Biomarcadores sanguíneos en Enfermedad de Alzheimer


Un estudio de cohorte longitudinal publicado en línea en JAMA Neurology en enero pasado evaluó las asociaciones de tau fosforilada en plasma en la treonina 181 (p-tau181), con la progresión de la neurodegeneración y el deterioro cognitivo en la enfermedad de Alzheimer (EA).


Los niveles plasmáticos de p-tau181 pueden proporcionar un medio para monitorear la progresión de la enfermedad en pacientes con EA.


El seguimiento de los cambios neurodegenerativos utilizando biomarcadores de fácil acceso es importante para controlar la progresión de la EA. Los biomarcadores actuales de la tomografía por emisión de positrones (PET) y del líquido cefalorraquídeo (LCR) detectan patología amiloide (A) β y tau, pero están limitados por sus costos, disponibilidad e invasividad.


En el estudio de más de 1000 participantes, los cambios a lo largo del tiempo en los niveles de p-tau181 se asociaron con la neurodegeneración prospectiva y el deterioro cognitivo característico de la EA. Estos resultados tienen implicaciones para los ensayos de investigación y la práctica clínica, anotaron los investigadores.


Al igual que p-tau181, la luz del neurofilamento (NfL) se asocia con marcadores de imágenes de degeneración y deterioro cognitivo, pero a diferencia de los hallazgos relacionados con p-tau181, las asociaciones entre NfL y estos resultados no son específicas de la EA. El uso de ambos biomarcadores podría mejorar la predicción de los resultados y el seguimiento del paciente.


Según los expertos, estos hallazgos demuestran que p-tau181 y NfL en sangre tienen roles potenciales individuales y complementarios en el diagnóstico y el monitoreo de enfermedades neurodegenerativas, p-tau181 se asoció más fuertemente con el deterioro cognitivo que NfL.


Neurodegeneración controlada por biomarcadores


Monitorear los cambios neurodegenerativos de un paciente es importante para rastrear la progresión de la EA. Aunque los médicos pueden detectar la patología Aβ y tau utilizando biomarcadores de PET y LCR, el uso generalizado de estos últimos se ha visto obstaculizado por el costo y la disponibilidad limitada del equipo necesario. El uso de biomarcadores sanguíneos no está limitado por estos inconvenientes, por lo que podrían ayudar en el diagnóstico y el seguimiento del paciente.


Estudios anteriores han sugerido que p-tau181 es un marcador del estado de EA.


En el estudio actual, los investigadores examinaron si los niveles iniciales y longitudinales de p-tau181 en plasma estaban asociados con la neurodegeneración progresiva relacionada con la enfermedad. Analizaron datos de la Iniciativa de neuroimagen de la enfermedad de Alzheimer (ADNI), un estudio multicéntrico diseñado para identificar biomarcadores para la detección y seguimiento de la EA.


Los investigadores seleccionaron datos de los participantes con deterioro cognitivo (CU) y con deterioro cognitivo (Cimp) que participaron en la iniciativa entre el 1 de febrero de 2007 y el 6 de junio de 2016. Los participantes eran elegibles para la inclusión si los datos de p-tau181 y NfL en plasma estaban disponibles para ellos y si se habían sometido al menos a una exploración por PET con fluorodesoxiglucosa ([18F] FDG) marcada con flúor 18 o una resonancia magnética (MRI) estructural T1 en la misma visita del estudio. La mayoría también se habían sometido a imágenes con [18F] florbetapir, que detecta Aβ.


Los investigadores utilizaron una matriz de una sola molécula para analizar las concentraciones de p-tau181 y NfL en las muestras de sangre de los participantes. Excluyeron los valores atípicos para las concentra