimortalidad del cáncer atribuible al alcohol, los investigadores recopilaron datos sobre incidencia de cáncer de GLOBOCAN 2020 para una variedad de cánceres y para todos los cánceres combinados.¹


Suponiendo un periodo de latencia de 10 años entre el consumo de alcohol y el diagnóstico de cáncer, examinaron las estimaciones del consumo de alcohol per cápita para 2010 del Sistema de Información Global sobre Alcohol y Salud. Estas estimaciones fueron estratificadas según edad y sexo.


Los resultados indicaron que 741.300 (4,1%) de todos los nuevos casos de cáncer en 2020 fueron atribuibles al consumo de alcohol y 568.700 (76,7%) de esos casos se presentaron en hombres.


La tasa de incidencia estandarizada según edad del cáncer atribuible al alcohol fue de 13,4 por 100.000 en hombres y 3,7 por 100.000 en mujeres.


Los tipos más frecuentes de cáncer atribuibles al consumo de alcohol fueron cáncer esofágico (189.700 casos; 31,6%), cáncer hepático (154.700 casos; 17,3%) y cáncer de mama (98.300 casos; 4,4%).


La bebida intensa (definida como > 60 g/día), contribuyó con 46,7% a todos los cánceres atribuibles al alcohol. La bebida riesgosa (definida como 20 a 60 g/día), contribuyó con 29,4%. La bebida moderada (< 20 g/día, que es el equivalente a casi dos bebidas diarias) contribuyó con 13,9% a los casos de cánceres atribuibles al alcohol.


El análisis también reveló que por región, las proporciones más grandes de casos de cáncer atribuibles a la bebida se observaron en Asia oriental (5,7%) y en Europa central y oriental (5,6%). Las más bajas fueron en Asia occidental (0,7%) y África del Norte (0,3%).


A nivel de país, la proporción estimada de casos de cáncer atribuibles al alcohol fue máxima en Mongolia (10%) y la más baja en Kuwait (0%). En China la proporción estimada de casos de cáncer vinculados al alcohol fue de 6%; en India y Francia de 5%; en Alemania, Brasil y Reino Unido, de 4%, y en Estados Unidos de 3%.


En relación con las diferencias de sexo en las tasas de cáncer, el equipo informa que "se han comunicado aumentos de consumo de alcohol en las mujeres a medida que ha aumentado la proporción de mujeres con empleo remunerado". Este hallazgo se refleja claramente en países con alto índice de desarrollo, donde observamos la máxima morbimortalidad de cánceres atribuibles al alcohol en mujeres y cocientes hombres/mujeres similares en las tasas de cáncer atribuibles al alcohol. En estas regiones el cáncer de mama fue el principal impulsor de las altas tasas de incidencia de cáncer atribuibles al alcohol en las mujeres.


Investigadores del Departamento de Medicina y Política y Gestión de la Salud de la Yale University, en West Haven, Estados Unidos, cuestionaron la manera de medir el consumo de alcohol dentro del proyecto. El uso de las ventas de alcohol comercial para estimar el consumo tiene "limitaciones importantes" y el uso de la autonotificación es "peor", indicaron.


Por otra parte, ni las ventas comerciales ni los autoinformes actuales reflejan el consumo previo de alcohol, que tiene implicaciones especialmente importantes en los estudios genéticos para comprender las asociaciones entre el consumo de alcohol y cánceres que comúnmente tienen periodos de latencia prolongados.


Recomendaron medir biomarcadores directos del alcohol, como fosfatidiletanol, que es un fosfolípido "anormal" que se forma en la presencia de etanol y se une a los eritrocitos. Medir los niveles en el curso del tiempo, junto con un historial detallado de consumo, como el basado en un biomarcador, podría ayudar a determinar no solo la exposición al alcohol actual, sino también en el pasado.


Más allá de la implantación de etiquetas, las recomendaciones de los autores sobre las políticas para abordar los precios del alcohol, su disponibilidad y comercialización, son necesarias como "parte de una estrategia exhaustiva frente al consumo de alcohol en la víspera de la pandemia" para abordar la morbimortalidad que conlleva el alcohol.


Referencia


1. Rumgay H, Shield K, Cgarvat H, Ferrari P, y cols. Global burden of cancer in 2020 attributable to alcohol consumption: a population-based study. Lancet Oncol. 13 Jul 2021;S1470-2045(21)00279-5. doi: 10.1016/S1470-2045(21)00279-5. PMID: 34270924. Fuente

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